Bellas Artes

El comienzo

Vria Habans ese es mi nombre, me transfirieron a una preparatoria especializada en las Bellas Artes. Tengo 17 años, todos dicen que soy tímida, pero no lo soy, mas bien soy persona introvertida, que es muy diferente. Me encanta el arte, por eso mis compañeros me consideraban rara. Pero hoy tendré un nuevo comienzo.

Me  encontraba ya en el aula, a la universidad que asistía era privada y tenía un alto costo, por lo que las tardes trabajaba. Me había mudado de ciudad para tener un nuevo comienzo lejos de las burlas por ser rara.

-Buenos días con todos, mi nombre es profesora Galindo, durante este año voy a ser su profesora de danza, y cada vez que tengamos clases iremos a la sala de baile, ¿entendido?-

-Si profesora Galindo- 

-Ahora formen se en parejas, escojan bien, porque serán sus parejas para todo el año, no quiero que después quieran cambiar- dijo la profesora

Todos formaron parejas, dado a que la mayoría ya se conocían, pero Vria no conocía a nadie. De pronto un chico se me acercó era alto, tenía el pelo de color castaño y unos ojos azules. Sus facciones estaban bien definidas, y parecía una persona seria.

-Hola, me llamo Miguel, y quería preguntarte si querías ser mi pareja-

Todos regresaron a verme, las chicas empezaron a murmurar y a señalar, y los chicos no decían nada.

Lo que me sorprendió fue que su voz sonaba segura, pero nerviosa.

-Cla-claro-

Yo si que me puse nerviosa, y me sonroje.

Nos dirigimos al salón de baile sin decir nada, y cuando todos llegamos, la profesora dijo:

-Formen un círculo y siéntense, cada uno va a hablar del trabajo sus padres, si tiene hermanos, y se van a describir a si mismos-

Hicimos los que nos dijo, inició una chica que parecía de una familia bastante acomodada.

-Muy buenos días con todos, me llamo Lucía Delgado, tengo 18 años, mi padre es el director de una empresa, y mi madre es enfermera. Soy hija única. Soy de estatura media, cabello rubio, ojos verdes, figura espectacular y una belleza-

Su voz sonaba muy empalagosa y de niña pequeña, ella era la niña de mami.

A su lado estaba sentada una chica que inició a hablar.

-Buenos días, me llamo Adelia Perez, tengo 18 años, mi madre es profesora y mi padre también, tengo dos hermanos mayores. Soy de estatura media, cabello negro y ojos negros-

Se notaba que era una chica alegre que no se hacia muchos problemas.

Le siguió un chico.

-Hola a todos, mi nombre es David Sánchez, tengo 17 años, mi madre es periodista, y mi madre secretaria. Soy hijo único y me considero una persona alta, de cabello pelirrojo y ojos verdes.

Por su forma de hablar y saludar el era un extrovertido total, lo cual animaba un poco el ambiente.

Le siguió mi compañero de baile, y después iría yo.

-Buenos días, me llamo Miguel Estrada, tengo 18 años, mi padre es abogado, y mi madre bióloga. Tengo dos hermanos menores. Soy una persona alta, de cabello castaño y ojos azules -

Mi compañero parecía de esas personas que son serias , pero que con los amigos son divertidos.

Llegó mi turno, me puse de pie.

-Buenos días, mi nombre es Vria Habans, tengo 17 años, me crié con mi tía y tengo 2 hermanos mayores y dos menores. Soy de estatura media, cabello castaño y ojos castaños-

Así cada uno fue hablando hasta que se acabó la clase, todos salieron del salón. Las siguientes clases fueron arquitectura, dada por la profesora Pilatuña, y Literatura, por la profesora López.

Era hora  del almuerzo, todos formaron sus grupos, y volví a estar sola.

 



Patricia Freire

#11492 en Novela romántica

En el texto hay: romance, amistad, dolor

Editado: 13.09.2020

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