Niebla.
Oscuridad.
Contenedores.
El puerto era una trampa.
Pero entraron.
Juntos.
Encontraron el contenedor.
La llave encajó.
Dentro… una caja.
Documentos.
Pruebas.
Verdad.
Aylin cogió una foto.
Y todo se rompió.
Kaan.
Su padre.
Juntos.
—Esto no es lo que parece —dijo él.
Pero ya era tarde.
Un aplauso interrumpió todo.
El hombre volvió.
Con más gente.
—Gracias por encontrarnos esto.
Estaban rodeados.