Balón de Terciopelo

Capítulo 16

NO CREAS QUE VOY A LLORAR

No iba a llorar ni a sentirse culpable, él no lo merecía.

Hice bien en cambiarlo por una cartera.

Demasiado bien.

Hasta cambiarlo por un llavero hubiera sido una buena idea.

No vale ni una de mis lágrimas.

Ni una.

¿Cómo pude ser tan estúpida como para pensar en pedirle perdón?

¿Por qué habría de hacerlo?

Él no es más que un idiota que cree que puede darme órdenes como si yo fuera…

La nada misma. Eso es lo que soy para él... nada.

Por eso me besó a la fuerza y luego me despreció.

Cambió pero no por mí. Cambió por la desgracia, yo nunca le importé. Y lo peor de todo es que yo lo besé también…

Pero no voy a dejar que me afecte. Iré a entrenar con la cabeza en alto y le demostraré que para mí, él tampoco importa. Pensó yéndose a toda prisa.

Habían transcurrido unos días desde el incidente en la oficina de Félix, y cuando fue tiempo de regresar al entrenamiento, se encontró al señor Knight pero no a Félix. Se sintió aliviada por no verlo, pero recordó que Olivia estaba internada.

¿Habrá pasado algo con Oli? Pensó

Decidió escabullirse durante unos minutos para llamar y preguntar si todo estaba bien.

Para su sorpresa, fue Olivia quien la atendió.

-Elo, ¿cuándo vienes a verme?

-Muy pronto, solo llamaba para ver cómo estas.

-Estoy bien pero podría estar mejor con unos chocolates.

-En cuanto vaya a verte, te llevaré unos bombones, ahora debo irme- dijo Elodie al ver que Knight le hacía una seña para que regresara.

Desde la visita al hospital, había estado en contacto telefónico con Olivia ,y la pequeña acostumbraba contarte cómo había estado su día y qué era lo que planeaba hacer en cuanto terminara su tratamiento.

Ni bien terminó de hablar con ella, y confirmar que todo estaba bien, regresó al entrenamiento, pero al hacerlo lo que vio la desestabilizó por unos segundos: Félix llegando junto a su novia.

¡Maldita sea! Eso era lo único que me faltaba. Pensó haciendo lo que acostumbraba hacer cuando se sentía acorralada, pretender tener un conocido y saludar a los desconocidos con total naturalidad.

Estiró el brazo y saludó a un grupo de alumnos que estaban ahí para ver el partido, y para su sorpresa, le devolvieron el saludo.

Bueno al menos esta vez me salió bien. Pensó entre risas.

-Ya basta de perder el tiempo, a calentar. Gritó él sin siquiera mirarla.

Elodie volvió a saludar, y se puso a calentar haciendo caso omiso a los gritos de Félix, que parecía enfurecer cada vez que la gente del público le prestaba atención.

-Vamos a dividirnos en dos, seis y seis jugando por diez minutos.

-Pero somos dieciocho- señaló una de las jugadoras.

-Lo sé, las otras seis irán rotando.

-Sería más fácil jugar nueve contra nueve- murmuró Elodie sin mirarlo.

Félix que había estado ignorándola la miró por primera vez.

-Si quieres facilidad, te equivocaste de equipo.

Ella no respondió, sacudió su cabello como si no le importase, y volvió a saludar a un grupo de estudiantes desprevenidos que la saludaron de vuelta y le pidieron que se sacara una foto con ellos.

-¿Qué crees que estás haciendo? Esto no es un concurso de popularidad.- le dijo Félix a los gritos

-Pensé que estaba permitido traer a tu media naranja.

-¿Qué?- preguntó él sin dar crédito a lo que acababa de decirle

-Nos vemos luego amor- gritó saludando en dirección a los desconocidos con una sonrisa triunfal.

Si creías que solo tu podías jugar este juego, estás muy equivocado Felix Augustus Cook.

-Aquí venimos a entrenar no a ...- dijo frenándose al ver que Elodie lo miraba a él y a su novia cruzada de brazos.

-¡ Y estoy entrenando!, es que ese chico no me deja ni a sol ni a sombra, pero que te voy a decir, si evidentemente a ti te sucede lo mismo.

-Muévete, ahora- gritó Félix furioso.

Casi podía sentir como la tal Cindy se regodeaba al ver cómo la trataba. Pero no hizo nada. Mostrarse afectada hubiese sido rebajarse, y después de lo que había pasado, lo que le sobraba era orgullo.

Terminó en el banco junto a otras cinco chicas, y no pudo evitar ver como desde la valla, ella lo llamaba para que se acercara y así poderlo besar.

Estúpida. Al menos ahora él cree que tengo otro, eso le enseñará. Pensó sacando su celular para no tener que presenciar cómo Félix se besaba con la otra.

Al hacerlo, vio que tenía varios mensajes de Olivia contándole que su hermano le había quitado la cartera y que estaba enojado con ella por haberla aceptado.

-Elo, acabo de enterarme que mi hermano me quitó la cartera. El muy sinverguenza la tomó sin que me diera cuenta .

-No te preocupes, te llevaré los chocolates y una cartera aún más linda - respondió.

-Félix le dijo a las enfermeras que no te dejen entrar – escribió con un emoji triste.

-¿Quieres que vaya igual?

-Sí.

-Entonces iré. Pero ni una palabra a tu hermano.-llegó a escribir Elodie hasta que Félix gritó su nombre y la mandó a dejar el celular.

-Si quieres perder el tiempo este no es el lugar para hacerlo Smith, mejor ponte a calentar que en cinco minutos entran ustedes.

Se levantó lentamente, guardó su celular y comenzó a calentar pero no como las demás. Hizo movimientos de ballet, propios de un teatro, nunca de una cancha de fútbol. Una provocación deliberada para molestarlo.

Los muchachos que estaban en el público comenzaron a aplaudir y sacaron sus celulares para filmarla y sacarle fotos.

-Cambio, muévanse. Gruñó Félix.




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