Mia- …
Mia se despierta y observa a Margaret. Miro el reloj y vio que llevaba más de 4 horas dormida. Se levantó, observo durante unos minutos a Margaret y se preparó para marcharse no sin antes hablar con los doctores para conocer más de cerca los daños que había sufrido. Tras más de una hora, hablando con ellos, Mia se marchó llorando a su casa con la sensación de que los médicos no habían sido sinceros y ella sabía por experiencia, que cuando un médico no dice realmente la verdad, es que la cosa es más grave de lo que en realidad es. Una vez en casa encendió su mp3 y durante unas horas desconecto del mundo. Se tumbó en la cama, subió el volumen a tope y se tapó la cabeza para aislarse aún más. Horas más tarde, se levantó se aseo y bajo a comprar a un pequeño supermercado que hay a unos minutos de su casa. Después de la cena, se relajó con un baño de caliente y después viendo algún programa de Tv, hasta que entro la madrugada y Mia se quedó dormida.
Durante la noche, Mia se despertó sobresaltada varias veces. Sentía que algo la observaba.
- ¿Qué está pasando? Sé que estas aquí en alguna parte. –dice Mia en voz alta.
Por la mañana, Mia se despertó en su cama .Tenía la sensación de haber dormido bastantes horas y se sentía muy descansada. Hizo un desayuno bastante fuerte y se preparó para ir a la cita con psicólogo. Antes de salir, Mia se percató de algo entraño y cuando fue a ponerse el abrigo, un sobre cayó al suelo con la iníciales M.B. Rápidamente reconoció esas letras y se marchó al salón donde la abrió. Mia desplego el papel y leyó la nota.
“Querida Mia.
Tengo que darte la razón. Al final ha ocurrido lo que tú no querías que pasara. Si Mia si… esto es real y está ocurriendo de verdad y me ha superado como Mavis te dijo. No sabía que esto sería así y menos aún que tú estuvieras implicada .Yo no quería esto para ti, pero ahora mismo eres la única persona que puede ayudarme, y por ello tengo que pedirte un favor y créeme que esta deuda la saldare este en esta vida o en la otra.
No me puedo extender en esta carta, porque mi tiempo es limitado, asique iré al grano.
Hay una posibilidad de esto se acabe, y que se acabe para siempre.
Mavis oculta algo en su casa, algo cuyo valor es incalculable y que puede ser la llave para que esta historia llegue a su fin. No sé de qué se trata, pero sea lo que sea, lo protege. Yo sé que he estado cerca de descubrirlo, pero nada más. Tienes que continuar mi camino y tratar de averiguar que está ocultando Mavis en esa casa. Yo estaré cerca de ti. Por favor ayúdame, haz lo que te pido y te prometo que tu vida volverá a ser normal y sobre todo, que haré todo lo que esté en mi mano para que seas feliz. “
M .B
Mia se queda mirando la carta y la deja encima de la mesa.
- Joder Margaret. Espero que tengas razón. Lo hare; y lo hare porque yo accedí a ayudarte desde el principio y porque cumplí mi promesa de no dejarte sola con todo esto. -
Mia cogió su coche y se dirigió a la dirección que tenía apuntada. Condujo, despacio y sin prisa pese a que iba mal de tiempo. Estaba relajada pese a todo y eso se notaba en su conducción.
- Buenos días, Dr.-
- Hola Mia.-
Tras una breve presentación, Mia toma asiento.
- Háblame de lo que a ocurrió. Dime lo que te ha pasado estos días y sobre todo lo que has sentido.-
Mia se levantó y camino por sala observando los libros y trofeos que había. Miro cada fotografía con especial atención y trato de hacer tiempo mientras pensaba que le iba a decir. Se asomó a una ventana y miro hacia el exterior, a las personas que iban pasando por la ventana…
- Doctor. ¿Usted cree que los fantasmas? – pregunta Mia.
- Extraña pregunta Sra.… ¿porque me haces una pregunta así?-, responde el Psicólogo.
- Por una sencilla razón Dr. Si no cree que existen los espectros, los espíritus y esas cosas, es tontería que continúe hablándole.-
- ¿A caso lo que tienes que contarme va en esa dirección? –
- Si más o menos. Y si no cree en ellas, prefiero marcharme, darle las gracias por recibirme y seguir mi camino.-
- Mia. No deseo que te marches. Extraoficialmente quiero conocer tu historia y me da igual que haya todas esas cosas que dices que hay.-
Mia juega con unos clips mientras el doctor la observa. Se levanta, se sienta y así varias veces. El doctor la nota nerviosa y la pide que se calme, hasta que esta vuelve a sentarse y mira el reloj.
- No esté nerviosa, y cálmese.- la pide el Dr. Apoyando su mano en su hombro para que deje de moverse.
- No puedo decirle nada. No deseo involucrarle y será mejor que me marche.-
Mia se levanta, coge el abrigo y se dirige a la entrada. El doctor va tras ella y la detiene.
- Siéntese y se, por favor.-
Mia se da vuelta y se vuelve a sentar.
- En estos últimos meses, he visto cosas que jamás pensé que vería y he podido ver que dentro de nuestro mundo, hay otro que se oculta.
He sentido miedo, frustración y he visto a una amiga al borde de la muerte. Todo en lo que no creía, al final parece que es real y lo peor es que, no es que sea real, es que ves cosas que se salen de lo normal; como por ejemplo, un niño que deja de ser ese niño para ser otro y que cuyo rostro cambia ante mis ojos, para después volver al niño que era antes. Créame que lo he visto y me he tenido que morderla lengua. – Mia hace una pausa.
- Ese niño la pidió ayuda a mi amiga desde el cuerpo de otro pero…-
Mia vuelve a hacer una pausa.
- Algo empezó a ir mal, cuando alguien la empezó a atacar dentro de esos sueños. Cada vez que cerraba los ojos se enfrentaba a algo, que ni ella misma era capaz de describir. Doctor; yo no la quise dejar sola y la prometí estar a su lado en todo momento. Margaret solo buscaba a los hermanos de ese niño, sin embargo algo debió de hacer, para que ese mal la empezara a perseguir también cuando estaba despierta – finaliza Mia.
El doctor toma apuntes en y la observa.