Bajo las luces del juego

Capítulo 8 – El comentario fuera de lugar

La tarde transcurrió agitada. Entre risas nerviosas y conversaciones entrecortadas, todo apuntaba a que la dinámica del día sería dura. En medio de la sala principal, Sofía, como si sintiera el cambio en el ambiente, se burló lo suficiente para hacer daño.

—¿Aarón? Eres el mejor compañero que me ha tocado. Eres… detallista —dijo en voz alta, girando para que todos la oyeran. Todos rieron, excepto Elaine.

Aarón notó de inmediato la tensión. Se levantó y, poniendo la mano sobre el hombro de Elaine, preguntó:

—¿Estás molesta conmigo?

Ella apretó los labios.

—No tengo por qué estarlo, ¿verdad?

Él la sujetó suavemente del brazo, con respeto, pero firme.

—Haro, si tienes algo que decir, dilo. Estoy aquí.

Elaine miró al suelo por un par de segundos. Respiró hondo.

—Solo me preocupa que te estés acercando a alguien más... sin darme una razón para confiar.

No usó palabras suaves, pero el mensaje quedó claro. Aarón se sonrojó y sus ojos se suavizaron. Extendió la mano y la sujetó con ternura.

—Lo siento… no pensé que se malinterpretaría. No fue mi intención. —dijo, en voz baja.

Ese fue el primer roce consciente desde el beso en la mejilla. Un roce que rompió algo, pero también marcó el inicio de una conversación pendiente.




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