Esta cambia de dirección y trata de abrirse paso entre la gente, que están esperando la llegada inminente del tren.
Con dureza va empujando a la gente, hasta que choca contra una mujer que no otra que Karen.
- Creo que de aquí no pasas.-
Mia se gira y tiene a Mavis, justo respirándola en la nuca.
- Hola Mia. Ya conoces a tu madre.-
- ¿Qué quieres? –
- ¿Yo? Ya lo sabes. Quiero que me devuelvas lo que es mío.-
- No.-
- Ya sabes que te va a ocurrir ¿Verdad? –
- Si, pero tú también sabes que ocurrirá si lo haces. –
- Sra. Sigues con tu amenaza. Yo nunca pierdo, y cuando alguien me amenaza lo paga muy caro. – dice Mavis, tocándola el pelo.
Karen la agarra de los hombros y mía se pone delante de ella.
- Da igual lo que sueñes, donde estés, y lo que estés haciendo en ese momento. Yo voy a estar ahí, esperándote, para que nunca te olvides de mí.
Cada vez que te quedes dormida vas a soñar conmigo y ten por seguro que lo vas a pasar mal; y cuando te despiertes, seguiré hay, al acecho esperando mi momento para acabar contigo. Te aconsejo que te mantengas en alerta constantemente, ya sea dormida o despierta, porque no voy a parar hasta ver tu cabeza en mi casa, colgada en una pared a modo de trofeo.-
Mavis se aleja de Mia, y Karen de un empujón la tira al suelo.
La gente se prepara para la llegada del tren, cuando Karen sin previo aviso la lanza a la vía. La gente se alerta y tratan de ayudar a Mia. Esta se levanta e intenta salir apoyando las manos en el andén, cuando Karen la apunta con una pistola.
Mia se queda quieta y escucha el sonido del tren, al mismo tiempo que Karen sigue apuntándola con el arma.
- Este tren, no parara en esta estación. No tendrás esa suerte.-
Karen dispara contra Mia y esta cae nuevamente a las vías del tren. Sin tiempo para reaccionar, Mia ve al tren entrar y unos segundos después...) se despierta en el hospital, dando un grito, que pudo escuchar todo el pasillo.
- Un puto sueño, solo ha sido otro más,- se dice para sí misma Mia.
Varios minutos después vuelve a dormirse. Unas horas más tarde, escucha la puerta de la habitación y Mia se incorpora aun con los ojos cerrados. Abre los ojos, y ve a un niño con un peluche entre los brazos.
- Hola, pequeño. ¿Te has perdido?-
El niño gira la cabeza, negando la pregunta de Mia.
-¿Quieres que juguemos?-
El niño nuevamente, gira la cabeza y se acerca a Mia.
- Se lo que le ha pasado a Mike y además se dónde está. Tiene que darse prisa.-
- ¿Yusef? –
- Si soy yo ¡date prisa! Aún está vivo.
Mia se levanta del sillón y coge una libreta.
- Esta en una zona arbolada, justo al lado de la escombrera a 25 km al norte.
Mi padre le ha roto una rodilla, y lo enterrado vivo. Aun respira. Dese prisa, su vida pende de un hilo.-
-¿Dónde está el cuerpo? ¿Cómo sabré dónde está?-pregunta Mia sin dejar de tomar anotaciones
- Cuando llegues a la escombrera, ve hacia la arboleda. Hay un árbol sin ramas al principio. El cuerpo está al lado. Fíjate en el suelo. Veras que hay una zona, cuya tierra es más húmeda.-
Mia toma nota, y sale rápido de allí .Corre a toda prisa al apartamento de Margaret y coge las llaves del coche. Era una contrarreloj, para salvar la vida de Mike. En pocos minutos llego a la escombrera, se bajó del coche y miro al suelo, hasta que dio con una zona de tierra que esta removida. Empezó a retirar la tierra, mientras en su mente Yusef, la insistía en que se diera prisa.
Mia con sus propias manos fue retirando la tierra, sin tener mucha esperanza de lo que se iba a encontrar, hasta que los llantos de Mike, la indicaron el punto exacto donde estaba el niño. Se cambió de posición y cabo ayudándose de palos y piedras hasta que noto el cuerpo de este. Siguió retirando arena, hasta que vio la cara de Mike. Tenía las manos encima para protegerse de la tierra y su respiración era débil. Mia le retiro la tierra de la cara y lo coloco con la cabeza hacia abajo, para que expulsara toda la tierra que hubiera podido tragar. Le cogió en brazos y le metió en el coche y le llevo a casa de sus padres. Para que nadie le viera, Mia lo tapo con una sábana y entraron en su casa. Era la primera vez, que Katy se emocionaba y era la primera vez que abrazaba a Mia.
- ¿Por qué no le has llevado al hospital? Está muy débil y necesita atención médica.-
- lose pero no puedo arriesgarme y va a ser mejor que de momento nadie le vea. Que descanse aquí y que todo mundo siga creyendo que está desaparecido. Le he curado la rodilla y de momento mejor que este aquí .Le traeré a un médico para que le escayole -
-¿Por qué? ¿Por qué tenemos que esconderle?-
- Si le exponemos, saldrá en las noticias locales y no quiero que su imagen salga por todos los lados. Mejor que este aquí al menos hasta que se recupere.- dice Mia.
Tras examinar a Mike y ver que su estado de salud es bueno, Katy vio a Mia, muy cansada. La ofreció quedarse a comer allí y pasar un rato más con Mike, para saber que todo estaba bien. Mia, al principio rechazo la oferta, aunque después se lo pensó un poco mejor y dado como se encontraba, accedió.
- ¿James?-
- Sí, estoy aquí. ¿Qué necesita?-
- Quiero que me envíes un taxi, y que me recoja sobre las 18 de la tarde.-
El taxi llego puntual y Raily se subió con bastante tranquilidad. Le indico el destino y cogió su teléfono móvil.
- Voy de camino. Voy a desviarme un poco y pasare por su casa.- dice Raily.
- Yo también iré para ya, pero algo más tarde.- responde Mavis.
- Pues te veo allí. ¿Sabes si Mia está con ella?-
- Ahora sé que no, pero no sé si ira. Tú ves allí, ves a visitarla como un familiar y ya está. Oye Raily ¿Que has hecho con Mike?-
- Le enterré vivo como te dije. Quería que sufriera por todo lo que nos ha hecho y por intentar arruinar nuestros sueños.- responde Raily con rotundidad.
- Lo segundo si lo has logrando, pero si tu intención era matarle no lo has logrado. –
-¿Cómo? ¿Qué?-
- Raily, mi amor. Mike sigue vivo... Te dije que lo mataras, que acabaras con él, joder y ni eso sabes hacer. –
- Le eche encima más de 80 kg de tierra. Una persona normal no puede sobrevivir enterrado tanto tiempo.-
- Pues si puede, porque le han rescatado y está vivo.-