Bella

Capítulo 32

Lía: ¿Y si dejas primero que averigüe algo?
Bella: deja así... ¿Quiere jugar? Pues bien, yo juego mejor que él
Lía: ¡Ay, amiga! No quisiera que salieras herida
Bella: pues ya lo estoy, y es por culpa de Asher, ahora te dejo... te hablaré luego de la cita
Lía: está bien, suerte, me cuentas que tal es él

Guardé el teléfono en el bolso y miré hacia adentro del bar. Podía divisar a Michael, sentado frente a la barra. Cuando entré e iba acercándome pude verlo con mejor detalle: camisa negra, pegada a su marcado cuerpo, su cabello castaño bien peinado y una pequeña barba ligera y prolijamente recortada dejaba ver una leve sonrisa apenas me vio aparecer a su lado.

- ¡Wow!
- ¿Ocurre algo?
- solo que... estás muy guapa
Ahora lo puedo notar con claridad, ¡Español! ¿Cómo no he notado ese acento cuando lo crucé más temprano? Me hizo sonreír sin darme cuenta.

- ¿Quieres algo de beber? Te invito
- umm de acuerdo

Me senté junto a él, frente a la barra. Pidió dos tragos y nos quedamos allí, conversando mientras bebíamos un momento.

- tú... eres artista, ¿Verdad?
- si, me sigues en redes o...
- también, pero en realidad... he seguido tu trabajo
- ¿Ah sí? ¿Y por qué?
- quería buscar una imagen para mi empresa
- ¿Si? Y... umm, ¿A qué te dedicas?

Él se rió levemente, como si aquella pregunta fuera muy obvia y cualquiera tuviera que saberla con solo verlo o conocerlo.

- creí que me reconocerías apenas me vieras
- pues, no te conozco, así que no tengo por qué
- ¿Será tonto decir que eso me hace creer que eres aún más guapa?
- ¿Y por qué sería eso?
- pues... todos conocen mi nombre, saben a qué me dedico y por eso se mueren por caerme bien, lo cual por cierto, es bastante odioso
- bueno... ¿Vas a decirme o serás misterioso?
- te diré... pero... acéptame otra cita primero, ¿Si?
- no hemos terminado ésta aún
- solo... quiero asegurarme otro día con la chica más guapa que he visto

Me acerqué apenas, viendo un poco más de cerca esos ojos verdes que tiene. Coloqué mi dedo índice sobre su pecho y lo apunté suavemente.

- supongo que le dices eso a todas

Se acercó un poco más. Colocó su mano sobre mi regazo, provocándome un pequeño suspiro de sorpresa y lo miré atentamente.
- pues... supones mal... no cualquiera tiene el poder de atraerme solo con la mirada

Estaba a punto de perder el control, y no podía permitir eso, no ahora al menos. Suspiré. Me senté derecha nuevamente, recuperando la distancia principal entre ambos.

- si, eso dicen todos para impresionar, conmigo no funciona así cariño

Hubo un pequeño silencio. Terminó su bebida de un sorbo y se giró hacia mí de nuevo.

- hagamos un pacto entonces... sal conmigo, dos semanas, conóceme sin saber sobre mi trabajo y yo te conoceré a ti también
- salir contigo por dos semanas... ¿Sin saber a qué te dedicas? Eres alguien arriesgado, ¿Te lo han dicho?
- quien no arriesga en la vida, no gana

Sonrió victorioso, aunque aun no había ganado nada. Yo pensé un momento... aceptar salir con alguien más, por más juego que sea, sería negar todo lo que siento por Asher, sería olvidar todo aquello o fingir que ya lo he superado... o que no ha existido siquiera. Bebí lo último de mi trago y dejé el vaso sobre la barra. Lo miré de reojo, estaba sonriendo mientras me miraba detenidamente a los ojos y de vez en cuando miraba hacia mis labios, podía sentirlo. Finalmente me giré en mi asiento, quedando ambos enfrentados.

- bien, acepto, lo haremos pero... una condición
- si, claro, dime
- nadie se enamorará
- ¿Enamorarse en dos semanas? Eso es imposible
- también conocer a alguien en dos semanas
- tienes un punto a favor, bien, así lo haremos

Ambos sonreímos. Estrechamos nuestras manos, como si estuviéramos cerrando un trato realmente importante. Se acabó la cita una hora después, salimos juntos del bar y cada quien tomó su camino, hasta que ví su auto frenar junto a mí cuando caminaba por la vereda.

- ¿Te alcanzo a casa?
- no, caminaré
- ¿Si? Es algo peligrosa la noche
- también subirse al auto de un extraño
- ¡Vaya! Te gusta ser honesta, ¿Verdad?
- siempre... umm, pero en verdad caminaré, adoro las noches estrelladas
- de acuerdo...

De pronto bajó del auto luego de apagar su motor. Se paró junto a mí y metió sus manos en los bolsillos del jean.

- ¿Qué haces?
- caminar contigo
- pero, tu auto...
- más tarde lo buscaré, no siempre puedo estar acompañado de una chica tan hermosa en una noche tan perfecta

¡Maldición! ¿Por qué debe salir con esas frases tan cursis? Es guapo, es tierno y cursi, es atento y protector... tiene un empleo un poco misterioso, pero ya descubriré muy pronto... ¿Qué más, eh?

* * *
Llegando al apartamento me frené en la puerta del edificio. Me despedí de Michael con un simple adiós y él se acercó un poco, se inclinó hasta besar suavemente mi mejilla y se apartó sonriendo tiernamente.

- hasta luego, guapa

Y lo hice, me ruborice como una tonta. Esperé a que se alejara y entré casi corriendo. Subí a mi apartamento. Cerré la puerta y no demoré en llamar a Lía.

Lía: y bueno... cuéntame todo, ya
Bella: es... guapo
Lía: y...
Bella: me ha pedido que saliera con él, dos semanas
Lía: ¡Wow! ¿Por qué dos semanas?
Bella: pues... quiere que lo conozca más antes de decirme cual es su empleo
Lía: ¿Por qué no te lo dijo?
Bella: no sé... dice que todos lo tratan diferente cuando se enteran... ¿Crees que será verdad?
Lía: puede ser, muchos son tratados diferentes si son exitosos y los rodean solo gente que quiere aprovecharse de eso
Bella: umm si, eso puede ser verdad
Lía: bien, aprovecha este tiempo entonces
Bella: ¿Qué haré con Asher?
Lía: y... regresamos a ese asunto ¡Uff!
Bella: sabes que pienso al respecto
Lía: si, lo sé, pero... ¿Y si le haces lo mismo?
Bella: ¿Hablas de fingir que lo olvidé?
Lía: básicamente, si



#4684 en Novela romántica

En el texto hay: juvenil, romance

Editado: 02.10.2026

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