La mañana en el club de música comienza tranquila.
La puerta aún está cerrada y la luz del pasillo apenas se filtra por las rendijas.
Daxer aparece frente a la puerta.
Sus ojos están rojos. Las ojeras bajo ellos son profundas, marcadas por la falta de sueño. Parpadea lentamente, como si incluso ese pequeño movimiento le costara esfuerzo.
Su mano empuja la puerta.
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La puerta se abre despacio y la luz del pasillo entra en diagonal dentro del club.
Daxer da unos pasos hacia adentro arrastrando los pies. La mochila cuelga de su hombro, a punto de resbalarse.
-...buen día...
Dentro del club, todos ya están reunidos hablando entre ellos. En cuanto escuchan la voz de Daxer, giran la cabeza.
Leiv lo observa unos segundos y alza una ceja.
-¿Dormiste tres minutos?
Samuel se cruza de brazos mientras lo analiza con calma.
-Tiene más sombras bajo los ojos que el escenario del concierto.
Daxer no responde.
Ni siquiera intenta defenderse.
Simplemente sigue caminando por el club como un fantasma hasta llegar al sofá.
Deja caer su mochila al suelo.
Y luego se deja caer él también, boca arriba.
cruuuk
El sofá cruje bajo su peso.
Durante unos segundos nadie dice nada.
Muk inclina un poco la cabeza mientras lo mira.
-Creo que se apagó.
Un golpe suave se escucha en la puerta.
toc... toc...
Todos giran la cabeza hacia la entrada.
Sameme mira alrededor confundido.
-¿Esperábamos a alguien?
La puerta se abre.
Dos chicos están de pie en la entrada.
Uno de ellos sonríe con confianza, relajado, como si ya conociera el lugar. El otro observa el interior del club con una mirada tranquila y analítica.
El primero levanta la mano a modo de saludo.
-Hola. ¿Este es el club que ganó el concierto?
Leiv lo mira con una expresión sospechosa.
-Depende... ¿vienes a reclamar el trofeo?
El chico se ríe.
-No. Venimos a unirnos.
El segundo chico entra al club con pasos tranquilos.
Sus ojos recorren lentamente el lugar. Observa las paredes, los instrumentos, los cables, la disposición del espacio.
Como si estuviera estudiándolo todo.
-El ambiente aquí es interesante... Tiene potencial de expansión visual.
Durante unos segundos el club queda en silencio.
Muk parpadea confundido.
-¿Eso fue un cumplido?
El chico que sonreía antes se encoge de hombros.
-Sí. En su idioma.
En el sofá, Daxer levanta apenas una mano sin abrir los ojos.
-...quién...
El chico sonriente se acerca un poco más.
-Vaya... el líder está en modo ahorro de energía.
El otro chico se inclina ligeramente hacia el sofá, mirando a Daxer con curiosidad genuina.
-¿Está bien?
Leiv se encoge de hombros.
-Sí... solo ganó un concierto y decidió morir después.
Algunos del grupo sueltan pequeñas risas mientras el ambiente del club vuelve a relajarse.
Todos terminan reuniéndose cerca del sofá donde Daxer está tirado.
El ambiente en el club está tranquilo. Algunos están de pie, otros apoyados contra mesas o instrumentos.
El chico que sonreía antes, Mat, cruza los brazos con naturalidad.
-Nos gustó su música. No fue solo volumen... se notaba intención.
Knobbi asiente ligeramente mientras mira el lugar otra vez.
-La estructura estaba bien pensada. Y el uso del violín fue estratégico.
Ume parpadea, un poco sorprendida por el comentario.
-Gracias...
Samuel observa a los dos nuevos con interés.
-¿Y qué aportarían?
Mat levanta una mano con entusiasmo.
-Yo traigo ideas, promoción, energía... y chistes cuando el ambiente se pone raro.
Hace una pausa y señala a su compañero.
-Él es el cerebro raro.
Knobbi no parece ofendido.
-Diseño espacios. Dibujo conceptos. Planifico antes de mover cosas.
Varios del grupo se miran entre sí.
Luego todos giran lentamente hacia el sofá.
Sameme suspira.
-Daxer... ¿opinión?
En el sofá, Daxer sigue acostado.
Ume le ha puesto un pequeño antifaz de gel frío sobre los ojos.
Su voz sale baja, medio dormida.
-...si les gusta... quédense...
Hace una pequeña pausa.
-...no me despierten...
Se acomoda de lado en el sofá, abrazando un cojín.
Durante unos segundos nadie dice nada.
Mat parpadea.
-¿Eso fue un sí?
Muk se encoge de hombros.
-Eso fue lo más claro que dirá hoy.
Leiv levanta una mano como si cerrara el tema.
-Bienvenidos.
Mat sonríe ampliamente.
Knobbi simplemente asiente con calma.
Un momento después, Samuel saca una libreta.
La abre rápidamente.
-Antes de que vuelva a apagarse... ¿en qué gastamos el presupuesto?
Todos miran a Daxer.
Desde el sofá se escucha su voz, lenta y arrastrada.
-...instrumentos... que no desafinen...
Samuel empieza a escribir a toda velocidad.
-Ajá... instrumentos nuevos...
Daxer continúa hablando sin abrir los ojos.
-...chipsounds... más táctico...
Olin sonríe de inmediato, como si acabara de recibir una aprobación divina.
-¡Perfecto!
La voz de Daxer sigue saliendo medio dormida.
-...esto parece celda... color...
Mat levanta la vista y observa las paredes grises del club.
-Tiene razón.
Se cruza de brazos.
-Da vibras de interrogatorio.
Daxer murmura otra cosa.
-...café... bueno...
Bladi levanta el dedo como si estuviera respondiendo una pregunta en clase.
-Eso es prioridad real.
Samuel anota una última línea en su libreta.
Después de eso, el sofá queda completamente en silencio.
Daxer ya no se mueve.
Ni un poco.
Leiv lo observa unos segundos.
-Se fue.
La luz de la mañana entra por la ventana del club.
Pequeñas partículas de polvo flotan en el aire iluminadas por el sol. El lugar está tranquilo, con todos reunidos alrededor del sofá donde Daxer duerme profundamente, completamente ajeno a todo.