Bella

Capítulo 5

Seguimos caminando un poco más conociendo otros sitios. Yo seguía pensando en aquel lugar. De alguna manera me sentí familiarizada, digo, jamás conocí a mi familia biológica y de no haber sido por María y su esposo hubiera terminado en un orfanato igual con apenas unas pocas horas de nacida.

- Bella, ¿Estás bien?

La voz de Lía apartó aquello de mi mente. La miré y asentí con la cabeza. Llegando al hotel de regreso nos despedimos de Evan y las dos subimos en el ascensor.

- has estado muy callada desde que pasamos por el orfanato
- no puedo evitarlo, yo pude haber estado allí si mi suerte hubiera sido otra
- entiendo...
- quiero ayudar, tengo los medios y los recursos
- cuenta conmigo

Sonrió emocionada. Le agradecí. El resto del día nos lo pasamos investigando cómo podríamos ayudar a esos niños. Planificamos y anotamos varias cosas que podríamos llevar a cabo. Le envié un mensaje a Evan explicando la situación y terminando con "necesito tu ayuda para conseguirlo".
Enseguida respondió encantado y dispuesto a hablar con el comité para plantear las propuestas y darme respuestas en cuanto las tenga.

Asher: Bella, ¿Cómo te encuentras? Ya no puedo seguir evadiendo las ganas de escribirte. Necesito verte

Justo cuando creí que nuevamente podía arrancar el pasado de mi vida ¡Uff!

Ethan: Bella, siento lo de aquel último mensaje, necesito explicártelo. Llámame cuando puedas.

¡Genial! ¿Acaso se han puesto de acuerdo para hablarme o qué? Y además, ¿Qué querría explicar Ethan? ¿Qué jugó con lo que sentía por él desde hace años? ¿Qué me ilusionó? Y Asher... ya no soporto más sus intentos de acercarse, ¿Qué no ve que me hace mal? O acaso lo sabe, pero se hace el desentendido, eso sería aún peor. Les envié exactamente el mismo mensaje a los dos:

Bella: no hay nada de qué hablar, y ahora estoy muy ocupada.

Dejé el teléfono a un lado. Evan había venido apenas terminó su turno y se quedó a cenar con nosotras para hablar mientras tanto de las ideas para el orfanato. Estuvimos hasta las pocas horas de la madrugada planificando, con risas de por medio por cualquier tontería.
Evan se marchó. Lía y yo nos dispusimos a dormir, cayendo rendidas en cuánto nos acostamos y el cachorro se vino corriendo conmigo a la cama luego de verla en el sofá.

***

/A la mañana siguiente\
Desperté sintiendo todo el pelo del cachorro sobre mi rostro. Lo corrí sentándome en la cama y vi varios mensajes en mi teléfono, todos de Asher, aunque uno o dos eran de Ethan ¡Uff! Qué manera de comenzar el día la verdad. Los ignoré.
Me levanté yendo a despertar a Lía y luego seguí el camino hacia el baño para ducharme rápidamente. Fui a cambiarme y terminé justo a tiempo cuando tocaron a la puerta. Un mozo traía el desayuno con una nota pegada a una rosa:

"Espero haber recordado tus gustos ~Evan~"

Me hizo sonreír por el gesto, pero más aún cuando vi que si le había acertado a lo que solía desayunar siempre. Le agradecí al mozo dejándole propina y cerrando la puerta la vi a Lía acercarse.

- esa sonrisa me dice que estás fascinada
- ¿Qué?
- te gusta Evan
- claro que no
- yo creo que no ha funcionado con Ethan porque debías reencontrarte con Evan

Alzó los hombros haciendo una mueca, mientras veía el desayuno y tomaba una tostada del plato.

- deberías pensar en las casualidades
- ajá, ¿Y Asher?
- ¿Qué ocurre con él? Es un idiota
- ni yo sé que ocurre
- olvídalo, mereces alguien que sepa lo que quiere, que te ame y lo demuestre con detalles

Dijo lo último señalando la rosa con la nota pegada. Suspiré.
Ella soltó una pícara sonrisa, antes de ver la hora en su teléfono.

- mejor me voy, olvidé que Zack llegaba hoy

La saludé y nos despedimos. Me senté sobre la cama con el desayuno frente a mí, pensando en lo que me había dicho previamente.
No sé, puede que tenga razón y deba hacer caso a las casualidades, ¿No? Quizás no debió seguir lo que había entre Ethan y yo por alguna razón, sea lo que sea que haya habido. Quizás tampoco debe ser con Asher por la simple razón de querer a su madre como la mía, una cuestión de afecto emocional y maternal supongo, ¡¿Pero en qué cosas estoy pensando?! Ya estoy volviéndome loca, ¿Qué cosas pienso? ¿Estar entre tres posibles amores? ¡Pero que tontería! No es posible ¡Uff! Me duele la cabeza de solo pensar en todo esto. Quizás deba enfocarme solo en mi carrera y la nueva meta por lograr con esos niños. Aunque si debo agradecerle a Evan por el desayuno...

Bella: gracias, si le has acertado. Te veo luego y hablamos del orfanato, ¿Quieres?

Dejé el teléfono. Terminé el desayuno y me quedé acariciando al cachorro un rato.

* * *
Encontré a Evan en la puerta del hotel. Fuimos a conversar con la directora del orfanato para así conocer el lugar por dentro y a los niños en persona. Muchas niñas corrieron pidiendo que juegue con ellas al llegar, al igual que varios bebés se acercaban gateando pidiendo que los cargara en brazos. Los más reservados eran los niños, unos pocos se acercaron confiados, mientras que la mayoría seguía con lo suyo sin importarle que estuviéramos allí.

- Evan me ha dicho algo de tu proyecto
- nuestro proyecto

La corregí. Evan me miró sorprendido. Obviamente no iba a llevarme todo el crédito, si bien fui quién dio el paso a la idea principal, él fue quien habló con el comité para llevar todo adelante.
Conversamos sobre lo que teníamos planeado. El teléfono me sonaba cada tanto. Lo ignoré al comienzo.

- ¿No quieres responder?
- luego lo veo

Se sorprendió por mi respuesta, pero yo sabía de quién eran tantas llamadas. Continuamos por un rato más en el orfanato. Salimos luego y nos despedimos de la directora.

- no duden en llamarme si necesitan algo
- es usted un ángel señorita



#4684 en Novela romántica

En el texto hay: juvenil, romance

Editado: 02.10.2026

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