Hannah se toma unos segundos antes de contestar.
- Hay dos niños pequeños y otros dos de mi edad.-
- Joder no puede ser,- dice Margaret en voz baja.
Margaret empieza a sudar y vuelve a rellenar el vaso de agua.
- ¿Se encuentra bien Dra.? -Pregunta la niña algo asustada.
- No te preocupes. Solo estoy algo cansada nada más.-
Hannah sale del despacho y regreso a su clase.
Margaret se recuesta en el sofá y se queda dormida…
(A su izquierda los niños juegan en el suelo. A la derecha esta Mike y Yusef y en una esquina asustada la niña a la que acaba de ver en su consulta. Se dirige a Yusef con paso, firme coge la pelota del suelo y la lanza fuera del salón.
-¿Por qué haces esto? No metas a más niños Yusef.-
Yusef responde encarándose a ella.
-Me hiciste una promesa y la has roto. Sigo esperando, para saber dónde están mis hermanos. No me has ayudado. Te odio.-
Margaret sale del salón y empieza a entrar en todas las habitaciones y a mirar en cada rincón. Regresa a los pocos minutos.
- No está por la casa. Los he buscado y no están por ningún lado. Libera a Mike y a Hannah.-
-¡¡No!! Encuentra a mis hermanos -, insiste Yusef.
Margaret vuelve a revisar las habitaciones, hasta que oculta y con los mismos colores de la pared, descubre una puerta. Entra despacio y por las fotográficas que hay en una mesita junto a la cama, se percata de que está en la habitación de la madre de los niños. Empieza a revisar algunos cajones y empieza a ver múltiples fotográficas, en las que se la ve a ella con dos hombres. Sigue revisando los cajones y coge un cuaderno que hay en el fondo de uno de los cajones .Lo abre y empieza a leer direcciones, listas de la compra etc. Sigue mirando en su interior hasta que ve en unas hojas, unos escritos que la llaman poderosamente la atención
“Odio a mis hijos, odio a los niños.
Pero por ti, los aceptare “
“La casa es tuya, mi vida es tuya.
Todo es por ti. Yo te protegeré”
“Nada me alejara de ti. ¿Mi deseo?
Que siempre estés cerca de mi”
“He cumplido mi parte. No te vayas de mi vida.
Yo te complaceré….Nuestro secreto, será mi vida”
De fondo Margaret escucha gritar a una mujer y también los golpes a las paredes que va dando a cada paso que da por la casa .Sin embargo antes de abandonar la habitación, un pequeño plano muy confuso y con la tinta algo desteñida capta su atención.
Lo mira durante unos segundos y ve que es un plano de una casa.
Justo en ese momento, la mujer llega y agarro a Margaret de los hombros lanzándola contra el suelo. Margaret se levanto y la mujer intento agarrarla de la cabeza, antes de que lograse levantarse. Margarte se revolvió y empujo a la mujer contra la pared de la habitación.
- Que haces jovencita. ¿Crees que esto es un juego? -le dice esta mientras se pone en pie.
-Fuera de mi casa ¡¡ya!! -
Margaret se fue contra ella, la golpeo la cara con el antebrazo .Se volvió a levantar y según se acerco la mujer, Margaret estiro la mano, cogió un pequeño florero de cristal que había en la cómoda y se lo estampo contra la cara. La mujer se observo en el espejo y vio su cara, llena de cortes y con trozos de cristal incrustados en ella.
-Te vas a arrepentir de lo que acabas de hacer.-
La mujer cerró los puños y la golpeo con fuerza en el rostro produciéndola una hemorragia nasal. Margaret la respondió con otro puñetazo, pero esta parece no sentir ningún dolor a los golpes que recibía de Margaret. Dio varios pasos atrás y en un instante vio como la mujer la tiene sujeta por la espalda.
- No podrás conmigo,- la dice la mujer al oído.
-Debiste de hacer caso a tu amiga. Esto te supera .Toma un recuerdo para cuando te despiertes.-
Margaret sintió como las uñas de la mano de la mujer se clavaban en su brazo y como empezaba a subir hacia arriba, desgarrando la piel. Al mismo tiempo caminaban hacia la puerta sin que esta pueda hacer nada. En su camino observa a Mike a Yusef a los que mira con tristeza. En una esquina y llorando del miedo, Hannah sigue quieta, inmóvil observándola desde la distancia.
-No vuelvas más…¡¡vetee!!-dice la mujer mientras giro la llave de la puerta de la entrada.)
La puerta de la casa se abrió y Margaret se despierto en un hospital.
El ruido de las maquinas que tiene conectadas la despiertan, al mismo tiempo que escucha en cuchicheo de varios doctores que están en la puerta charlando .No los presta atención hasta que uno de ellos entra en la habitación.
- Dra. Barnes. Soy el doctor Price y soy quien la está evaluando.-
- ¿Qué me ha pasado?-
- Te han encontrado a si en tu despacho, ensangrentada y sin conocimiento ¿Qué te ha ocurrido?-
-No lose doctor. Me quede dormida en mi despacho y me desperté aquí.-
El doctor revisa su historial.
-Creo que me estas mintiendo Margaret.-
- No doctor…es la verdad créame.-
- ¿Cómo explicas lo de tu brazo?-
Margaret se giro y retiro unas gasas que tiene adheridas al brazo con cuidado. Debajo de ella, una herida de más de 20 centímetros, hacen temblar a Margaret.
-¿Cómo te han hecho eso?- insiste el doctor.
- No lo sé….no sé qué decir,- respondió Margaret con algo de confusión.
- Margaret puedes contármelo. Dime que te ha pasado.-
- Doctor se lo prometo no sé cómo me lo he hecho.-
El doctor se acerco a la camilla y la tomo el pulso. Al finalizar se acerco a Margaret.
- Te veo muy callada y muy relajada .A si te vas curar rápido y la herida citarizara antes.-
El doctor se cambia de lado y con el mando de la cama la tumba por completo. Empieza a colocar por encima de su cabeza los cables de una maquina, para que no estén descolocados cuando la empieza a mirar fijamente.
-¿Ocurre algo doctor? ¿Doctor?-
El doctor deja su cabeza a unos centímetros de la suya pegando su frente a la suya y con la mirada clavada en ella. Margaret empiezo a incomodarse y al mover su cabeza para evitar su mirada, este la mueve al mismo tiempo que ella, sin que sus frentes se separen. Es ahí cuando vio como los ojos del doctor cambian.