[ Lunes 13 de Junio de 2016 ]
—¿Entonces? ¿Cómo te fue con él? ¿Es muy estricto?
—Ni me lo recuerdes Nina, fue terriblemente el tiempo en el que hablamos, ese tal Thompson tiene mucha más información de la que debería tener, sabe de Job, Nina, y peor aún, de lo que Job quería —volteé a verla directamente, ella ya me miraba escuchándome atenta.
—Sí, sospechaba algo cuando él me pregunto por ti; obviamente no le iba a decir todo lo que sabía, presiento que oculta algo, y muy grande —bajó la mirada a uno de los libros y cambio de página sin ánimo alguno, pude notar que algo le preocupaba.
—¿Estás bien? No te noto muy alegre, Nina —ella levantó la mirada y se encogió de hombros. La conocía tan bien como para saber que estaba mucho más que preocupada, era raro verla así, ella solía ser muy alegre, cuando te llevabas demasiado bien con ella, no todos tenían esa dicha ya que al principio ella podía ser muy tímida, me siento feliz y afortunada de ser su amiga más cercana.
—Jonathan tiene algo que no me gusta, y no hablo de su físico precisamente, ya que sus ojos azules son realmente hermosos, pero... —Se mordió el labio nerviosa, me miró a los ojos y continuó—: Se me hace muy extraño su llegada, él está ocultando algo, y temo mucho que sea algo relacionado a ti, Arlet.
—No pasa nada Nina, y si temes por mi seguridad, no deberías hacerlo, yo estoy y estaré muy bien —le sonreí. No podía decirle todas mis sospechas a Nina, ella aún era alguien muy débil en ese aspecto, y lo único que lograría era preocuparla más de lo que ya está y lo que menos quería era eso. A Nina aún le faltaba mucho por lo que tenía que aprender.
No volvimos a sacar el tema, Nina y yo volvimos a los libros que teníamos sobre la cama, estábamos en mi casa viendo información sobre egipcios y ahora ya no pensaba en otra cosa más que en Horus, Isis, Osiris y todos esos dioses egipcios, ahora si estaba propuesta a tener una buena nota y no porque ese tal Jonathan me lo haya dicho, si no por la voluntad de mi tutor.
—Por cierto, Arly —escuché la voz de Nina y levanté la mirada prestándole atención—, cuando llegué, Enós estaba con otros tipos, ya sabes. ¿Hoy habrá carrera?
—Sí, habrá una carrera, es necesario. Tienen que empezar a ver quién será el nuevo jefe —la voz de Ruth se hizo presente, entró a la habitación con un cesto lleno de ropa limpia y muy bien doblada, llevaba una sonrisa en el rostro, todo lo contrario, a hace unas horas—. Perdón por interrumpirlas, solo venía a dejar tu ropa Arly.
—Oh, no te hubieras molestado Ruth —me acerqué a ella y recibí el cesto, la miré a los ojos, aún podía notar como estaban algo rojos por lo que lloró, pero no mencioné nada, ella aún llevaba aquella sonrisa falsa.
—¿Van a competir por el puesto? —Nina preguntó, se mostraba curiosa, raro en ella debido al tema, puesto que no era muy apasionada a las carreras, no se veía tan involucrada en mi mundo, y era entendible.
—Sí, en esa carrera puede participar cualquiera que esté en el clan o en los otros 3 clanes importantes de Miami, eso es algo en lo que se acordó cuando se fundaron los clanes, aunque esta será la primera vez que se competirá, no se había hecho ninguna ya que no era necesario. Varios del clan van a participar, inclusive tú puedes hacerlo Arly —Ruth me miró con una sonrisa, yo estaba confundida.
—¿Qué? ¿Yo? Pero... ¿Qué no se supone...? —comencé a preguntar, la duda se apoderó de mí.
—Se supone —Ruth me interrumpió, en su rostro había una chispa de ilusión— que cualquiera puede participar. Cuando fui por la ropa escuchaba a Enós decirles esa información a los jefes de los otros 2 clanes; Job había hecho unos cambios antes de morir.
—Job... —susurre su nombre, hace unos meses que había hablado con Job sobre ese tema. Era una injusticia que solo los hombres pudieran manejar los clanes, las mujeres también lo podíamos hacer, y un claro ejemplo de ello era Ruth. Job se rió en aquel entonces diciéndome que ser el jefe del clan no solo se trataba de tomar decisiones de cuándo hacer una carrera, ser jefe del clan era algo mucho más que eso y nuestro clan, tenía una gran responsabilidad.
En aquel entonces no entendí muy bien eso de la responsabilidad del clan, pero suponía que era el compromiso que tiene el clan por ser uno de los más grandes e importantes de Miami.
—¿Tú participarás, Ruth? —la voz de Nina me sacó de mis pensamientos, ella nos miraba curiosa a Ruth y a mí.
—Participaré si Arlet no lo hace —yo la miré confundida, ella sonrió, esta vez su sonrisa sí era verdadera—. Arlet, si tú participas, sé que vas a ganar, yo no tendría oportunidad, pero si decides no hacerlo, yo lo haré, tenemos que demostrar que una mujer también puede hacerlo y a veces hasta mejor que un hombre.
—Ruth, yo no sé... —mi voz se escuchaba muy apagada, y no era precisamente porque no quisiera, sería algo maravilloso poder ser alguien que llevara un clan, pero no me sentía preparada, no me sentía muy bien al saber que alguien como yo llevara el cargo de algo muy importante, porque tenías bajo tu responsabilidad no sólo una casa, si no también personas. Llevar un clan era mucho más de hacer una simple carrera.
—Arly, nadie sabe cómo manejar un clan, pero para eso los jefes de los otros 2 clanes capacitarán a la persona elegida —respondió ilusionada. A Ruth sí que podía ver más como una encargada del clan, porque siendo sincera conmigo misma, ella era mucho más madura que yo.
—Nina, tú, ¿tú qué opinas? —miré a la ojiazul, ella sonreía, se veía alegre, ilusionada e inclusive hasta entusiasmada.
Editado: 29.11.2025