Bajo tus pies

Capítulo 18

La policía llego, y la ambulancia se llevó a una Janet herida en la pelea. Mia se marchó momentos antes, regreso a su casa, se desnudó y se metió en la bañera, donde lloro durante varias horas. Asustada, empezó a asimilar lo que le había ocurrido mientras curaba su pierna.

-Mavis me persigue, y cada vez se acerca más a mí. No sé cuánto más aguantare esta presión. – se decía Mia a sí misma, mientras aplicaba una pomada fría sobre el moratón de su pierna.

- No sé si quiero hacer esto, no me veo capaz, de seguir tus pasos. Soy más débil que tú y tengo mucho miedo a lo que esta mujer pueda llegar a hacerme.-

Margaret se sentó en la taza de la WC, y se observó en el espejo.

- Sé que tú crees en mí, pero no soy la persona indicada. He estado a punto de morir y no estaré preparada para más embestidas como esta. Esta vez tuve suerte pero quizás la próxima vez, no la tenga. –dice en voz baja.

Mia agacha la cabeza y de sus ojos, caen lagrimas sobre el suelo.
Se pone en pie y se observa en el espejo. Baja la mirada y al volver a mirar, ve el rostro de Margaret.

- No estás sola en esta aventura.-
- Pues dime que está ocurriendo. Dime que has hecho para que Mavis mande a una asesina a matarme. Dime, que has visto para que esté en su punto de mira… –

Tras varios minutos, Mia salió del baño y se fue a dormir. Durante la noche, su mente volvió a la casa. Mia apretó los puños y comenzó a buscar aquello que Mavis, escondía.

Janet llego al hospital con múltiples cortes y fue atendida en el instante por los médicos en las urgencias del Rockyview General Hospital.
Todo fue muy rápido y Janet apenas pudo avisar a sus padres de que estaba allí. Tumbaron a Janet en una camilla y la llevaron a una sala de curas.
Allí varios doctores empezaron a preparar los utensilios que iban a utilizar.
Janet se mostró muy tranquila en urgencias y en ningún momento, se puso nerviosa al verse la sangre.

- Hola Janet. Mi compañero y yo vamos a curarte esas heridas y después te realizaremos una resonancia magnética, para ver unas fracturas que hemos visto en el costado. –

Janet no dijo nada y vio como los médicos la examinaban.

- Te vamos a pedir que te desnudes de cintura hacia arriba. Queremos ver si hay más heridas o marcas,-dice el doctor.

Una enfermera entro y ayudo a Janet a desnudarse. Ella misma la realizo el primer análisis.

-¿Todo bien Dra.? Pregunta Janet.
-Si. Todo bien pero hay cosas que no están bien,- dice la doctora.
- Avisare a mis compañeros. Espere unos momentos.-

Janet se queda en la camilla y escucho hablar a los doctores de las heridas. Ella espero hasta que entraron los doctores.

- Janet. Tienes el cuerpo en muy mal estado. ¿Qué te ha ocurrido?-
- He tenido una pelea con una chica.-
-¿Y cómo está la chica de esa pelea? ¿Está muerta?-
- No, no. Se debió de marchar. Me levante del suelo y ya se había ido.-
-¿Y porque no fuiste a por ella?-
- Varias personas me tenían sujeta y no podía moverme.- responde Janet.
- Bueno. Ven acércate, voy a mirarte estas heridas que tienes en la tripa.-
-¿Qué heridas? Solo tengo heridas en la espalda. En el resto estoy bien. Me han golpeado en la espalda que es donde me han hecho mucho daño.- responde Janet.-
-¿Eres doctora?-
- No…-
- Pues no te metas en el trabajo de un licenciado.-

El Dr. la observa.

- Esto está muy mal Janet. Vamos a llevarte al quirófano.- dice el doctor.
- Dr. no es necesario. Salvo esos cortes estoy perfectamente.-
- Te han apuñalado en el estómago y hay que curarte.-
- Mi estómago está perfectamente. Solo tengo heridas en la espalda y algunos cortes en el brazo, que ya me han curado.-
- La herida es muy fea.- le dice mirando a otro Dr. que entra en la sala.

Este la observa.

- Esta peor de cómo pensaba. El quirófano estar listo ya; no perdamos más el tiempo.-

- ¿nos hemos vuelto locos? No hay herida, no hay nada.

Janet se baja de la camilla y levanta su camiseta varios centímetros por encima de su ombligo. En ese momento, uno de los doctores se gira y con un bisturí, la apuñala en el estómago. Rápidamente ambos taponan la herida y cortan la hemorragia.

- ¿Ves que herida tienes? No nos tomes por mentirosos. Nos vamos al quirófano,- anuncia el Dr.

-¿Pero que ha hecho? Esta loco,- dice una Janet asustada mientras se presiona la herida con las manos.
- Te pondrás bien no te preocupes. Apretarte bien con la mano hasta que lleguemos.-

- Demos un paseo Janet,- le dice el doctor.

En unos minutos llegaron al quirófano. Una doctora aparto las gasas y retiro la sabana que cubría el cuerpo de Janet.
Esta la observo sin saber realmente que estaba ocurriendo.

- Voy a curarte las heridas. No temas.-

La doctora cogió hilo y comenzó a suturar una de las heridas de Janet. Esta vio con detalle, como la doctora realizaba su trabajo.

- ¿Cómo estás? No tengas miedo y disculpa a mis chicos. Son un poco bruscos y James tiene problemas con el carácter...- dice la doctora.
- Gracias doctora. Estoy mejor, aunque me ha sorprendido la reacción del doctor y como me ha clavado el bisturí.-
- Es una herida sin importancia, no pasa nada ¿Que te ha pasado? –
- Tuve una pelea con otra chica y no acabe muy bien, como puede ver. –
- No pasa nada. Ya vendrá aquí.-
-¿Cómo dice doctora?-
-Qué si está herida, supongo que acudirá a algún centro médico y a si podremos localizarla. – dice la doctora.

En la sala entra varios doctores.
- No la hemos encontrado. Hemos visto restos de sangre pero no hemos podido dar con ella. Algunos testigos, dicen que la vieron subirse en un vehículo y se dirigió a la carretera para salir de la ciudad.- comenta uno de los doctores.
- No me gusta oír eso, no, no. Gracias chicos. Decirme algo cuando la hayáis localizado.

Janet se incorpora y los observa.



#821 en Thriller
#200 en Paranormal

En el texto hay: amor, terror, ministerio

Editado: 07.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.