Balanza del amor

04 // La casa de Prom

El desfile estaba por comenzar con la Facultad de Ciencias de la Salud, con la misma actitud con que ellos venían desfilando, con su cabello liso suelto, con la canción "Like Jennie", que era movida, una cartelera que decía en grande Ciencias de la Salud y algunas de ellas caminando, seguido de la Facultad de Leyes, Ingeniería y Educación, la cual también se veía muy hermosa; las chicas que desfilaron estaban muy guapas. Estábamos gritando, haciendo porras y demás para ganar, ya que consideraban eso para coronar quién tenía el mejor desfile.

Nuestra facultad pasó con la canción "New Woman" de Lisa y Rosalía, haciendo referencia a que este año éramos distintos, que este año le ganaríamos a la Facultad de Ingeniería.

—Hemos visto presentaciones increíbles, pero saben que debemos escoger una sola facultad para coronarse como Reyes del desfile. —Habló el rector, quien era el que escogería el ganador.

Fue nombrando cada facultad para que los que estábamos en las gradas hiciéramos barra mientras una de cada facultad iba desfilando.

—Los reyes del desfile son… —Todos estábamos a la expectativa. —La Facultad de Educación.

Empezamos a gritar de emoción, siguiendo la coreografía con pasos un poco torpes, la misma canción de New Woman.

—Han hecho un increíble desfile, con su propuesta de ser una nueva identidad y lo convencidos que están de ganar. —dijo el rector.

—Estamos convencidos de que debemos creer en nosotros y en nuestro equipo, porque si no, nadie más lo hará, querido rector. —dijo el decano de nuestra facultad. —Siempre deben creer en ustedes y en sus capacidades, no duden del gran talento que tienen y sean ustedes siempre.

Y es lo que más disfrutaba de esta facultad: cada quien amaba ser lo que era; no juzgamos por cómo actuabas, te vestías o cómo eras. Solo importa ser felices. Y es que nadie podía juzgarte por las cosas que te hacen feliz, la forma como amas o cómo te expresas.

Los juegos de fútbol iban a empezar y sería la Facultad de Ciencias de la Salud contra Ingeniería. Ambos equipos se pusieron en fila y vi a Prom, quien parecía estar buscando a alguien con la mirada hasta que me encontró viéndolo. Sonreía más de lo normal y luego se fueron a sus posiciones.

—Esto solo confirma lo que decíamos. —Tristán llamó mi atención.

—Te estaba buscando. —Marcos apoyó el comentario.

—Así parece. —Admití.

El juego empezó y, aunque no entendía nada, estaba viendo a Prom, quien se veía que sabía mucho. No parece la misma persona que me golpeó con el balón y parecía saber menos que yo del juego. Él corría mucho y hacía pases que no entiendo.

—¿Quién va ganando? —preguntó Tristán.

—Ingeniería va perdiendo. —Marcos habló.

—Si ninguno lleva goles, ¿cómo va perdiendo ingeniería? —Le di un golpe en la cabeza.

Aunque no entendía nada del juego, sé que van anotando goles cuando el balón pasa la línea de la cancha contraria. Hay reglas básicas que puedo entender, como que existen posiciones, el arquero no puede tomar el balón con las manos luego de cierto margen.

Llegaron Sorangel y Lucas, quienes no jugarían fútbol porque pertenecían al equipo de básquet, así que estaban apoyando a Prom, aunque no sabía qué hacían sentados de este lado, donde estaba la Facultad de Educación.

—Hola. —Saludé. —¿Qué hacen aquí? Pensé que debían estar en las gradas de su facultad.

—Nos mandaron a hacer una encomienda. —dijo Sorangel riendo. —Prom está muy seguro de que ganará, así que quiere invitarlos a celebrar luego del partido. ¿Se animan?

—¿A todos o solo a Zul? —Tristán dijo sarcásticamente mientras reía.

—Todos somos amigos.

Así que se sentaron a nuestro lado y, como conocían más de los juegos, nos explicaban cómo iba avanzando el partido. El equipo de Ingeniería había ganado y ahora iba contra nuestra facultad.

El juego había comenzado y solo veía que corrían mucho; me era difícil seguir todo el tiempo con la mirada a Prom, cuando de repente un gol del equipo de Educación hizo que todas las gradas se levantaran gritando, a excepción de Lucas y Sorangel, que, fingiendo molestia, estaban cruzando los brazos.

El partido continuó y al final quedaron dos goles a uno, a favor de la Facultad de Educación.

—Les dije que iban con todo. —Tristán estaba fastidiando a Lucas.

—En el juego de básquet no pasará eso.

—Ya veremos, perdedores.

—No vayas a llorar cuando pierdan, estrellita. —dijo Sorangel.

Los juegos de fútbol habían terminado. Prom venía subiendo las gradas hacia donde nos encontrábamos; empezarían los juegos de básquet, así que Lucas y Sorangel bajaron, haciendo un pequeño saludo con Prom y unas palmadas en el hombro.

—¿Vienes a que Zul te consuele por perder? —Marcos no tardó en hacerle bromas a Prom.

—Hemos dejado que ganen para que no lloren.

—Qué mentiroso. —Admití. —Es mejor aceptar la derrota.

—No hemos perdido la guerra. —¿Irán a mi casa? —Pensaba que no era cierto, es la primera vez que iríamos a su casa.



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Editado: 15.04.2025

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