Después de la discusión en los jardines, Elena se marchó sin esperar una respuesta.
Necesitaba estar sola. Su corazón seguía acelerado y una parte de ella se sentía avergonzada por haber explotado de aquella manera, pero otra parte seguía dolida.
Durante toda la noche no respondió mensajes ni llamadas. Mientras tanto, Adrián y Matteo permanecieron juntos hablando sobre lo ocurrido. Ninguno estaba enfadado con Elena.
De hecho, ambos se sentían culpables por no haber notado antes lo insegura que se había sentido.
A la mañana siguiente, Elena llegó a Blackwood decidida a concentrarse en sus clases y olvidar la discusión, pero apenas cruzó la entrada principal encontró a los hermanos esperándola.
Matteo fue el primero en acercarse, aunque esta vez no intentó tomar su mano.
Adrián tampoco se movió demasiado cerca. Los dos parecían respetar el espacio que ella había pedido.
Elena sintió un pequeño dolor al notar aquella distancia.
—Necesitamos hablar —dijo Adrián con calma.
Por un momento pensó en marcharse, pero terminó aceptando.
Los tres caminaron hasta un rincón tranquilo del campus donde nadie pudiera interrumpirlos.
Allí, Matteo fue completamente sincero.
Le explicó que jamás habían querido ocultarle nada y que aquellas mujeres formaban parte de asuntos familiares que para ellos eran rutinarios.
Adrián añadió que el verdadero problema no eran las rubias ni los celos, sino que todos habían comenzado a guardar cosas por miedo a lastimarse.
Elena bajó la mirada porque sabía que tenían razón.
Había pasado días enteros imaginando situaciones que nunca ocurrieron en lugar de hablar con ellos.
Después de varios minutos de conversación, el ambiente comenzó a suavizarse.
Poco a poco las sonrisas regresaron y la tensión desapareció. Entonces Matteo soltó una pequeña risa.
—¿Sabes cuánto nos asustaste? Elena levantó una ceja.
--¿Yo?
--Sí.
Pensamos que querías terminar con nosotros. Elena abrió los ojos sorprendida.
—Nunca dije eso.
Los hermanos intercambiaron una mirada de alivio tan evidente que ella no pudo evitar reír.
Por primera vez en varios días, los tres volvieron a sentirse como antes.