Beach Buggy Racing: El Arco de las Islas Misteriosas

CAPÍTULO 15: PINEAPPLE PUNCH

I.

Roxie Roller como jefa de serie era exactamente lo que uno esperaría de Roxie Roller como jefa de serie: directa, sin ceremonias, y con una energía que llenaba cualquier espacio donde estuviera con la misma intensidad con que llenaba una pista de carreras.

Lo anunció en el grupo de mensajes con una sola línea: Pineapple Punch empieza el lunes. Vengan descansados porque no va a haber descanso.

Rez leyó el mensaje y pensó que era probablemente la descripción más honesta de una serie que había recibido hasta entonces.

La mejora del buggy para Pineapple Punch fue diferente a las anteriores: el Técnico Fausto, que para este punto conocía el Beach Buggy rojo tan bien como su propio nombre, le recomendó no tanto mejoras de velocidad sino mejoras de control.

—Las pistas de Pineapple Punch tienen más variación de terreno que las anteriores —dijo, señalando el mapa de pistas en la pantalla—. Aquarius otra vez, Misty Marsh, Spooky Shores, Dino Jungle. Y dos nuevas: Blizzard Vale y Shipwreck Reef.

—¿Blizzard Vale?

—El pueblo en la cima de la montaña nevada. —El Técnico Fausto señaló el punto en el mapa—. Con el yeti.

—¿El yeti?

—Lanza bolas de nieve en la mayoría de las carreras —dijo el Técnico Fausto, con el mismo tono que usaría para decir que en tal pista hay una curva cerrada.

Rez lo miró.

—¿El yeti lanza bolas de nieve a los buggies durante la carrera?

—Sí.

—¿Y eso está permitido?

El Técnico Fausto lo miró con la expresión de alguien que considera que esa pregunta no aplica en este contexto.

—No está en el reglamento oficial —dijo—. Pero tampoco está prohibido.

Rez anotó en el cuaderno: Blizzard Vale: yeti. Bolas de nieve. No están en el reglamento.

Y debajo: ¿Qué más no está en el reglamento?

El primer campeonato de Pineapple Punch se llamaba Reef Rush y llegó antes de lo que Rez esperaba: segunda semana de la serie, cuatro carreras en dos días, con Shipwreck Reef como una de las pistas del programa.

Rez leyó el anuncio del Reef Rush tres veces.

Shipwreck Reef en un campeonato oficial significaba que la pista tendría puestos de burbujas activos, circuito marcado, y las condiciones normales de una carrera de la Liga. No era la visita libre que había imaginado cuando McSkelly le habló de lo que había en la pared detrás del oro.

Pero era la oportunidad de ver la pista.

Y en la carrera, si encontraba el momento, la cueva.

II.

Blizzard Vale fue la primera pista nueva de Pineapple Punch y fue exactamente lo que el Técnico Fausto había descrito y más.

El pueblo en la cima de la montaña nevada de Mystery Island tenía una calidad de lugar que era diferente a todas las pistas anteriores: no perturbadora como Tiki Temple o Spooky Shores, no exuberante como Dino Jungle o Fiesta Village. Era más bien la calidad de los lugares que existen en condiciones extremas y se han adaptado a esas condiciones con una dignidad tranquila. Las casas del pueblo tenían paredes gruesas y ventanas pequeñas y techos diseñados para el peso de la nieve. Las calles eran de piedra compacta. El circuito bajaba desde la plaza central hacia el borde de la montaña y tenía en su sección final una curva que asomaba al vacío con una vista al valle nevado abajo que era tan dramática que en la primera vuelta Rez la miró en lugar de la pista y casi se salió en el borde.

No se salió. Pero estuvo cerca.

El yeti apareció en la segunda vuelta.

No había señal de aviso. No había zona marcada. El yeti simplemente estaba en un punto de la ladera sobre el circuito, enorme y blanco y con una expresión que en un ser tan grande resultaba extrañamente tranquila, y lanzó una bola de nieve del tamaño de un buggy pequeño directamente al pelotón que pasaba por debajo.

La bola de nieve de Blizzard Vale era diferente a cualquier power-up de hielo o nieve que Rez hubiera visto: no era un proyectil preciso sino un proyectil masivo que al impactar en el circuito creaba una zona de nieve compacta que los buggies que la tocaban perdían tracción completamente durante varios metros.

Tres buggies la tocaron.

Rez no la tocó porque en el momento del impacto estaba tomando el atajo de Blizzard Vale, que había encontrado en la primera vuelta y que pasaba por el interior de la plaza central del pueblo usando una calle lateral que cortaba la curva más larga del circuito y salía directamente a la recta de bajada hacia el borde de la montaña.

El atajo de Blizzard Vale era el más obvio que había encontrado en toda la competencia: era literalmente una calle del pueblo con su empedrado y sus casas a los lados, visible desde cualquier punto de la curva larga, y Rez lo había visto desde la primera vuelta con la misma claridad con que se ve una puerta abierta.

Lo que hacía que no todo el mundo lo tomara era que la calle del atajo tenía pendiente: bajaba antes de subir hacia la salida, lo que significaba que la velocidad de entrada tenía que ser calculada o el buggy llegaba a la subida sin suficiente impulso y perdía más tiempo del que ganaba.

Rez calculó bien.

Salió a la recta de bajada con tres buggies tocando la nieve del yeti detrás de él y Leilani delante, que también había tomado el atajo pero medio segundo antes.

Ganó esa carrera.

Leilani segunda.

Roxie tercera, furiosa con el yeti de una manera que era perfectamente Roxie: no culpaba al yeti exactamente pero lo miraba al pasar como si le estuviera advirtiendo que la próxima vez iba a ser diferente, y el yeti la miraba con su expresión tranquila de criatura que no tiene mucho que temer de un Rally Pro naranja y negro.

III.

El Reef Rush llegó el miércoles de la segunda semana.

Cuatro carreras: Aquarius, Dino Jungle, Blizzard Vale, y Shipwreck Reef. Dos días, dos carreras por día.




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