🌸 Bajo los cerezos en flor 🌸
Elena no pudo dormir aquella noche.
La imagen de la tumba regresaba una y otra vez.
El bosque.
La lluvia.
La tierra removida.
Y una figura observándola desde la oscuridad.
A la mañana siguiente recibió un mensaje de Adrián.
"Nos vemos en el lago. Debemos encontrar ese lugar."
Aunque tenía miedo, aceptó.
Algo en su interior le decía que la verdad llevaba demasiado tiempo enterrada.
Horas después, ambos caminaban por el bosque detrás del lago.
Los cerezos formaban un túnel de flores sobre sus cabezas.
—¿Estás segura de que era por aquí? —preguntó Adrián.
Elena cerró los ojos.
Intentó seguir los fragmentos de memoria.
Entonces señaló un sendero casi cubierto por la vegetación.
—Por ahí.
Caminaron varios minutos.
Hasta que llegaron a un viejo claro.
Y allí estaba.
Una cruz de madera desgastada por el tiempo.
Sin nombre.
Sin fecha.
Solo una flor de cerezo tallada en el centro.
El corazón de Elena comenzó a latir con fuerza.
—Es ella...
—¿Quién? —preguntó Adrián.
—La tumba que vi aquella noche.
Adrián se acercó lentamente.
Junto a la cruz encontró una pequeña caja metálica oxidada.
La sacó de la tierra.
Ambos intercambiaron una mirada.
Dentro había fotografías.
Documentos.
Y una carta.
La letra era inconfundible.
Era de la madre de Elena.
Con manos temblorosas abrió el sobre.
"Si estás leyendo esto, significa que el pasado finalmente ha regresado."
Elena sintió que se le cortaba la respiración.
"Hay personas peligrosas que harán cualquier cosa para proteger lo que ocurrió aquella noche."
Una ráfaga de viento recorrió el bosque.
Los árboles crujieron.
Y un ruido de ramas quebrándose resonó detrás de ellos.
No estaban solos.
Adrián se giró de inmediato.
—¿Quién está ahí?
Silencio.
Pero entre los árboles apareció una silueta.
Alta.
Vestida completamente de negro.
Observándolos.
Esperando.
Y cuando Elena vio su rostro, el miedo la paralizó.
Porque lo reconoció.
Era el mismo hombre que aparecía en sus pesadillas desde niña.
Continuará... 🌸🖤👤📖