Belleza Maldita

Capítulo 1

La música no sonaba: golpeaba. El bajo le atravesaba el pecho como si quisiera sacarlo de ahí a empujones. Evan estaba en un rincón, solo, con un vaso tibio entre los dedos.

Miraba a la gente reír, bailar, rozarse sin permiso. Todos parecían saber exactamente qué hacer con sus cuerpos; él, en cambio, se sentía un estorbo de extremidades rígidas.

Bajó la vista. Infló el pecho con una respiración que no lo calmó.

Entonces la vio.

Una chica sola, apoyada contra la pared, la luz del celular marcándole la cara desde abajo. No bailaba. No hablaba con nadie. Estaba ahí, pero aparte. Como él.

Pensó que tal vez eso significaba algo.

Caminó hacia ella.

—Hola… —dijo primero. Su voz salió más baja de lo que esperaba—. ¿Quieres tomar algo?

Ella levantó la mirada. Sus ojos recorrieron la cara de Evan con una rapidez clínica, instalando en su boca esa mueca de lástima tensa que precede al rechazo.

Evan sintió el cuerpo endurecerse como si le hubieran echado cemento en las venas.

—No, gracias. Estoy esperando a mi novio.

El golpe fue limpio. Directo al estómago.

—Ah… claro —dijo, sonriendo por reflejo—. Todo bien.

Se giró justo cuando alguien lo chocó del hombro.

—Perdón, amigo —balbuceó un tipo borracho—. No te vi.

—No pasa nada —respondió Evan.

Pero sí pasaba.

Volvió a su rincón. La chica no volvió a mirarlo, ya no existía para ella, nunca había existido.

Observó su reflejo distorsionado en el envase de plástico. Cara partida en líneas torcidas, no le gustó lo que vio.

Algo tenía que cambiar.

Estaba cansado de ser invisible.

---

El departamento era chico. Limpio, vacío de intención; una cáscara que nadie terminaba de habitar. El ventilador del techo giraba con desgana, como si el aire mismo hubiera claudicado.

La única luz nacía de la pantalla, bañando a Evan en un fulgor azulino. Estaba encorvado, los ojos hundidos en un foro oscuro, uno de esos vertederos digitales donde nadie pide nombres, solo soluciones.

Encontró un archivo.

“Si deseas ser visto, primero debes dejar de ser quien eres.”

Frunció el ceño. Lo abrió.

Era un escaneo viejo. Torcido. Con bordes quemados por el tiempo, márgenes llenos de anotaciones escritas a mano:

“Funciona. Pero el hambre no se va.”

Evan siguió leyendo. Sin interés al principio, después más despacio.

—Te sentirás renovado… —murmuró.

“Preséntate ante él.”

Cerró el archivo. Miró la fecha, fue publicado años atrás. Casi sin descargas, como si ese documento solo existiera para alguien lo suficientemente desesperado, lo suficientemente roto.

Le dio mala espina. Suspiró, bajó los hombros.

No tenía nada que perder.

O eso creyó.

---

Esperó a que fuera tarde.

El baño estaba vacío, silencioso. Siguió los pasos como si no creyera en ellos, pero tampoco quisiera fallar. Apagó la luz. Encendió la vela.

Sacó del bolsillo una foto vieja. Él, más joven. Rodeado de amigos con pareja; él, siempre al margen, una mancha borrosa en el fondo de su propia vida. La apoyó junto a la vela como si fuera una ofrenda barata.

Levantó la vista.

Se miró al espejo sin parpadear.

​—Soy Evan Hale —su voz tembló contra el cristal empañado—. Y ya no quiero serlo.

Se permitió parpadear.

—Renuncio a lo que soy para convertirme en lo que otros desean.

Se quedó mirándose. Contuvo el aire, el pecho empezó a arderle. El silencio se volvió tan pesado que escuchó sus propios latidos, secos, como golpes contra una puerta.

La vena le palpitó en la frente. Le urgía respirar.

—Habita en mí —murmuró.

La llama se estiró hacia él, apenas, como si quisiera tocarlo.

Entonces inhaló.

Jadeó varios segundos. Apagó la vela con un soplido torpe, encendió la luz. Se revisó en el espejo.

Nada, ningún cambio. Ninguna sensación.

Bufó.

—Qué estupidez —escupió, resignado.

Salió del baño. Caminó hasta su cuarto.

—¿Qué estoy haciendo con mi vida? —dijo en voz baja, riéndose solo.

Se dejó caer en la cama y cerró los ojos.

Mientras dormía, la fotografía junto a la vela comenzó a consumirse sola.

Sin fuego.



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En el texto hay: pacto secreto, demonio seductor, atractivo

Editado: 09.02.2026

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