[ Lunes 13 de Junio de 2016 ]
—¿Qué dijiste? —la voz de Jonathan sacó de sus pensamientos a Nina.
—Estoy segura que es Arlet, la luz de su habitación está apagada, no hay nadie, es lo más seguro de que ella era la que estaba sobre esa motocicleta —respondió tan segura que por un momento sus ojos azules brillaron de emoción y es que ella anhelaba ver una carrera que ganara su mejor amiga, sabía la importancia de todo eso y quería sentirse orgullosa de haber presenciado aquel momento.
Alysha y Jonathan fijaron la vista hacia la habitación que señalaba Nina, la castaña estaba en lo cierto, las luces de la casa estaban totalmente apagadas a excepción de la puerta principal, se podía asegurar que nadie se encontraba en aquellos instantes.
—Pues no lo sabremos si era ella o no si no nos encontramos en el punto de llegada —respondió con un tono de sorpresa Alysha. Era la primera vez que la rubia presenciaba algo así en las carreras, algo inaudito.
—¿Qué no regresaran aquí? —preguntó la ojiazul confundida, era la primera vez que presenciaba una carrera de los clanes de Miami y no sabía exactamente cómo funcionaba ese mundo.
La risa de Alysha se hizo presente ante el comentario de Nina, la rubia fijó su vista en la castaña, pareciera una chica inocente y ella no dudaba en que la ojiazul si lo fuera realmente.
—Se nota que no conoces este tipo de eventos querida Nina. —La castaña sonrió tímidamente mientras Alysha prosiguió—: Mira, te lo explico fácilmente; el punto de salida es diferente al de llegada, no puede ser el mismo, así que tenemos que ir al de llegada.
—Oh, bueno... —Nina no pudo terminar de completar su oración ya que Alysha la tomó de la mano y la incitaba a caminar alegremente.
—Tenemos que apresurarnos, o si no, no veremos el ganador —exclamo apresurada y con una chispa de emoción y adrenalina en sus ojos, ahora las cosas se habían tornado interesantes y ella no quería perderse ningún detalle de aquella carrera.
—O ganadora —la voz de Jonathan se escuchó entre el bullicio de la gente, Nina lo miró fugazmente y notó en él una expresión que no le había visto, era como si supiera el resultado de aquella carrera.
—Si bueno, lo que sea, ¡vamos! —comenzaron a caminar entre la gente esperando ansiosos por ver el resultado final.
( . . . )
—¿Quién crees que gane, Alysha? —Nina se atrevió a preguntar cuando se encontraban en el punto de llegada, todo parecía tranquilo, solo se escuchaban algunas personas hablando y el sonido de la música—. Tú que frecuentas esto, ¿quién tiene más posibilidades de ganar?
—Si te soy sincera, no lo sé Nina —respondió la rubia mientras una mueca se formó en su rostro, nunca les había prestado demasiada atención a esas cosas y ahora ella se arrepentía de que fuera así—. Sí, frecuento estar aquí, pero no soy apasionada a las carreras, por eso no pertenezco a ningún clan de los cuatro que están en Miami, así que no puedo decirte quién tiene más probabilidades de ganar. Pero deseo que gane alguien del clan Bellator, es lo mejor, Job desearía eso.
—¿Conociste a Job, Alysha? —Jonathan se atrevió a preguntar mostrando interés.
—Sí, al frecuentar aquí tenía que conocerlo —respondió Alysha tan naturalmente, como si fuera algo obvio, miró fijamente al chico pelinegro, notó algo familiar en él, como si conociera al joven, pero borró ese pensamiento, ella no conocía a ningún Jonathan con ojos azules—. Obviamente nunca le vi el rostro, pero ya sabes —se encogió de hombros restándole importancia—. Inclusive llegue a hablar con él a solas, me dio todo un sermón sobre las drogas, se preocupaba por nosotros, inclusive, aunque no fuéramos parte del clan.
—Entiendo —Jonathan fijó su mirada hacia donde se suponía que tenían que llegar los participantes, suspiró cansado—. Y sobre lo que preguntaste Nina, ya sé que no me lo preguntaste a mí, pero, todo puede pasar en una carrera, solo es cuestión de suerte.
—¿No tienen que ver también la capacidad de la motocicleta? —preguntó la castaña confundida, no había que ser muy inteligente como para saber algo tan obvio—. Bueno, Arlet me ha comentado algo así.
—También, puede ser parte, pero, ¿de qué sirve una motocicleta con un motor de excelente capacidad si quien la porta no se fusiona con ella? —respondió Jonathan. Nina lo miró confusa.
—Tu nombre es Jonathan, ¿cierto? —Alysha interrumpió la conversación de Nina y el pelinegro.
—Sí, lo es —afirmó con una sonrisa.
—Por lo poco que me han dicho, y enserio es muy poco, es de que tú no frecuentas para nada estos rumbos, ¿entonces por qué dirías algo como eso si tú no estás en este mundo de carreras ilegales? —Alysha comenzaba a sospechar algo de aquel joven, pues sin duda, la familiaridad con la que él se mostraba ahí era sorprendente.
—Bueno, no me gustan las carreras ilegales, pero se lo que es pasión hacía algo, y las personas que participan, o bueno, solo algunas, sienten pasión a esto; realmente lo que digo es cuestión de lógica, si algo te apasiona de verdad, hasta con lo más mínimo puedes sobresalir —Nina empezaba a interesarse por lo que decía, tenía empatía a Jonathan, mientras que Alysha solo lo miraba con algo de desconcierto, sin duda alguna había algo extraño en aquel joven—. Si alguno de los 19 motociclistas que participaron tiene una verdadera pasión hacia esto y solo cuenta con una motocicleta vieja y un motor con poca capacidad podría ganarle inclusive a la Kawasaki Ninja que está participando, pero solo si la persona que monta la Kawasaki no es apasionada.
Editado: 29.11.2025