Balanza del amor

30 // Corazón

Narra Tristán.

Como si lo que había estado sobre pensando de Lucas, no hubiese sido más extraño, hoy me levante con la noticia de que Zul había desaparecido, sus padres no sabían dónde estaban, Prom y lucas no contestaban como para alimentar más el miedo que tenía, hasta que por fin llego un mensaje de Lucas, sabía que las cosas no estaban siendo normales.

Lucas: Se que ya lo descubriste, así que aquí tenemos a Zul, es mejor que no digas nada a nadie y sigas mis instrucciones si quieres que quede vivo.

Dime donde coño tienes a Zul.

Lucas: “Ubicación”

Así que, sin llamar a Marcos, salí de la casa; no importaba ya en qué cosas estaban metidos, no importaba nada, solo quería recuperar a Zul, era lo único que me importaba en este momento.

Llegué corriendo a la ubicación que me envió, empecé a tocar la puerta lo más rápido posible, pero de la nada sentí que me cubrieron con algo, levantando todo mi cuerpo. En la oscuridad, sentí que me subieron a un carro y escuché la voz de Lucas, hablando con una mujer, o eso parecía por su voz.

—¿Qué quieres de mí? —pregunté con mucho miedo.

—¿Me amas? —Fue lo único que dijo y en este momento no sabía que decir, porque por más que lo amaba, había secuestrado a Zul y ahora me había secuestrado a mí.

—¿Dónde está Zul? —Era lo único que me importaba en este momento.

—Él está bien, siempre que tú hagas caso.

El carro se detuvo, sentí como se había bajado y me sacaron, ya no escuchaba la voz de Lucas y entramos a una habitación, donde me quitaron la bolsa en la que me habían envuelto, cuando vi, un cuarto todo oscuro más que las luces en un espejo donde estaba una chica.

—¿Tú eres Tristán? —preguntó con amabilidad, luego de que cerraran la puerta con seguro dejándome con ella.

—¿Quién eres tú? —Pregunte con cautela, no sabía si podía confiar en ella.

—El señor Lucas dijo que debo prepararlo para el evento, que no puede negarse ya que será algo malo para Zul. No sé quién es, pero creo que lo mejor es que haga caso.

—Si es para salvar a Zul. —No sabía de qué evento se trataba, no sabía que pasaría, pero debía aguantar hasta saber que Zul estaba bien.

Empezó a maquillarme, algo normal, como si fuese un evento formal, algo que confirmé cuando me dio el traje que debía usar, un traje de gala blanco, con algunos detalles en negro. Tenía una “T” grabada en un costado, con una letra de caligrafía. Me lo puse; había quedado a mi medida. No sabía cómo Lucas había memorizado bien la ropa que usó, y aunque me veía bien, eso no quitaba el hecho de todo lo que estaba sucediendo.

—¿A dónde iremos ahora? —Esto ya parecía un drama de la mafia. Muchas veces odiaba lo mucho que divago cuando me siento muy nervioso; debía concentrarme, debía encontrar a Zul.

—Él vendrá a buscarte. —dijo para salir, dejando todo apagado, me quede ahí, en la oscuridad, sin saber cuándo vendrá Lucas.

—Pensé que no harías caso. —dijo al entrar al cuarto; no sabía cuánto tiempo había pasado. —¿Quieres irte conmigo o ya me odias?

—¿Dónde está Zul? —Fue lo único que pregunté.

—Bueno, veo que me odias, así que es mejor que te lleven los chicos. —Salió, y entraron unos hombres musculosos, muy altos, que daban mucho miedo por cómo se veían.

—¿Nos vamos, señor Tristán? —preguntó uno con voz ronca.

—¿No me harán daño? —Sé que era estúpido preguntar eso, pero no sabía qué hacer en este momento; quería saber más, quería respuestas.

—No podemos hacerle daño al novio del señor. —¿Hablaban de Lucas? —Bueno, luego de hoy no será más el novio.

—¿A qué te refieres? —No entendía lo que decían, quería llorar, quería que mis padres vinieran; creo que fue mala idea salir sin avisarle a alguien.

Salí con ellos, creo que no tenía otra opción, así que me subí al carro donde me indicaron y empezó a andar, en el camino, iba pensando muchas cosas, pero la primera era que debía asegurar que Zul estaba vivo, no importaba si debía dar mi vida por él, lo importante es que no le hagan nada.

Al bajarnos del carro me escoltaban como si fuesen mis guardaespaldas o tal vez eran los de Lucas, creo que no sabía en este momento que era lo que quería Lucas, no sabía quién era, no sabía nada sobre él, lo único que sabia es que lo amaba, y ya no se si amarlo era algo bueno.

Al llegar me hicieron pasar a un salón que solo tenía alumbrado a Zul, quien se encontraba vestido de gala amarrado a una silla, intente desatarlo, y aunque se había hecho algo difícil lo había logrado, así que era momento de irnos, lo tome del brazo y lo jale, pero se quedó en la silla, no entendía qué pasaba.

—No podemos irnos. —dijo y se encendió todo el salón, que era muy grande; pude ver a todos aquí: Prom, Sorangel, Marcos, mis padres, los padres de Lucas y él. Todos estaban sonriendo.

—¿Qué es esto? —No comprendía.

—Mi amor. —Se acercó Lucas, caminando, mientras sacaba algo de su bolsillo, se puso de rodillas. —¿Te quieres casar conmigo?

Todos empezaron a celebrar; todavía no entendía nada de lo que estaba sucediendo, qué se suponía que estaba sucediendo.



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Editado: 15.04.2025

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