Todo cambió.
El beso.
La distancia.
La tensión.
—Esto fue un error —dijo Aylin.
—No —respondió Kaan—. Fue inevitable.
Silencio.
Un golpe en la puerta.
Ambos se giraron.
Kaan abrió.
Un hombre.
—Llevo años buscándote —dijo mirando a Aylin.
El mundo se detuvo.
—Conocía a tu padre.