Balón de Terciopelo

Capítulo 5

NO ESTÁ TAN MAL

Había pasado una semana y media desde que Elodie había comenzado el entrenamiento con el equipo de fútbol, y hasta ese momento lo único que habían hecho era correr, hacerse pases con la pelota y patear a un arco donde no había arquero.

Aún así, muchas de ellas fallaban, se quedaban sin aliento a mitad de las carreras, perdían la pelota al recibir los pases o le enviaban la pelota a cualquier sitio menos al arco.

No le gustaba estar allí, pero tampoco podía quejarse. Entrenar en un gimnasio techado era mil veces mejor que hacerlo en una sucia cancha llena de pasto y lodo. Dos cosas que para ella debían estar limitadas a los días de campo y los baños de lodo para remover toxinas.

Lo único que le molestaba era el hecho de que ninguna de esas chicas parecía saber lo que era el desodorante ni los modales básicos. Pero a pesar de eso, y lo insegura de su posición, el futuro parecía comenzar a sonreirle.

Tenía una beca completa, el entrenamiento no era extenuante, y el asistente del entrenador le resultaba simpático, casi como el abuelo que nunca tuvo. Acostumbraba quedarse a hablar con él después de las prácticas, y si las cosas seguían marchando igual de bien, no tendría que preocuparse por mantener la beca.

-El entrenador llega el lunes que viene- le confesó el hombrecito mirándola con sus pequeños ojos grises.

-Y...¿ es muy exigente?

-Mucho, pero tu no tienes nada de que preocuparte, tu pasión por el fútbol no pasará desapercibida.

Pobre hombre, de verdad piensa que me gusta el fútbol. Pensó Elodie mientras asentía con la cabeza.

-Para serte honesto, y que quede aquí entre nos, no tengo idea de quién es. Perdí el papel donde tenía apuntado su nombre y no puedo ir y pedir que me den sus datos nuevamente.

-Yo podría ir a la oficina del Rector y…

-No, por favor no lo hagas. Comenzará a hacerte preguntas y luego a mi y quedaré como un viejo tonto.

-Está bien, no lo haré. Es una lástima que no recuerde su nombre, podríamos buscar información sobre él en internet!. Pero supongo que ya habrá tiempo para eso señor Knight. Ahora debo irme o llegaré tarde a clase- dijo despidiéndose.

En el vestuario todas las muchachas aún estaban a medio vestir expectantes. Elodie no tenía idea del por qué, pero cuando comenzaron a acercársele, supo instantáneamente qué era lo que querían saber.

-¿Y bien?

-¿Bien qué?

-El entrenador, ¿quién es?. Preguntó Gab Myers, una de las mejores jugadoras del equipo.

-No hablamos sobre el entrenador, sólo me comentó que llega el lunes.

-¿Y no se te ocurrió preguntarle? No todas somos ricas y nos podemos dar el lujo de que un jugador de elite nos termine exigiendo tanto que no podamos mantener nuestra beca- dijo Gab resoplando.

Elodie sintió ganas de gritarle que ella también tenía una beca, y que el hombrecito no recordaba el nombre del entrenador, pero decidió callar.

Bastante tenía ya con todos los rumores como para terminar confirmándolos, solo para darle una lección a una don nadie. Tampoco quería perjudicar al asistente, al fin y al cabo, era un hombre agradable cuya esposa estaba enferma y precisaba seguir trabajando.

El señor Knight, le había contado sobre su esposa , sus hijos y nietos, así como sobre la reciente enfermedad de la mujer, cosa que hizo que Elodie se sintiera profundamente conmovida. Tanto que hasta había comenzado a poner de su parte, corría por las tardes para no sentirse tan falta de aire en las prácticas.

Elodie conocida por su terquedad y faltarle el respeto a los profesores, lo obedecía en lo más mínimo, y hasta había buscado una de sus carteras para regalársela a la señora Knight. La cartera De Dominico que tantos problemas le había traído.

Luego de que las otras dejaron el vestuario, Millie se le acercó para averiguar qué era lo que realmente sabía.

-¿Y?

-¿Qué?

-Desembucha Elo.

-No me dijo nada… no recuerda donde dejó el papel con el nombre del entrenador. Le susurró.

-¿No lo recuerda?

-No Millie, es un hombre mayor, se olvida de las cosas.

-Supongo que tendremos que esperar- dijo entre risas.

-Lo único que espero, es que no sea uno de esos frustrados que le exige a los demás lo que no pudo hacer por sí mismo.

-Y de ser así, podrías escribirle a Félix... quién sabe, podría ofrecerse a darte clases particulares.

-¡Mildred! No quiero que vuelvas a repetir su nombre.

- Al menos deberías escribirle para pedirle perdón.

-¿Perdón? ¿Por una broma infantil?. ¡Jamás!.

-¡Pero Elo!

-Nada de peros, que a ti te gustara el francés maleducado de Philippe no significa que yo tenga que rebajarme a pedir perdón por una tontería de esas.

-Para ti los sentimientos ajenos son tonterías.

-No, no lo son.

-Entonces escríbele a Félix para ver cómo está.

-Hace casi un año que no hablo con él, y no pienso hacerlo ahora- Además no puedo hacerlo, me bloqueó de todas sus redes.

-¡Ahh! Intentaste hablar con él. ¡Lo sabía.!

-No. Me di cuenta cuando fui a mandarle uno de esos mensajes que solía enviarle por error cada vez que peleaba con él. Esos mensajes que él no demoraba ni medio minuto en contestar.

-¿Mensajes enviados por error?

Elodie sonrío y la miró con una chispa de picardía en sus ojos, pasando a explicarle cómo cada vez que peleaba con Félix le enviaba un mensaje con el nombre de otra persona preguntando cómo estaba, o si tenía los apuntes de alguna materia. Félix le contestaba diciendo que se había equivocado de número, y no demoraban mucho en ponerse a hablar como si nada hubiera pasado.

Ese era uno de los tantos trucos sucios de los que ella se aprovechaba para poder dejarlo y volver con él cada vez que quería que hiciera algo que él no quería hacer.

-Elodie Smith, ¡eso es horrible!.

-Horrible es dejar a tu única hija en un internado porque a tu nuevo marido no le gustan los niños; horrible es que cada vez que tu hija llega a casa, se termine encontrando con un padrastro diferente; horrible es que llegues a una edad en la que tengas que pagar para que un hombre te preste atención, y que luego ese canalla huya con tu dinero. Hay muchas cosas horribles en el mundo Mildred Richards.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.