El ruido de disparos rompió la noche.
—¡Al suelo! —gritó Kaan.
Aylin obedeció sin pensar.
Hombres armados irrumpieron.
Todo se volvió caos.
Kaan se movía rápido.
Preciso.
Como si estuviera acostumbrado.
La protegía.
A ella.
—¿Quiénes son? —susurró.
—Gente que quiere eso —dijo señalando el sobre—… y ahora a ti.
El miedo la atravesó.
—No quiero esto…
—Ya lo tienes.