Cuando Jeremy finalmente despertó un fuerte dolor de cabeza lo invadió. Abrió los ojos con lentitud y no reconoció la habitación donde estaba, pero si a la pelinegra sentada a su lado.
—Coronel, ¿Cómo se siente?
—Te dije que podías tutearme— con algo de dificultad se sentó en la cama mientras se tallaba el ojo derecho con el dorso de la mano.
—En la organización no esta muy bien visto este tipo de confiancitas entre superior y subordinado— la voz del Oficial Douglas retumbó en el cuarto de enfermería. Jeremy se enderezó por inercia y maldijo en su mente a la pequeña rubia y lo que sea que le haya echado.
—Oficial Douglas, le pido una disculpa por la manera en la que me encuentro está mañana.
—¿Mañana? Son las tres de la tarde Coronel. Por un momento pensé que había quedado en coma.
—Yo…
—Ahórrese las disculpas. Necesito que me acompañe.
Cuando el Oficial se dio la vuelta, el ojiverde le mandó una mirada interrogante a la mujer a su lado. Pero ella solo se encogió de hombros y negó con la cabeza. ‘Ni idea’ alcanzó a articular.
Salió de la habitacion con un mareo y un ligero temblor en las manos. ¿Eran efectos secundarios de lo que habia inhalado? Posiblemente. O solo estaba nervioso por lo que Harris le hubiera confesado al Superior. Se inclinaba mas por la segunda; No tuvo que mirar mucho a su alrededor, que por la estructura, el diseño y el logo de la ORSP reconoció que estaba en la Central. Después de pasar por una puerta de seguridad, entraron a un pequeño cuarto oscuro con un espejo unidireccional. Del otro lado se encontraba el Teniente Harris. Estaba sentado detras de una mesa de metal, esposado.
—¿Las esposas son necesarias?
—¿Usted qué opina? Mato a tres civiles y cuatro soldados de la ORSP.
—El Teniente...
—Ex Teniente— lo corrigió —Fue dado de baja de la organización esta mañana.
—Oficial Douglas, debe haber un error. Es imposible que el Teni.... que Harris haya matado a sus propios compañeros— observó el cuerpo estático del hombre moreno y despues a su superior —Además, ¿Como seria posible que una sola persona acabara con cuatro soldados altamente entrenados en combate y tres civiles en menos de cinco minutos? Y sin olvidar que yo sigo con vida.
El Oficial giro todo su cuerpo al castaño —Justamente eso estaba pensando Coronel Baxter. ¿Por qué de todos, usted fue el único ileso? Acaso, ¿Fue cómplice del joven Harris? Digo, tal vez los soldados serían un obstáculo para su plan— Jeremy se ofendió. Realmente se sintió ofendido por lo que acababa de escuchar.
—El hecho de ser el unico en salir con vida no me hace partícipe de nada. El hombre que tiene en esa habitación— señaló con su dedo —Actuó por impulso. Eso no me hace responsable de las muertes de esas personas.
—No me malentienda Coronel —el Oficial sonrió de lado —Pero así como usted es una leyenda por ser el mejor soldado que ha tenido cualquier ejército del mundo, tambien lo es por la operación Bolia en dos mil siete.
"Oh que la, otra vez".
—No fui el único que mató gente ese día— objetó.
—No, pero fue el único que tuvo ciento treinta y dos bajas registradas.
—¿A qué quiere llegar Oficial Douglas?
—Que aunque fue una misión y era obvio que habría muertos, usted tenia motivos personales para la forma tan sanguinaria en la que actúo— se giró de nuevo al cristal e hizo una seña con la cabeza hacia el moreno —Jóvenes como él, que apenas estan experimentando esta vida piensan que pueden con el mundo. Piensan que porque otro pudo, ellos también. Y no quiero que piense que no empatizo con el sentimiento que los motivó a actuar de esa manera Coronel, pero, si solo actuamos con ira lo unico que conseguiremos sera llevarnos a gente inocente entre los pies.
Volvió a ver a Harris en silencio. Él había mencionado lo que Jeremy hizó como un acto de venganza y aunque si lo era, no quitaba el hecho de que había actuado con conciencia. Ese día mató a ciento treinta y dos personas. Mercenarios, estafadores, gente que hacía el mal, pero no jóvenes que solo se estaban divirtiendo. Y de todos modos sabía que eso no lo hacia mejor persona que el chico frente a él.
—Supongo que no haber sido expulsado del ejército ese día, provocó que otros soldados pensaran que tampoco tendrían consecuencias— dijo —No me arrepiento de lo que hice Oficial Douglas, no le voy a mentir, pero tampoco me siento orgulloso.
—Lo sé, años despues y sigue demostrando que su valor en el ejército va mas allá que su pasado. Es su lealtad y entrega haciendo el bien Coronel Baxter lo que me hizo mover cielo, mar y tierra para hacerlo parte de la ORSP.
—Después de este fracaso no se si seguir aquí sea beneficioso para la organización.
—La ORSP no ha cambiado la percepción de su competencia. Demuestre que no me equivoque con usted.
¿Y como haría eso? ¿Como enmendaria ocho vidas perdidas? Aunque una de ellas se haya buscado su propio final. El peso de lo que hizo Jackson Harris ahora estaba sobre él y no sería algo que superaría en los próximos años, siendo optimistas. De pronto un golpe de recuerdos le sacudió la cabeza. Cosas que veía borrosas por los efectos del spray de la rubia se hicieron claras y nítidas. La persecución, Lilith diciendo que los padres de Jackson eran parte de una red de trata, un infiltrado de los Bastos en la ORSP, la memoria USB y no menos importante como se lanzó sobre él como un maldito mono. ¿El Superior Douglas sabría de este encuentro? Lo miró de reojo mientras metía la mano en su bolsillo izquierdo. Sintió alivio cuando toco el pequeño pedazo de plástico. Supuso que no, habría mencionado algo, así como lo hizó cuando lo acuso de ser cómplice de Harris. Que en parte era cierto, desde el día que supo sus intenciones y decidió callarlo. Pero obvio nunca admitiria eso, no a alguien como el hombre a su lado.
"Pero si a su hija".
—Tome por echo que así sera. Ahora me gustaria saber la verdadera razón por la que me trajo, aparte de señalarme como secuaz de este acto de venganza— escuchó una ligera risa atrapada en los labios cerrados de su superior.