CUMPLEAÑOS NÚMERO 13
Elodie no había vuelto a hablar con Félix desde que la había puesto de titular, y cada día que pasaba estaban más cerca de jugar su primer partido.
De todas formas, sabía que ese día iba a tener que estar frente a él en una situación incómoda: el cumpleaños de Olivia que había sido autorizada a ir a casa para festejar.
Al llegar a la imponente propiedad de los Cook, se encontró con los padres de Olivia y Félix que hicieron que se sintiera a gusto y para nada incómoda.
Temía que en cualquier momento terminase encontrándose con la novia de Félix.
Lo menos que quería, era ocasionar una escena con esa cavernícola con ropa de marca.
Sin embargo, luego del beso en el auto y el enfrentamiento con la tal Cindy, no sabía exactamente que pensar.
¿Sera que aún siente algo por mi o como dijo, me besó solo porque yo iba a salir en el medio de la tormenta? Pensó mirando en todas direcciones buscando miradas de reproche. Al no encontrar a nadie observándola con mala cara, se tranquilizó y recordó que ella estaba ahí por la niña. Ni por Félix ni para darle celos a la tonta con la que él salía.
Al ver a Olivia, sintió una opresión enorme en el pecho. Oli no se veía como cuando fue a verla al hospital, lucía cansada y llevaba una mascarilla de oxígeno. Era evidente que fuera lo que estuvieran haciendo por ella, no estaba dando resultado.
Elodie intentó poner la sonrisa fingida que durante años había aprendido a dominar, pero ese día no pudo hacerlo. Olivia se veía muy pequeña y frágil, casi como si fuera a romperse.
-¡Elo viniste!
-Te dije que iba a venir, más ahora que eres una adolescente y podemos charlar de cosas de adultos como... el nuevo álbum de GTS autografiado- dijo Elodie dándole su regalo.
-¿El álbum que aún no sale?
-Ese mismo.
Olivia miró fascinada el disco y al encontrar una foto de su cantante favorito con una dedicatoria para ella, decidió subirla a sus redes.
-Y te tengo otra sorpresa.
-¿Qué?
-Una video llamada y algo que te contaré más tarde- le susurró Elodie
-Cuéntame ahora
-Ahora no, más tarde, estoy esperando a que me confirmen algo.
-Y la video llamada, ¿Puedo hacerla ahora? Le dijo en secreto
-Sólo tienes que marcar este número- dijo Elodie dándole una tarjeta también en secreto.
-Cielo santo, tengo que arreglarme más- exclamó Olivia sonrojada yendo en dirección a su habitación.
- Oye tú, regresa aquí que tienes invitados- dijo su padre entre risas.
-¿Cómo lo conseguiste? Hemos estado tratando conseguir el álbum ese por todos lados.- pregunto la madre sorprendida.
-El marido 6 o quizás el 7 trabaja en la industria musical. Fue solo hacer un par de llamados, tuve que buscar en revistas del corazón para anotar el nombre porque no lo recordaba pero valió la pena. Por fortuna ese fue uno de mis mejores padrastros- dijo Elodie con una sonrisa haciendo que todos los que estaban ahí comenzaran a reír.
-¡Eso me pasa por casarme una sola vez! Exclamó la Johana Cook entre risas.
-¡Uff me conozco todas las canciones de los tipejos esos! – dijo Félix apareciéndose por detrás.
-Y sus looks. No me extrañaría que uno de tus tatuajes diga GTS- respondió Elodie entre risas.
-¿Quieres ver lo que dicen? Ven- dijo no dándole tiempo a reaccionar.
-Cuidala bien que aparentemente su madre tiene padrastros interesantes- dijo su padre entre risas
-Yo solo estaba bromeando … llegó a decir Elodie
-Me había olvidado, tu no te callas nunca- dijo Félix conduciéndola al invernadero.
Ella que nunca había tenido la oportunidad de visitar la casa de Félix en Estados Unidos quedó maravillada por el lugar. Era literalmente mágico. El invernadero tenía unos enormes ventanales por donde el sol había comenzado a clarear, reflejando múltiples colores que danzaban alegres entre las flores y su perfume.
-¡Vaya, este lugar es de ensueño!
-No tanto como un desfile o una tienda de carteras pero no está mal- respondió mientras fumaba.
-¿Me trajiste aquí para burlarte de mi?
-No, te traje para mostrarte los tatuajes que no se ven a simple vista.
Félix adoraba ver cómo ella se sonrojaba por lo más mínimo, y sabía que hablarle sobre quitarse la ropa lograría ese efecto. Pronto Elodie se puso roja como una manzana y le pidió que no se quitara la ropa.
-Tranquila no voy a mostrarte nada que mi madre no pueda ver.
-¡Ese no es el mejor ejemplo, ella te vio tal y como llegaste al mundo!. Felix Augustus Cook, más vale que no te atrevas a quitarte ninguna prenda porque te golpearé tan fuerte que no vas saber qué es tinta de tatuaje y qué es moretón- dijo dándole la espalda solo para cerciorarse de no ver nada.
Él comenzó a reír como hacía tiempo que no lo hacía, tanto que ella se volteó levemente mirarlo, y al ver que no se había desnudado se puso frente a él cruzándose de brazos.
-¿Realmente creíste que iba a darte un espectáculo privado de lujo?
-Yo no lo llamaría espectáculo de lujo.
-¿No?. Mira estos abdominales- dijo sacándose la camisa.
-¡Félix!- protestó antes de creer ver un pequeño tatuaje con su nombre.
-De acuerdo… me cubro- dijo entre risas- solo quería que vieras este lugar.
-Espera…
Ella se acercó y le quitó la camisa comenzando a examinar uno de sus brazos. El toque suave de Elodie hizo que la piel se le erizara y se sacudiera de forma involuntaria.
-Estas helada, eres como el toque de la parca.
-Tú… tienes un tatuaje con mi nombre.
-Claro que no.
-Sí aquí- dijo señalándolo.
-No.
-Pero dice Elo
-Es un término futbolístico. ¡Eres tan pretenciosa!
-¿Qué significa?
-Búscalo.
Elodie que ya había cometido el error de creer que Félix había cambiado su apariencia por el dolor de perderla, no quiso seguir insistiendo.
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Editado: 04.05.2026