Isabella
Durante todo el día no he sabido de Asher, lo cual es extraño porque siempre me envía mensajes o videos de risa desde Instagram. Dejé el teléfono. Tomé la correa y llamé a Toby para llevarlo a la plaza.
Mi rubio y peludo amigo corrió entusiasmado. Le puse su correa y salí. Me quedé allí parada cuando lo vi a Ethan.
- ¿Qué haces aquí?
- Bella... dame una oportunidad
Lo miré en silencio. Quiso llevar su mano a mi mejilla y me aparté unos pasos hacia atrás. Suspiré con la cabeza baja y luego volví a verlo.
- ya he sido clara aquel día
- solo... intentemos una vez al menos
- debo irme
Y me fui, pasando por su lado, evitando girarme para no verlo a los ojos. Salí del edificio y comencé a caminar con Toby a mi lado.
- vaya momento, ¿Verdad?
Él me miró alzando la cabeza y volvió a ver hacia adelante para continuar su caminata. En el camino encontré a Lía, quien venía tomando la mano de Zack. Ella lo soltó enseguida apenas me vió y corrió dándome un abrazo como hacía siempre que nos veíamos.
- ¿Qué harás hoy?
- pues, pasear a Toby y ya
- ven a casa luego, estaremos solas con helado, palomitas y películas
- ¿Estás echándome?
- tú te ibas con Asher, ¿Recuerdas?
- cierto
Hizo una expresión de haber recordado algo que olvidaba por completo. Lía y yo reímos viéndolo.
- de acuerdo, iré luego de terminar el paseo
Mi querida amiga lo celebró y me abrazó. Ellos siguieron su camino y yo seguí el mío. Llegué a la plaza y solté a Toby para que corriera y jugara, mientras que yo me sentaba sobre el césped. No pude evitar recordar aquella sorpresa que Asher me había preparado cuando vino del ejército sin que yo supiera nada. Cerré mis ojos, recordando cada detalle, volviendo a ese maravilloso día. Solté un lento suspiro y una sonrisa se formó en mi rostro sin darme cuenta. Cuando abrí los ojos me llevé la sorpresa de verlo allí parado, frente a mí, con sus manos dentro de los bolsillos del jean y viéndome con una sonrisa en su rostro.
- ¿En qué pensabas?
- en nada
Se sentó sobre el césped frente a mí, observándome detenidamente, llevando su mano hacia mi cabello. Quitó con su mano una pequeña hoja y la arrojó a un lado para seguir viéndome.
- aquí mismo te había preparado aquella sorpresa
- lo recuerdas...
- no podría olvidarlo... no podría olvidar nada de ti
Eso me hizo sonrojar, y lo notó. Se inclinó un poco hacia mí, colocando sus manos en mi cintura y haciendo que mi respiración se agitara. En cuestión de segundos me había levantado y estaba acomodándome sobre su regazo con mis piernas hacia un lado. No puedo rehusarme, ¡Maldición! ¿Qué diablos siento por él? Hasta hace poco lo trataba como hermano mayor, luego me enteré de que no lo era y todo dentro de mí cambió por completo.
Asher levantó su mano derecha y viéndome a los ojos comenzó a acariciar mi mejilla izquierda. No podía apartar mi mirada de la suya, y mi corazón estaba agitándose cada vez más por sentirlo así de cerca... o será tal vez por estar acariciándome... o quizás por estar sentada sobre su regazo y tener su mano acariciando mi cintura lentamente hasta abrazarla por completo y pegar mi cuerpo al suyo. Murmuró mi nombre a pocos centímetros de mi rostro, ¡Mierda! ¿Por qué debes decirme así estando tan cerca de mí?
Mis ojos se encontraron con los suyos una vez más, tan cerca que podía ver a detalle su hermoso color miel. Podía sentir su aroma de lo cerca que tenía su cuello. Podía sentir sus latidos si solo me movía unos milímetros y apoyaba mi cabeza en su pecho. Sentí su mano bajando de mi mejilla, por todo mi brazo izquierdo, hasta llegar a mi mano y jugar con ella hasta tomarla lentamente para finalmente llevarla hacia su pecho. Su corazón late tan rápido como el mío está latiendo justo ahora. Me sorprendo y lo miro fijamente en silencio.
- por ti late así
¡Mierda! ¡Mierda! ¡Re contra mierda! Ya no puedo más. Quiero saber qué hacer. Quiero saber que debo decir. Todo esto es demasiado para mí pobre y estúpido corazón. Él me mira, como si estuviera esperando una respuesta, pero no sé qué debo responderle al respecto. Dejo mi mano en su pecho y él la acaricia con la suya lentamente.
- si no es correspondido lo olvidaré, solo debes decirlo, quiero oírlo de tu voz
- yo...
* * *
- ¡Tierra llamando a Bella!
Lía chasqueaba los dedos frente a mis ojos. No había podido prestar atención a nada de la película por pensar en lo que sucedió hoy en la plaza ¡Uff! ¿Cómo actúo desde ahora cuando nos veamos?
- cuéntame, ¿Qué ocurrió hoy?
Se dio cuenta. Su mirada era esa típica de: sé que pasó algo y no vayas a querer mentirme, ¡Maldición! Odio tanto que me conozcas incluso mejor de lo que me conozco yo misma. Le conté. Si, a lujo de detalle le conté todo el suceso entre Asher y yo, dejándola boquiabierta y sin saber que responder al respecto.
- ¡Vaya! Es la primera vez que te dejo muda
- bueno... ¿Y qué piensas tú?
- ¿Sobre...?
- ¡Tonta! ¿Qué sientes por él?
- no lo sé...
- ¿Cómo que no lo sabes? A ver, analicemos...
Se acomodó sobre la cama dándole la espalda al televisor, quedando frente a mí.
- ¿Qué sientes cuando te mira?
- pues... no sé qué decir
- ¿Y cuando se acerca a ti?
- siento mi respiración agitada, pero que tiene...
- ¿Y si por casualidad te toca?
- yo...
No respondí. No sabía que decir, de hecho. Bajé la mirada presionando mis labios, mientras jugaba con mis manos entrelazando una y otra vez los dedos.
- te gusta
- ¿Qué? No, imposible
- no solo eso... estás enamorada
- yo no...
- no lo vayas a negar, te conozco
No dije nada. No sé qué me ocurre, pero, ¿Y si Lía tiene razón? Quizás si lo estoy y no quiero aceptarlo, por alguna razón no supe que responderle hoy en la plaza...
- si no es correspondido tienes que decirlo tú, quiero oírlo de tu voz
- yo...