Bella

Capítulo 30

Lía no tuvo mejor idea que ir al bar donde solíamos ir antes, el mismo lugar donde íbamos con Zack y Asher.

- ¿No había otro sitio?
- es nuestro lugar
- lo era, cuando veníamos los cuatro juntos
- ¡Vamos! No puedes dejar de hacer algo solo porque te recuerda el pasado

Bufó. Me llevó adentro y nos quedamos cerca de una mesa junto a la pequeña pista de baile.

- disfruta un poco
- si, pero...
- nada, esta noche disfrutaremos, y celebraremos porque...

Sin decir nada subió su mano izquierda, enseñando un hermoso anillo en su dedo y sonriendo como una niña.

- ¡No inventes!
- pues si... Zack se decidió a dar el gran paso
- ¡No me lo creo! ¡Que felicidad!

La abracé sonriendo. Luego de un momento la solté y la miré sonriendo.

- okey, ahora sí estoy de humor para celebrar
- ¡Eso!

Sin que pueda decirle algo estaba caminando hacia la barra. Regresó con dos tragos y después de brindar lo bebimos casi de un sorbo.

- vamos a bailar, anda

Sin que pudiera negarme ya estaba llevándome al medio, completamente emocionada. No pude evitar reír al verla girar y dar saltos mientras sonreía como una niña. Poco a poco aquella pequeña pista se llenó, muchos bailaban a nuestro alrededor, algunos nos veían por como saltábamos en el lugar mientras cantábamos las canciones a los gritos... hace tanto que no disfrutaba así con ella, con nadie, de hecho... necesitaba tanto poder reír y distraerme de esta manera tan espontánea. De pronto sentí que alguien nos veía a unos pasos, era un hombre, de camisa y una sonrisa tímida en su rostro. Se acercó lentamente y entonces me dí cuenta de que no nos veía a las dos precisamente, me estaba viendo a mí.

- ¿Podré bailar contigo también?
- umm
- ¡Claro!

Lía se apresuró a, literalmente, empujarme hacia él, chocando apenas contra su pecho. Le lancé una mirada de pocos amigos y ella se rió inocente.

- yo descansaré un poco, cuida de mi amiga
- oh, claro, lo haré

El hombre no dejaba de verme a los ojos. Tomó mi mano de pronto, dándome una breve vuelta y volviendo a dejarme frente a él. Bailamos al menos media hora, no me di cuenta que había sido tanto cuando Lía volvió a acercarse y yo aproveché para irme con ella.

- espera

Me detuvo sujetando mi mano, a lo cual lo miré confundida, mientras que mi querida amiga solo se reía inocentemente.

- ¿Cómo te llamas?
- Isabella, pero puedes decirle Bella

Lía se apresuró, otra vez. Yo no quería dar más información de la necesaria y la conozco... le iba a dar mi teléfono en cualquier momento y... ¡Maldición! En lo que demoré solo en pensar todo aquello, ella estaba anotando mi número en su teléfono.

- gracias... y adiós, guapa

Me sonrió. Me apresuré a tomar de la mano a mi querida amiga para llevarla hacia el baño.

- ¿Estás loca?
- debes divertirte
- no quiero a nadie más, Lía
- no digo que te enamores... Bella...
- he dicho que no, oye, siento que Asher me recordará tarde o temprano y yo...
- ¿Lo esperarás así pasen varios años?
- ¿Así pasen 10 años o más? Pues, si
- ¡Ay, amiga!
- y no quiero saber nada de otros chicos

Suspiró frustrada. Hizo un pequeño puchero y sonrió finalmente, aunque fue una sonrisa forzada para fingir que todo estaba bien.

* * *
Estuvimos un poco más en el bar, luego caminamos en medio de la noche, riendo como si fuéramos dos locas borrachas. Llegamos a la plaza y comenzamos a columpiarnos como dos niñas, hasta que intentamos saltar del columpio y quedamos sentadas de culo en el suelo, riendo a carcajadas hasta que nos recostamos viendo las estrellas.

- aquí fue donde Asher me confesó la verdad
- ¿Hablas de... no ser su hermana?
- y también cuando se acercó por primera vez como algo más que un hermano
- amiga...
- es tan jodidamente difícil todo esto
- lo sé...
- no debiste llamarme cuando...
- no, alto... sé que no debí darle tu número a ese chico esta noche... lo lamento... pero no me arrepiento de haberte llamado por lo de Asher, ¿Okey? Por más que él no te recuerde, sé que lo hará, tarde o temprano te recordará a ti y todo lo que han pasado juntos
- ya no estoy segura de nada en mi vida
- pues, al menos ten fé en lo que sienten ustedes dos... es mucho más fuerte incluso que el amor que tenemos Zack y yo, y sabes que nos amamos demasiado
- es que ya no sé...
- ¡Calla! No te darás por vencida, ya lo he dicho

Suspiré. Nos levantamos las dos y viendo la hora decidimos regresar. Ella se fue a su casa y yo seguí unas pocas cuadras hasta llegar a mi apartamento. No demoré en quitarme el maquillaje y ponerme el pijama. Me dejé caer de espaldas sobre la cama y comencé a ver fotografías en mi teléfono hasta que, sin notarlo, me quedé dormida.

* * *
Cuando desperté escuché sonar el teléfono sin parar, pero no lo encontraba por ningún lado.

- si yo no pierdo la cabeza porque está adherida a mi cuerpo, ¡Uff!

Me quejaba mientras sacaba cada sábana y buscaba entre ellas. Suspiré. El teléfono seguía sonando, cuando lo encontré debajo de la almohada, en un extremo de la cama. La pantalla mostraba una llamada de Verónica.

Bella: ¿Si?
Verónica: ¿Estabas ocupada, querida?
Bella: no... yo solo... no hallaba el teléfono
Verónica: oh... quería saber si querías que desayunemos juntas hoy
Bella: de acuerdo, solo deja que me vista
Verónica: claro, umm he visto ayer un restaurante muy bonito a dos cuadras de la plaza principal, no sé si allí te...
Bella: conozco el lugar, si, te veo allí en una hora

Se despidió y colgó. Si, era el mismo restaurante donde iba con Asher luego del colegio, ¡Uff! No voy a dejar que los recuerdos me afecten, no deberían. Volví a tender la cama rápidamente. Me vestí luego de una ducha rápida y buscando mi bolso salí del apartamento. Caminando hacia el restaurante me encontré con aquel mismo sujeto de anoche, con el cual había bailado, al cual Lía le había pasado mi número, ¡Maldición!



#4684 en Novela romántica

En el texto hay: juvenil, romance

Editado: 02.10.2026

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