Balón de Terciopelo

Capítulo 22

VISITA MATERNA

-Bebita hermosa, mírate, estas llorando.

-¿Qué estás haciendo aquí Cecily?

-Vine a verte, a hablar contigo.

-No tenemos nada de que hablar, puedes irte a seguir meditando.

-Elo no me trates así. ¡Soy tu madre!.

-¡Vaya premio!

-¿Por qué estás triste?

-¡Qué te importa!

-¿Es por lo del dinero?

-Claro que estoy triste por el dinero, eso es lo único que me has dado. Si no fuera por eso, no habría tenido que sufrir la burla de todo el mundo, el veto social, tener que rebajarme a pedir una beca y soportar a mi ex.

-¿Félix?

-Sí, el único novio que he tenido. No soy como tu que ni siquiera puede recordar cuántas veces se casó.

-¡Estas siendo irrazonable! yo me enamoré de todos y cada uno de ellos, y quise darte un buen hogar luego de que tu padre murió.

-¿Un buen hogar? – gritó con los ojos saliéndosele de las órbitas.

-Sí, una familia.

-¿Pero de qué demonios estás hablando? Me dejaste tirada en un internado hasta que cumplí los dieciocho.

-Quería que tuvieras una buena educación- replicó comenzando a llorar.

-No vas a conmoverme con ese llanto ensayado. Guárdalo para ver si conquistas a algún otro tonto para luego divorciarte, casarte con uno más joven, y volver a repetir el ciclo.

-Yo creí…

-¿Qué? ¿Que iba a recibirte con los brazos abiertos luego de todos estos años?. ¿Luego de que me cambiaste por un marido con el que no duraste ni un año?.

-Hijita, yo no te cambié, yo te amo.

-Mentira.

-¿Por eso le hiciste esa canallada a ese pobre muchacho? ¿Por que creíste que yo te cambié y no crees merecer ser amada?- dijo tocándole el brazo.

-¿Qué?- preguntó sorprendida teniendo que sostenerse de una silla para no caer.

-Lo sé todo, me lo contó Leonard Cook antes de que su pequeña cayera enferma. La pequeña Oli tiene cáncer, deberías ir a verla porque más allá de todo lo que pasó entre Félix y tú...

-Cállate. No sabes nada, absolutamente nada. Ya déjame en paz, vete a los Himalayas, al monte Fuji o al cañón del Colorado, tanto me da. No te preciso, tengo una beca y estoy trabajando para ganar mi propio dinero.

-Yo solo vine a darte esto- dijo dejando un regalito sobre su cama.- Creí que habías madurado pero lo único que hiciste fue llenarte de odio.

Elodie que le estaba dando la espalda, ni se tomó la molestia en mirarla o despedirse.

Al poco tiempo escuchó que la puerta volvía a abrirse y con los puños apretados y gruñidos preguntó que era lo que quería.

-Cambiarme si no te molesta- dijo Millie.

-Ah eres tu.

-No debiste ser tan dura con tu madre.

-¿Estabas escuchando?

-Todo el hall pudo escucharlas.

-¡Maldita sea! Odio a esa mujer, lo único que ha hecho es arruinarme la vida.

-Tiene razón.

-¿Tiene razón?

-Sí. No has madurado nada, sigues siendo una chiquilla asustada.

-No Millie, he madurado bastante. Tuve que hacerlo cuando me quedé sola en el internado, cuando me vi obligada a pedir una beca y soportar las humillaciones de mi ex y de todo el que se me cruce.

-¿Y alguna vez te preguntaste qué fue lo que tu madre tuvo que soportar?

-Eso, defiéndela. La culpa es toda mía que a los seis años era tan mala que a la pobre mujer no le quedó otra opción que enviarme a un internado.

-¡A mi también me mandaron al internado y no fue por falta de amor o para deshacerse de mi!.

-Tus padres son diferentes, te llamaban, te iban a ver, te pasaban a buscar.

-Tu madre también te llamaba y no siempre te dejaron en el internado.

-Sí, puedo contar las veces que fue a buscarme con los dedos de una mano. Acéptalo Millie, esa mujer es prácticamente una desconocida, lo único que me dio fue dinero y ahora que ya no puede dármelo pretende hacer el papel de madre.

-¿O será que ahora como no puede darte dinero ya no te interesa?

-Si crees eso de mi, no deberías seguir siendo mi amiga.

-Tu misma se lo dijiste a los gritos, que no la precisabas más porque ahora podías ganar dinero.

-¡Se lo dije para lastimarla!.

-¿Y eso te parece bien?

- ¿Cómo puedes ponerte en un pedestal de perfección cuando sales todas las noches con uno diferente?

-¿O sea que para ti soy una cualquiera por buscar formar una familia?

-¿Con cuántos exactamente piensas formar familia?

-No tiene nada de malo…

-Sabes...- dijo interrumpiéndola con lágrimas en los ojos- Félix me dijo lo mismo mientras intentaba desprenderme el vestido. Cuando le dije que no, que quería guardarme para el matrimonio, me dijo que en realidad estaba buscando casarme bien.

-Félix no pudo haberte dicho eso…

-No solo me lo dijo, también me enteré de que va a casarse- dijo comenzando a llorar.

-¿Casarse?

-Sí, casarse- dijo Elodie saliendo del dormitorio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.