Behind The Outside (temporada 1)

Capítulo 3: Proyecto X-Cat

Viernes.
6:47 de la tarde.

La casa de Olin no era precisamente elegante.

Era una casa normal, un poco descuidada. La pintura de algunas paredes estaba gastada y una de las ventanas estaba medio abierta, dejando entrar el aire fresco de la tarde.

En la puerta había un cartel hecho con marcador negro.

"Fiesta pequeña. Nada ilegal. Creo."

No era el tipo de mensaje que daba mucha confianza.

Dentro de la casa, la sala estaba medio ordenada. O medio desordenada. Dependía de cómo se mirara.

Había una mesa con papitas baratas, refrescos y pan que parecía haber estado ahí desde hacía demasiado tiempo.

Olin salió de la cocina con un delantal improvisado amarrado a la cintura. Levantó los brazos como si estuviera presentando un gran evento.

-¡Bienvenidos a la Mansión del Caos! El único lugar donde la dignidad viene a morir y las papitas son baratas.

Samuel se acercó a la mesa de snacks.

Miró el pan.

Se inclinó un poco más.

Luego señaló lentamente.

-Olin... ese pan se está moviendo.

Hubo un pequeño silencio.

-Creo que está intentando formar una civilización propia.

Olin miró el pan con total calma.

-No es moho, Samuel.

Se cruzó de brazos como si estuviera orgulloso de su explicación.

-Es penicilina gourmet.

Samuel levantó una ceja.

-Si nos enfermamos, ya estamos curados. Es eficiencia.

En el sillón, Daxer estaba sentado con el cuaderno extraño en las manos.

Pasaba las páginas lentamente.

El papel se sentía viejo. Muy viejo.

Cerró el cuaderno por un momento y miró a los demás.

-Oigan... tenemos un cuaderno que parece el manual de instrucciones del apocalipsis sobre la mesa.

Levantó el cuaderno un poco.

-¿No deberíamos esconderlo antes de que alguien lo use de portavasos?

X-Cat estaba recargado contra la pared.

Observaba todo con calma, como si nada de eso fuera sorprendente.

Tomó una papita de la mesa.

El sonido crujió en la sala.

-Históricamente, todas las tragedias empezaron cuando alguien dijo "¿Qué podría salir mal?"

Masticó la papita tranquilamente.

-Pero bueno. Al menos las papitas están buenas.

Olin levantó una botella de refresco con una sonrisa enorme.

-¡Tranquilos! Tenemos todo bajo control. Somos el pico de la madurez huma-

De repente la botella explotó.

Pshhhhh.

El gas salió disparado directo a su cara.

-¡DIOS!

Olin dio un paso hacia atrás.

-¡ME ATACÓ EL GAS!

Se quedó mirando la botella como si hubiera cobrado vida.

-¡Es una señal!

Samuel suspiró.

-O es física básica.

Daxer miró otra vez el cuaderno.

Las páginas parecían moverse ligeramente.

Como si algo dentro estuviera reaccionando.

X-Cat también lo notó.

-Ahora que lo pienso...

Miró a Daxer.

-¿Seguro que no hiciste nada raro con ese cuaderno?

Daxer frunció el ceño.

-¿Qué tipo de cosa rara?

X-Cat lo miró con seriedad.

-La clase de cosa que inicia una historia muy larga.

En ese momento el cuaderno se abrió solo.

Las páginas comenzaron a moverse.

Fap.
Fap.
Fap.

Hasta que se detuvieron en una página específica.

En el centro había un símbolo extraño dibujado.

Todos se quedaron mirando.

Samuel fue el primero en hablar.

-Bueno... eso definitivamente no es normal.

Olin levantó la botella todavía goteando refresco.

-¡Lo sabía!

Señaló el cuaderno.

-¡El gas lo despertó!

Daxer se inclinó un poco más para mirar la página.

Arriba del símbolo había un título escrito con letras grandes.

Proyecto X-Cat.

X-Cat entrecerró los ojos.

-Oh.

Hubo un pequeño silencio.

-Eso no me gusta.

Daxer levantó la mirada.

-¿Por qué?

X-Cat respondió con calma.

-Porque cuando algo lleva tu nombre en un cuaderno misterioso...

Tomó otra papita.

El sonido volvió a escucharse.

-Nunca es por algo bueno.

En ese momento el símbolo comenzó a brillar.

Primero muy débil.

Luego un poco más fuerte.

Bzzzz.

La luz iluminó la página del cuaderno.

Y todos en la sala se quedaron completamente quietos.

Daxer abrió el cuaderno otra vez.

Las páginas estaban llenas de dibujos extraños. Algunos eran creativos, otros simplemente absurdos.

Se quedó mirando uno en particular y empezó a sonreír.

-¿Se acuerdan cuando X-Cat dibujó esa sirena... la que parecía que iba al gimnasio seis veces al día?

Samuel se inclinó para mirar mejor.

La sirena tenía una cola normal... pero el torso era completamente musculoso. Brazos enormes. Abdominales marcados. Incluso estaba haciendo una pose de fisicoculturista.

En el dibujo había un pequeño texto que decía: "Sirena de combate".

Olin casi se cae del sillón de la risa.

-¡Esa cosa daba miedo! Si la encuentras en el mar no te canta... ¡te cobra membresía del gimnasio!

Samuel señaló otro detalle del dibujo.

-Mira los brazos. Esa sirena no nada... levanta barcos.

X-Cat observó el dibujo con tranquilidad.

-Era un estudio anatómico.

Los tres lo miraron.

-¿De qué? -preguntó Daxer.

X-Cat se encogió de hombros.

-De sirenas que no quieren perder el día de pecho.

Daxer pasó la página.

Apareció otro dibujo.

Un gato flotando en el espacio, usando un traje espacial demasiado grande para él. El gato tenía una expresión muy triste.

Samuel lo reconoció al instante.

-¡El gato existencialista!

Olin se acercó.

-El que cuestiona su existencia mientras flota en el vacío.

Samuel leyó el pequeño texto debajo del dibujo.

-"Si nadie escucha mi maullido en el espacio... ¿sigo siendo un gato?"

Daxer soltó una risa.

-Este gato necesita terapia.

X-Cat miró el dibujo.



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Editado: 08.06.2026

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