Apagué el televisor después de levantarme de mi asiento, dejando la sala en completo silencio con ambos de pie frente a frente. Aunque estaba nerviosa, no dejé de mirar a Alterium para no bajar la guardia. Lo único que pude hacer fue seguir escuchando todo lo que tenía que decirme, para poder sacar conclusiones.
—Primero, por favor, dime qué es lo que sucedió dentro de mi casa.
—El asesino que viste en televisión entró a tu casa forzando la puerta principal y se dirigió directamente a tu cuarto con precaución. Parecía no estar seguro de entrar, se notaba desorientado. Yo estaba observando todo desde el segundo piso. Solo permití que entrara a tu casa para mostrarme con mi verdadera apariencia y dejarlo caer en su propia trampa.
Mi mente divagó un momento a esa noche.
Justo ayer olvidé cerrar con cerrojo la puerta principal. Ese sujeto debió tener habilidades para abrir puertas ajenas, lo suficiente como para ni darme cuenta que fue forzada.
Alterium continuó con su relato:
—Yo... Me contuve en torturarlo físicamente porque no podía dejar evidencia en tu casa. Sin embargo, psicológicamente, obtuvo lo que merecía. Además, lo dejé ir porque necesitaba que llevara consigo una evidencia importante.
Mostré un gesto de confusión.
¿Evidencia? ¿Algo que ya tenía con anticipación?
—Estoy seguro de que se suicidó envuelto en su locura y miedo. Para alguien que teme morir, su peor castigo es acabar con su propia vida sin tener la oportunidad de buscar otra salida
—¿Qué le dijiste si no lo hacía? —pregunté con curiosidad.
—«Los demonios no solemos dar una muerte rápida. Nunca podrás escapar de mí. Si igual morirás, ¿qué elegirás?». ¿Cómo podría tener compasión a un humano tan repugnante?
Ni siquiera yo... Lo tendría.
—Es curioso que haya elegido morir de manera rápida, porque estoy seguro de que no fue así. Después de todo, sufrirá en uno de los infiernos que se le asignará. Sufrirá una y otra vez hasta desaparecer —sonrió con malicia—. Claro que eso no se lo dije.
Como si se dejara llevar por la situación, el cuerpo de Alterium comenzó a transformarse en su verdadera apariencia. Sus enigmáticos ojos rojos brillaron debido a la luz del foco, y su largo cabello negro lo hizo ver aún más imponente junto con sus grandes cuernos grisáceos. Sin descuidar nunca su elegante presencia y postura.
Su tono de voz siguió siendo profunda:
—Él me repitió una y otra vez que tenía un ángel que lo protegería y guiaría. Tal vez no está equivocado. Los demonios y ángeles no somos tan diferentes, después de todo. En el juicio de los siete infiernos, quienes controlan esa parte del inframundo son los ángeles, están más que complacidos en castigar a los pecadores y tomar un pequeño porcentaje de ellos como su fuente de vitalidad. Tenemos una alianza después de tantas guerras por la soberanía del mundo humano, y el costo fue esa parte del Inframundo. Muy pocos humanos llegan al Edén; por eso, buscan tanto acercarse a los humanos de forma limitada, más que los propios demonios. Claro que eso un humano no lo sabe.
¿El Edén? ¿Ángeles? Así que son seres que no son tan diferentes...
—Solo de forma breve. ¿Eso pasó hace mucho tiempo?
—Han pasado miles de años antes de mi nacimiento, por eso el mundo que conoces no es tan caótico como antes, al menos bajo mi régimen, ya no lo es.
—Riges tu mundo en base al equilibrio, pero esto fue una total excepción.
—Así es, aunque debo dar el ejemplo como rey, eso no significa que no pueda hacer daño a un humano, pero me contuve, Lilian. Yo no lo toqué; ese humano decidió morir.
La expresión de su rostro era siniestra, sin remordimientos ni compasión. Eran contadas las veces en las que se manifestaba con su verdadera apariencia, pero ahora parecía querer ser visto como lo que era, al menos en esta situación, tenía esa intención.
Suspiré para pensar con más claridad y traté de entender la situación con la información que tenía.
«...pero aún falta atrapar a quienes lo usaron contra ti». Alterium no se refiere a una sola persona.
Es hora de ser más directa.
—Sus víctimas fueron en su mayoría mujeres solitarias, pero para llegar a esa conclusión, al menos me habría vigilado de cerca para estar seguro. Por lo que se habría dado cuenta de que no era así, y yo también habría sentido algo de su presencia, sin embargo ese no fue el caso. Era la primera vez que él estaba en mi casa. Entró como si estuviera seguro de que vivía sola, como si alguien le hubiera dicho que así era.
Mi expresión se mostró más seria.
—¿Acaso sabías desde el principio que él aparecería?
—Sí.
—¿Y también sabes quiénes están involucrados?
—Sí, lo sé.
Al darme cuenta de la respuesta, mi boca tembló un poco debido a las emociones de enojo que sentí por aquellas personas, pero las contuve para pensar de forma fría.
En verdad fui muy ingenua y descuidada al creer que su odio nunca llegaría a más. Supongo que no hay límites para algunas personas.
—Tengo en mente una posible respuesta, pero quiero oírlo de ti.
Alterium asintió con la cabeza y habló con firmeza:
—La primera vez que conocí a quienes se autodenominaron tus amigas, me di cuenta de que tenían una mirada de odio hacia ti, un odio que iba más allá de lo normal. El viernes fui temprano a tu trabajo después de que te despidieras de nosotros. Mi sentido de la audición está bien desarrollado, así que cuando escuché a una de esas humanas pronunciar tu nombre, no dudé en ir a vigilarlas, ya que por su tono de voz parecían estar planeando algo. Grabé todo su plan en mi celular. Por fortuna, mi hijo se portó muy bien en ese momento. Además, esa parte del edificio estaba totalmente despejada.
—Si no entraste a la empresa, ¿cómo hiciste para grabar un vídeo como ese?
—Puedo hacer levitar las cosas, al igual que mi cuerpo. Así que me oculté junto a mi hijo en lo alto de un árbol y grabé todo acercando mi celular hacia ellas con esa misma habilidad, claro que lo oculté bastante bien. En ese momento ellas estaban charlando con alguien en su celular y oí claramente cómo estaban dispuestas a pagar para que te hicieran daño. Incluso pronunciaron el seudónimo de ese humano: 'El verdugo anónimo'.
#35850 en Novela romántica
#18193 en Fantasía
#6270 en Personajes sobrenaturales
Editado: 24.05.2026