No sabia como me iria hoy. Llevaba una semana en mi puesto, el jefe no había acudido, dado que tenía un viaje de trabajo. Solo recibía instrucciones de el, por teléfono o correos. Entre en el ascensor marque el número de planta y las puertas se cerraban, antes de que estas se cerraran una mano se poso en ella, ahí estaba el energúmeno de mi jefe. Podía decir que su aura era oscura y a la vez atrapante, te podrías perder en su olor era maderoso, como un hombre autoritario, lastima que este tipo no me atrapa en lo absoluto, me parecía arrogante, y irritante..
--Buenos días-- saludos. Podía ser una loca a veces pero no una mal educada.
No hubo contestación de su parte. Me ignoro totalmente, idiota piensa que yo; le iba a rogar lo hacia por mera cortesía, por ética totalmente profesional, el ascensor abrió sus puertas y salimos de el. Camine directo a mi escritorio y el se dirigio a su oficina, pude ver el ordenador.
Revise la agenda y tenia una junta importante. A las diez de la mañana, organice todo complete unos contratos mire las irregularidades de algunas cuentas y repare errores.
Toque dos veces y antes de entrar, pude escuchar una conversación que parece ser. Hablaba con una mujer...
--Ya te dije que no me interesa; lo que tengas que decirme, te dije que no quiero verte.--tapo mi boca. Y escucho atentamente, no soy una chismosa ni mucho menos. Pero a veces puedes sorprenderte, que hombres como estos, tengan una relación-- No necesito tus explicaciones. Ese tema está cerrado y por mi paz y por la tuya. Espero y no vuelvas a llamarme; te queda claro..
Espere que terminara de hablar, y entre, su mirada se dirigio a mi.
--Hable no tengo tiempo.. Estaba enojado lo intuía.
-- tiene una reunión a las diez de la mañana con los accionistas.
--¿Algo mas que decir?
--No. Me retiro.
--Senorita espere.
Me di media vuelta. Para ver cuál era su ofrecimiento y me percate que su mirada estaba cansada a leguas se le notaba que no habia dormido. Su mirada gélida como el hielo, relaje mis hombros estaba cansada tenia que bajar mis armas, este hombre no me había hecho nada. A veces era un idiota, pero lo entendía todo el peso caía en el, pero no hiba a decirlo en voz alta.
--Necesito que me traiga un café sin azúcar..
-- Esta bien. Algo mas.- me hizo un gesto con la mano, para que yo saliera de su oficina..
Me dirijo a la cafetería, del edificio. Mientras preparaba el café sentí una mirada sobre mi, di media vuelta y ahí estaba un hombre alto de cabello castaño, muy alto y por supuesto atractivo. Que tenian estos malditos que parecían filtros andantes, se acerco a mi.
--Veo que eres el nuevo experimento de mi amigo.
-- Primeramente. Noce quien es usted y porque carajos me habla hacia...estos hombres que se creen Henry Cavill.
-- Discúlpame. Me presento soy Andres Garcia amigo del sujeto para el que trabajas..
--Ahh entiendo. Y que le hace pensar que solo por ser amigo de mi jefe, puede darme algún tipo de broma. Es de muy mal gusto sabe.
-- Te pido una disculpa. Empecemos de nuevo- me extiende sus mano-- Hola soy Andres. Mucho gusto..
Lo veo incrédula. Pero no era tan cristal como parecía, solo estaba imponiendo respeto. Extiendo mi mano hacia el.
-- Mucho gusto me llamo Elizabeth, un placer.
--Bonito nombre. Elizabeth.
--Gracias. Dígame que se le ofrece-- quería saber, cual era la urgencia, para que había venido.
--Pasaba por aquí me dirijo a la oficina de mi amigo. Te vi acá preparando café y me parecías interesante.
--Encerio. ¿Se lo parezco?..
--Pero por supuesto que si-- me dice con sorna-- con todo respeto, ¡es usted muy guapa!
--Gracias el espejo me lo dice a diario- digo este creia que me seducía con sus palabras-- pero valoro su opinion.
--¡Touche! vaya me impresiones Elizabeth. Debes estar soltera me imagino.
--Pues imagina muy bien-- tenia que admitir que era un imbécil, pero ya me estaba cayendo bien-- le parece que soy una mujer que se deje dominar.
-- Pues la verdad, usted me parece muy propia..
-- Vaya. Nadie me había alegrado mi día con tan hermosa expresión-- tenia que admitir que me había llenado el ego.-- pues usted me parece muy salamero.
Su carcajada resonó en todo el edificio, parece ser que nadie le había dicho tal cosa. Por primera vez disfrute una conversación, Noce cuanto tiempo llevamos aca, que recordé hasta ese momento que mi jefe solicito un café, Pero antes de reaccionar. Mi jefe estaba a espaldas de Andrés.
-- le pedí un café hace media hora-- su mirada era reprobatoria-- Y la encuentro coqueteando aqui en horas de trabajo..
-- Es mi culpa hablo Andrés. Yo la tenia prisionera, la quería solo para mi.
Miro a su amigo con una mirada severa. No quería ser la causa para que dos amigos se pelearán, pero me he sorprendido cuando dijo.
-- Es mi empleada y no le pago. Para que este hablando, con todo el que pase-- añadió- hace medio hora que el teléfono de recepción esta sonando, atienda su trabajo. Y tu sigueme que tengo que hablar contigo.
Salio rumbo a su oficina y Andrés lo siguió, pero antes de irse este dio la vuelta y me dio una mirada de disculpa. Lo entendía muy bien su amigo era un odioso.
Llego mi hora de almuerzo y todavía estaban adentro hablando. Al parecer tenían mucho trabajo que me pidio que la junta la pospusiera, para la otra semana, me pidio que llamara, a el restaurante y hiciera un pedido de comida y que la llevara a su oficina..
Entre directamente estaban perdidos entre carpetas, revisando contratos.
-- Necesitamos ese contrato, no podemos darnos el lujo, de perderlo. Nos ayudaría a expandirnos, a gran escala-- añadió Andrés, escuche cada uno de los puntos, y había estrategias visibles, pero no quería involucrarme rápidamente, de liberaría mi opinión mediante el trabajo que realizara. Por el momento solo podía escuchar, mi trabajo solo era traer cafés y contestar el telefono--¿que opinas al respecto?
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Editado: 12.04.2026