Bella

Capítulo 6

Volví a casa faltando dos semanas para navidad. Había venido con Evan, aprovechando que tenía libre esta fiesta. Llegamos al aeropuerto y mi madre estaba esperando allí, nos dio un abrazo a ambos y sonrió preguntando cómo nos había ido. Todo el camino del aeropuerto al apartamento preguntaba que habíamos hecho y demás.

- luego te cuento bien con un café
- ya, de acuerdo

Reímos las dos. Fui directamente a casa de mi madre, mientras que Evan optó por ir al hotel que había reservado para así acomodarse.

Asher: Bella, ¿Cómo te encuentras? Ha pasado mucho tiempo.

No comprendo que es lo que quiere ahora, ¿No se cansa acaso? ¡Uff! No comprendo cómo es que las personas pueden ser tan insistentes.

- ¿Todo en orden?

Miré a mamá con una pequeña sonrisa y dejé el teléfono dentro del bolso. No quería arruinar nuestro tiempo juntas. Después de la cena estuvimos un momento conversando. Evan me envió un mensaje luego para ver cómo me encontraba y fue entonces cuando me di cuenta de la hora.

- ¡Vaya!

Me levanté casi de un salto. Me puse mi abrigo y colgando el bolso al hombro salí de la casa. Mi madre me despidió con un abrazo y tras abrazarla igualmente subí al taxi. Le hice una seña de despedida con mi mano desde adentro y me fui camino al apartamento. Estaba lloviendo y parecía que la lluvia cada vez caía con más fuerza. Recibí una llamada de Evan en aquel entonces... debía estar preocupado, casi me olvidaba que había quedado en hacer algo juntos.

Bella: ¿Todo en orden?
Evan: solo quería saber si vendrías
Bella: estoy en camino
Evan: bueno, te espero aquí, tengo una sorpresa
Bella: ¿Una sorpresa? ¿No me das una pista?
Evan: ¿Qué parte de sorpresa no entiendes?

Evan.
Evan: dile al conductor que vaya con cuidado, la calle está resbaladiza
Bella: descuida, estaré...

Me preocupé después de unos segundos. Escuché mucho ruido y gritos.

Evan: ¿Qué ha sido eso? ¿Bella? ¿Hola? ¿Estás bien?

No podía quedarme esperando. Isabella no respondía y fue horrible lo que había escuchado. Salí rápidamente del apartamento mientras que llamaba por teléfono a su madre para ver si estaba con ella, pero no era así, aunque me dio la dirección en que se había dirigido. Caminé solo unas pocas calles cuando vi un accidente entre dos vehículos.

- no es cierto...

Mi respiración estaba cada vez más agitada. Intentaba pasar y uno de los policías me impedía el paso. Grité empujando a todos hasta que me dejaron pasar y corrí hacia la ambulancia mientras la subían en la camilla.
En el hospital esperaba mientras la llevaban a urgencias. Llamé a su madre para avisarle y en cuestión de pocos minutos llegó, con Asher.

- ¿Dónde está? ¿Cómo se encuentra?
- está en urgencias, la están revisando

No podía evitar ver a Asher. Algo en su mirada no me daba tranquilidad, y entonces sucedió.

- ¡¿Por qué no la cuidas?!
Me empujó bruscamente. Iba a responder con enojo, pero estaba su madre presente, y la situación no era para generar peor clima. Guardamos silencio cuando salió el médico a darnos información sobre Isabella. Su madre por poco se desmaya cuando dijo que sufrió un fuerte golpe en la cabeza y varias heridas en el cuerpo.

- quiero verla
- debe saber algo en cuanto a su condición...

Y aquello que dijo después no lo esperaba nadie de los presentes. Explicó que debido al golpe podría sufrir pérdida de memoria. Los tres nos miramos en silencio, hasta que el médico indicó que podíamos pasar a verla en la habitación.
Primero entró su madre, a quien reconoció enseguida y la abrazó rápidamente. También reconoció a Asher, lo saludó con una sonrisa débil por la anestesia y los antibióticos. Me acerqué luego queriendo saludarla, buscando su mano para tomarla, pero ella la apartó mientras me veía extrañada, preguntándome quien era yo.
Su madre y yo nos miramos sin saber que decir, ambos teníamos la misma expresión de sorpresa, aunque Asher no parecía compartir el mismo sentimiento, su mirada parecía de felicidad.

- querida, ¿No recuerdas a Evan?

Apenas ella negó con la cabeza, aunque sin decir ni una palabra, Asher intentó sacarme de la habitación.

- ya has oído, ahora vete
- calma, hijo

La señora María lo calmó y luego procuró tranquilizarme a mí. Asentí en silencio. Mantuve distancia por el momento. Ella le hablaba a Isabella de mí como un amigo simplemente, al menos para que no me tuviera como un extraño en su mente y fuera mucho más fácil hacerla recordar. Lo que no me agrada es el accionar de Asher... quiso enseguida sacarme del medio, sin esperar ni un segundo, se sentó tomando su mano, acariciándola mientras que la miraba con una mirada extraña.

* * *
No demoraron en darle el alta, no era grave como para dejarla internada, pero si debía estar con sumos cuidados en la casa. Por eso los próximos días la había visitado constantemente, ya que su madre me daba el permiso de quedarme en la habitación de huéspedes, también podía ocuparme de Isabella cuando ella estaba fuera.

- te traje el desayuno, ¿Cómo te sientes?
- mucho mejor, quiero volver a mi rutina
- el doctor dijo que en unos días más
- lo necesito ahora, siento que algo importante no estoy recordando... debo saberlo
- bueno, te dejo desayunar

Quería quedarme, pero Asher apareció de pronto, y lo último que quisiera es que hiciera alguna escena que empeorara la situación.
Besé la frente de Isabella tiernamente. Le sonreí y me marché, no antes de decirle que me llamara por cualquier cosa que necesitara. En la vereda, al salir de la casa, me encontré con su madre.

- ¿No te quedas a cenar?
- será mejor que mantenga distancia
- ¿Ocurre algo?
- no... no quiero causarle daño a Bella
- tú no harías eso
- mejor me acerco de a poco



#4684 en Novela romántica

En el texto hay: juvenil, romance

Editado: 02.10.2026

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