El doctor cada vez más angustiado, se sienta coge su libreta y observa como uno de los lápices, apoya su punta sobre la libreta que tiene en sus manos y empieza a moverse. Tras unos segundos este cae al suelo y el doctor suelta la libreta.
-¿Qué ha escrito? - pregunta Mia, acercándose al Dr.
- Margaret.- dice el doctor tartamudeando.
- Le dije que era complicado de creer. Ahora tengo que irme. Doctor un placer el haberme recibido.-
Mia sale del despacho y camina hacia el coche.
- Gracias .Tenía ganas de salir de allí.-
Por la noche, Mia se marchó a uno de los centros comerciales de la ciudad a dar una vuelta y a si entretenerse un poco. Allí se dio una vuelta, ceno y se compró algo de ropa. Camino por los pasillos sin que nadie la molestara y observo como los dependientes, iban recogiendo sus establecimientos dada la hora era. Empezó a escuchar el sonido metálico de los cierres, pero ella seguía con su música y caminando, mientras sentía como algo respiraba a su lado.
A las 21:00Pm, ya con casi todas las tiendas cerradas, se dirigió hacia la salida, cuando noto que algo raro ocurría. Se giró y no vio nada .Siguió caminando y se detuvo en la entrada del centro comercial. Se sentó y empezó a mirar su móvil, mientras de reojo observaba a cada una de las personas que había por la zona. Las miraba y las seguía, hasta que salían de su campo de visión.
- Me estoy volviendo loca.- decía para sí misma.
Al intentar levantarse, noto como algo la impedía ponerse en pie. Su cuerpo se volvía pesado y tras varios intentos, logro ponerse en pie.
Continúo caminado y nuevamente, algo la impedían avanzar, notando como era incapaz de mover los pies. Mia lucho contra su cuerpo durante varios minutos, hasta que logro volver a caminar. Anduvo por la acera, ya más tranquila durante varios Km y antes de llegar a casa, se dirigió a casa de sus padres , para llevarle un pequeño regalo que esta les había comprado.
Algo volvió a ralentizar su marcha. Mia se relajó y se sentó en un escalón de una guardería.
- ¿Qué quieres? ¿Por qué no quieres que camine? ¿Por qué desde que hemos llegado al centro comercial, estás dándome la tabarra? Yo te quiero ayudar, pero déjame que me intente relajar, si no me será muy difícil, hacer lo que me estas pidiendo que haga - finalizo Mia.
Mia noto otra vez que tenía el control de su cuerpo, y se puso en pie. Cogió su bolso se giró y nada más reanudar la marcha ,vio las luces de un coche frente a ella y sin tiempo de reaccionar , este la golpeo con la parte delantera ,mandándola a varios metros de distancia . Mia se levantó y toco con su mano su pierna izquierda, percatándose de que tenía un enorme moratón. Se examinó muy rápidamente, mientras veía a una chica rellenita, de 1,70 de estatura y pelo corto, dirigirse a ella con paso rápido y con media cara tapada.
Mio apoyo la pierna y noto que aún tenía fuerza en ella; apretó la pierna contra el suelo y se apoyó en la pared.
- huye. Sal de ahí ya. -
- ¿Por qué? -pregunto Mia.
- Joder Mia. No hagas preguntas y sal de ahí-
Mia salió corriendo con una evidente cogerá, se alejó varios metros y se metió dentro de un portal de viviendas.
En una leve y mínima distracción, dos manos se posaron sobre su boca presionando fuerte contra ella. Mia trato de liberarse con sus manos pero está cada vez hacia más presión. A la desesperada por la falta de aire, Mia paso su mano, por detrás de su espalda y con los dedos, pellizco con fuerza el gemelo de la persona que la estaba intentando ahogar. Mia cada segundo apretaba más fuerte y podía sentir el dolor de su oponente. Noto como las manos de la persona que la tenía agarrada, se destensaban y aprovecho para poner su mano a la altura de la ingle .Cerro la mano con tanta fuerza que la persona que lo sujetaba pego un tremendo grito y su cara quedo al descubierto. Tomo aire y nada más girarse, vio a una joven tirada en el suelo. La chica se levantó al ver que su cara estaba descubierta y saco un cuchillo y se fue como una flecha a por Mia que la logro esquivarla varias veces, hasta que el filo toco su brazo y la produjo un corte leve. Sin tiempo para mirarse el brazo, Mia cogió tierra de una jardinera que había en el portal y se la tiro contra los ojos de la joven. Mientras esta trataba de taparse la cara, para evitar que la arena entrara en sus ojos, Mia puso sus manos sobre el pecho de la joven y la empujo hasta la calle, donde la empotro contra un vehículo que estaba aparcado. El golpe fue tan fuerte, que el cristal de la ventanilla del vehículo se destrozó con el impacto. Mia dio un paso atrás y vio a la joven, herida de gravedad. Los testigos que presenciaban, alejaron a Mia del lugar.
-¿Quién eres?- pregunto Mia, agarrándola de la cabeza.
La joven no respondido mientras varias personas ayudaban a Mia a retenla.
-¿Por qué quieres matarme?¿Mavis? - insistió Mia.
- Tú sabrás lo que has hecho -
-¿Y qué he hecho?-
- No losé. Yo no sé nada.-
Una de las personas que están allí, anuncia que la policía está en camino y también que ha llamado a una ambulancia.
-¿Cómo que no sabes nada?-
- Yo solo cumplo lo que me han ordenado joder,- dice la chica entre lágrimas.
- Lo siento, lo siento. Me llamo Janet y solo estoy obedeciendo órdenes.-
-¿Te ha enviado Mavis?-
- No recuerdo su nombre