El chico se vistió y salió de su casa, tan rápido como le pidió Mia.
- ¿Es por mí?- le pregunta el joven preocupado.
- No, no. No es por ti. No quiero que te pase nada, asique no te contare nada. Eres una persona muy especial. Te llamo estos días.-
Mia se despido del chico y se sentó en sofá. Volvió a coger el trozo de papel y leyó su contenido con calma. Tras varios minutos, se levantó y salió hacia la cocina a beber un poco de agua. Al regresar, al lado de la hoja de papel que estaba leyendo Mia, había otro en el que ponía.
“Ve a mi casa” M. G.
Mia se levantó del sofá y se vistió y cogió las llaves de la casa de Margaret. Esta tenía una copia, por si surgía cualquier problema. Mia se puso un chándal y cogió las llaves y se marchó.
De camino, paro en una gasolinera a repostar. Fue ahí cuando se percató de que varias personas la seguían en un vehículo. Se subió al coche y reanudo su camino, cuando otro vehículo, la golpeo por atrás, haciéndola perder el control del coche. Con habilidad, logro controlar el coche y cambio de dirección evitando ir directamente a casa de Margaret. El mismo vehículo pese a haber más vehículos en la vía, trato de que se estrellara, golpeando la parte de atrás en varias ocasiones. Mia muy valiente no perdió la calma y no se detuvo ni tampoco hizo ninguna temeridad, manteniéndose firme al volante y aparentando estar perdida. Tras más de 15 minutos, entro en el centro de la ciudad y se detuvo en un semáforo. Ahora eran dos vehículos los que estaban detrás, a cierta distancia. Subió una amplia avenida y cuando vio oportunidad giro por una calle, y piso el acelerador a fondo. Mia los perdió de vista, hasta que de frente vio como un vehículo se saltaba un Stop y se dirigía a hacia ella en dirección contraria. Mia reacciono bien y le esquivo. Sin embargo al realizar esta maniobra, Mia golpeo a un pequeño camino, y esta perdió el control de su coche, estrellándose contra una aparada de Bus. Sin perder un instante, Mia se bajó del coche y escucho disparos, golpeando la chapa del vehículo. Varias personas corrieron tras ella con armas de fuego y desde la distancia dispararon sin éxito contra ella. Se dirigió al centro comercial y allí entre la oscuridad se escondió en los jardines. Mia vio a gente enfocar con linternas desde el aparcamiento a su posición, pero estos no la vieron y buscaron por otros sitios. Mia no se movió y continuo observando el ir y venir de las personas que la estaban siguiendo, hasta que algunos se metieron en un coche y salieron de allí. Poco después, otro vehículo se detuvo y vio bajar a varias personas.
- Seguir peinando la zona, y dar aviso si la encontráis-, decía una de las personas que estaban allí.
Con mucha precaución, Mia salió de allí y se dirigió al apartamento de Margaret que no estaba a más de 800 metros del centro comercial. Abrió la puerta, entro y hecho todos los pestillos de la puerta. Después se dirigió al cuarto de Margaret y nada más entrar, vio que todo estaba descolocado y fuera de su sitio. Mia se extrañó al ver una habitación tan desordenada, cuando Margaret solía ser muy ordenada y odiaba que la ropa estuviera fuera de su sitio.
Camino por la habitación y observo cómo lo cajones de la cómoda estaban tirados en el suelo, así como su mesilla de noche, que se encontraba también con todo por el suelo, y con el cajón fuera de su sitio.
Debido al tremendo agotamiento, Mia se quedó dormida en la habitación.
Por la mañana a las 10, su móvil empezó a vibrar y Mia se despertó.
-¿Dígame?-
-¿Mia?-
- Si soy yo ¿Que ocurre mama?-
-¿Estas bien hija?,- pregunta su madre.
- Sí, sí.
- uuff menos mal ¿Dónde estás?-
- En casa de Margaret. Mama te noto muy nerviosa. ¿Qué ocurre?-
-Por eso no te has enterado-, la dice su madre.
- Mama. Dime ya que está pasando. Me estas asustando.
- Hija. Esta noche alguien ha entrado a tu apartamento y lo ha destrozado todo. Incluso han provocado un pequeño incendio y han tenido que ir los bomberos.
Mia se quedó, pensativa durante unos instantes.
-Hija ¿Sigues hay? ¿Qué está pasando?-
- Mama. No te preocupes. Roban mucho en la ciudad y me ha tocado a mí.
Hablare con el seguro y daré un parte.-
- No sé si me quedo más tranquila-
-Mama. Me voy ir al trabajo y después me iré a comprar algo de ropa y buscare un piso hasta que se arregle todo.-
- Vale hija. Luego me llamas.
Mia aun con la sorpresa y el susto encima, trato de mantener la compostura y también en cierto modo la tranquilidad. En el bolsillo de su chaqueta, estaba la nota y la llave con la que abrió la caja metálica. Observo la llave y tras inspeccionarla, la volvió a guardar en su bolsillo y salió de allí.
Se marchó a su trabajo y camino más de 2 horas hasta la otra punta de la ciudad. En el trabajo tubo mucho ajetreo, preparando el traslado a uno de los principales hospitales de la ciudad, donde por fin Iba a poder desempeñar bien su trabajo aunque fuese cubriendo bajas. Por la tarde junto con unos amigos, se marchó a un pueblo cercano, para asistir a la inauguración de una Boutique que la hermana de un compañero iba a abrir. Le apetecía hacer algo salir un rato y divertiste y lo más importante, no estar sola. Acepto y llamo a sus padres para que estuvieran tranquilos.
Les dijo que ya estaba arreglado todo con los seguros y le comento el accidente que tuvo ese mismo día por un despiste. Ella estaba bien y fue esquivando todas las preguntas que sus padres vía telefónica la iban haciendo.
Colgó el teléfono y se metió en el coche junto con varios amigos.
A las 19, comenzó la inauguración y tras ella, fueron a cenar a un restaurante cercano a la boutique.