La primera vez que la vio, isabella no lo supo.
Pero el sí.
Estaba de pie al otro lado de la calle, observandola en silencio mientras la luz del atardecer envolvia su figura. isabella reía con alguien, ajena a todo, ajena a el.
Ajena al destino que ya estaba escrito.
sus dedos se tensaron dentro de los bolsillos de su abrigo negro.
habia pasado años buscandolas.
Años esperando ese momento.
Y ahora estaba ahí.
real.
Respirando.
Viva.
Su corazón, que habia aprendido a latir sin sentir, hizo algo extraño.
Dolio.
No debia acercarse.
No debia interferir.
Ese era el plan.
Ese siempre habia sido el plan.
protegerla desde la sombras.
Sin que isabella supiera.
Sin que isabella lo viera.
Porque el no era un hombre que trajera a la luz.
Era el hombre que traia el final de todo.
Pero entonces isabella se detuvo.
como si lo hubiera sentido.
Como si una parte de su alma lo reconociera antes que su mente.
Giró levemente el rostro.
Sus ojos casi se encontraron.
El dejo de respirar.
Un segundo mas...
Y todo habria terminado.
Pero un auto paso entre ellos, bloqueando la vista.
Y cuando isabella pudo ver de nuevo...
Él ya no estaba.
Habia desaparecido.
Como siempre.
Como debia ser.
Pero esa seria la ultima vez que se permmitiria mantenerse lejos.
Porque algo habia cambiado.
Y él ya no estaba seguro de poder cumplir su propia promesa.
La promesa de nunca reclamarla.
Editado: 20.02.2026