Be the light (pendiente)

Capítulo 15

Holiwis.

Una disculpa, creíq ue había subido ya los ultimos capítulos pero tal parece que nunca le di en publicar. Cada vez se pone más interesante, estoy tratando de escribir bastante rápido el libro de Tony para que también lo disfruten.

Igual, paso a decirles que estoy participando en los Wattys 2026, para que vayan a darle apoyo a mi historia, no la dejen en flop, por favor y si quieren dejar comentarios, así sean criticas, se aceptan.

Los quiero mucho y besitos.

Tres días habían pasado desde ese día en México. Nicky estaba convencida de que el universo tenía un extraño sentido del humor ya que habían pasado demasiadas cosas. La campana anunció el final de la clase e interrumpió los pensamientos de Nicky sobre todo lo ocurrido últimamente. Necesitaba respuestas, había regresado con el corazón hecho pedazos a Puerto Rico, había perdido demasiado pero estaba segura de una sola cosa, quería respuestas.

Los estudiantes comenzaron a levantarse de sus asientos mientras las conversaciones llenaban nuevamente el salón. Nicky guardó sus cosas despacio, todo se seguía sintiendo extraño, como si hubiese pasado meses fuera de LIKE y no apenas unos días.

—Tienes esa cara otra vez.

Nicky levantó la vista.

Alex estaba apoyada contra la mesa en el lugar de al lado.

—¿Qué cara?

—La de "estoy teniendo una crisis existencial pero voy a fingir que todo está bien".

—Esa no es una cara.

—Claro que sí.

Nicky terminó sonriendo.

—Todos sabemos que eso es mentira —interrumpió Alec desde el umbral del salón—. Necesitamos hablar, Nik.

—Esa es mi señal. —Alex se levantó de la silla—. Te veré en la habitación, Naiki.

Se dirigió a la puerta.

—Adiós, Alec.

Y desapareció por el pasillo.

—No tenemos nada de qué hablar, Alec —replicó Nicky de inmediato, girándose hacia él.

—Claro que sí. —Entró al salón y bloqueó la salida—. Y debimos tener esta conversación hace semanas... justo después de esa discusión.

Cerró la puerta detrás de él.

Nicky dejó su mochila sobre una mesa y tomó asiento.

—Bien. ¿Quieres hablar? Hablemos, entonces. —Se recargó en el respaldo de la silla e hizo un gesto con la mano—. Tú primero.

—Nik, no busco justificarme...

—Oh, no te queda, darling. —Enfatizó la última palabra con una mezcla de sarcasmo y resentimiento—. Maldita sea, Alec, todo lo que está pasando es tu culpa.

—Creí que yo iniciaría la conversación —comentó él, intentando aliviar la tensión.

—Esto no es una broma, Alec. —Su voz se quebró apenas un segundo antes de endurecerse otra vez—. No puedes arreglarlo con una broma, una sonrisa o uno de tus comentarios sarcásticos como si nada hubiera pasado.

—¡Y no estoy intentando hacerlo de esa manera! —respondió Alec, frustrado—. Solo quiero una oportunidad para explicarte todo lo que pasó. Quiero demostrarte cuánto me importas y que, sin importar lo que pase, voy a seguir amándote.

Nicky no dijo nada. Permaneció en silencio unos segundos.

Luego se levantó de la silla y quedó frente a Alec.

—Pues... fallaste. Perdiste tu oportunidad para explicarte y esta conversación acaba de terminar.

Tomó su mochila y caminó hacia la puerta del salón.

—No soy el único culpable de todo esto y, en el fondo, lo sabes.

Ella se detuvo.

—Sabes a quién deberías pedirle explicaciones, pero los amas tanto que prefieres echarle la culpa a alguien más... a mí.

Nicky apretó la mandíbula.

No se atrevió a girarse.

—Y aun así voy a seguir aquí para ti porque te amo. Cuando tengas la historia completa, aquí voy a estar. Porque no pienso dejarte sola.

Nicky cerró los ojos.

—Ya lo hiciste.

Su voz fue apenas un susurro.

—Y es por eso que nuestro presente se ve así.

Abrió la puerta.

—No me busques, Alec.

Él soltó una risa breve, amarga.

—Sabes que nunca voy a dejar de hacerlo.

Nicky bajó la mirada.

—Alec...

—No me voy a rendir contigo, Nik.

Nicky salió del salón sin mirar atrás. Caminó por los pasillos con paso firme, abrazando la correa de su mochila como si eso pudiera mantenerla anclada a algo. Estaba enojada con todo el mundo, e inclusive con ella misma. Porque odiaba admitirlo, pero las palabras de Alec seguían dando vueltas en su cabeza.

Sabes a quién deberías pedirle explicaciones...

Maldita sea.



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En el texto hay: romance

Editado: 07.08.2026

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