Disparos.
Caos.
Kaan luchaba.
Protegiéndola.
Siempre.
Pero eran demasiados.
El hombre apuntó.
A Aylin.
Y Kaan…
se puso delante.
El disparo sonó.
Cayó.
—¡NO!
Aylin corrió hacia él.
Sangre.
Demasiada.
El hombre sonrió.
—También maté a tu padre.
Error.
Aylin cogió un arma.
Y disparó.
Silencio.
Todo terminó.
Pero lo importante…
no.
—No te vayas… —susurró ella.
Kaan la miró.
—Confía… en mí…