Beso accidental.

Capítulo 6: Espías entre estantes.

El timbre del mediodía sonó como una liberación para la mitad de los estudiantes del turno mañana. El bullicio inundó los pasillos del cuarto piso, donde los salones de cuarto año estaban ubicados. Fiat cerró su cuaderno de matemáticas con más fuerza de la necesaria; los números habían sido un desastre indescifrable durante toda la clase.

“¡Por fin!” exclamó Thiago, estirándose en su asiento hasta hacer crujir la silla “Tengo un hambre como un lobo y una misión que cumplir"

Fiat guardó sus cosas con menos entusiasmo, iba a tener que irse sin la compañía de su mejor amigo.

“¿Misión? ¿Te refieres a tu castigo en la biblioteca con el ‘cara de ángel’?”

Thiago le lanzó una sonrisa amplia y pícara, sus ojos brillando con una emoción que a Fiat le resultó excesiva.

“Exactamente, hermano. Una semana entera, una hora diaria, solo él y yo en la sagrada soledad de la biblioteca. Sin Leo respirándole en la nuca, sin Max haciendo comentarios estúpidos. Pura convivencia intelectual" hizo una pausa dramática, bajando la voz “Y quién sabe, tal vez hasta le saco una sonrisa de verdad, no esa mueca sarcástica que siempre tiene.”

Fiat arqueó una ceja mientras salían del aula y se mezclaban con la marea de estudiantes que bajaban las escaleras. A veces los comentarios de Thiago sobre Gabriel eran un tanto curiosos, por no decir, que dejaban mucho que pensar.

“Suenas raro, T. ¿Seguro que solo es ‘convivencia intelectual’? Porque la forma en que hablas de su ‘piel suave’ y sus ‘ojos azules’…” dejó la frase en el aire, cargada de implicación.

Thiago se rió, un sonido alto y despreocupado que hizo que algunos estudiantes voltearan. Algo característico de él era no dudaba en decir lo que pensaba, incluso si lo hacía, al final terminaba diciéndolo entre risas.

“¡Claro que solo es eso! Es solo que su atractivo, bueno, es innegable. El tipo es una obra de arte andante, tiene esa belleza fría y perfecta, como una estatua griega. ¡Hasta sus insultos son elaborados! El otro día, cuando choqué con él por casualidad y sus libros se cayeron me dijo que mi nivel de intelectualidad era comparable con mi físico ¿Qué clase de adolescente habla así?”

“Un adolescente que probablemente te odia”, murmuró Fiat, pero una sonrisa se asomó en sus labios. Era típico de Thiago fascinarse con lo excéntrico.

Entonces tal vez solo era eso, que el moreno recién se había dado cuenta de que Gabriel era peculiar para estar en ese grupo de populares engreídos.

“¡No me odia! Es solo reservado" Thiago ajustó la mochila en su hombro, su entusiasmo incontenible. “Hoy voy a romper el hielo de verdad. Le llevé un alfajor de la cafetería, el de dulce de leche; que es el mejor.”

Fiat lo miró con incredulidad creciente, no como si su mejor amigo fuera tacaño, pero tampoco era él que compraba dulces a otros.

“¿Le llevas un regalo? En serio, T, empiezas a sonar…”

“¿A sonar qué?” preguntó una voz áspera y familiar justo detrás de ellos.

Ambos se dieron vuelta, esperando esa figura antipática. Max estaba ahí, sus anchos hombros ocupando casi todo el espacio del rellano de la escalera. Una sonrisa burlona y desagradable se extendía en su rostro, había estado siguiéndolos, escuchando.

“Empieza a sonar bastante gay, Thiago”, continuó Max, alzando la voz para que un grupo de chicas que pasaba pudiera oír. “¿Alfajores para Gabriel? ¿Hablando de su piel suave? Vaya, vaya. ¿Tu amigo Fiat no te basta? ¿Ahora también quieres al amigo de Leo?”

Max no era tan diferente a Leo en ese aspecto, ambos siempre lanzaban ese tipo de comentarios para provocar. Bien que el primero era más violento, e intimidante, ya se sabía su reputación gracias a sus víctimas de grados menores.

El pasillo pareció estrecharse, Fiat sintió cómo el calor de la ira le subía por el cuello. Thiago, sin embargo, no se inmutó; su sonrisa solo se hizo más desafiante. Tal vez eso le encantaba a sus admiradoras, que él no bajaba la cabeza ante nadie.

“Hablar de la belleza ajena no tiene género, Max, es solo apreciación estética. Algo que, viendo tu corte de pelo, claramente no practicas.”

Algunas de las chicas que escuchaban sofocaron una risa. Max enrojeció, sus puños se apretaron a los costados.

“Te voy a…”

“¿Problemas, jóvenes?”

La voz seca y autoritaria de la profesora de sociales, la señorita Ramírez, cortó el aire como un cuchillo. Apareció en la puerta de su aula, sus gafas de carey bajadas sobre la nariz, mirándolos por encima de ellas con expresión de fastidio.

Los tres se congelaron, una reprimenda de la señorita Ramírez significaba no solo detención, sino posiblemente una llamada a casa llena de comentarios sobre el comportamiento inapropiado de cada uno.

“No, profesora”, dijo Thiago al instante, con una voz dulce y respetuosa que no le conocían “Solo estábamos debatiendo, si es mejor el choclo con queso o papa con queso"

La profesora los miró con escepticismo, pero el timbre para el cambio de clase volvió a sonar, aumentando el caos en el pasillo. Con un resoplido, dio media vuelta y regresó a su aula.

“Apéguense a los debates académicos y dejen el pasillo libre.”

Max lanzó una última mirada cargada de veneno a Thiago y a Fiat. Si los hubiera atrapado fuera del colegio, no hubiera dudado en actuar con violencia.

“Esto no se acabó” gruñió, antes de desaparecer entre la multitud, probablemente en busca de su líder.

Thiago dejó escapar un suspiro exagerado de alivio.

“Ese gorila tiene el cerebro del tamaño de una pasa"

Pero Fiat no estaba aliviado, puesto que una sensación de inquietud se había instalado en su estómago.

“Max va a ir directo a contarle todo a Leo.”

“¿Y?” Thiago encogió los hombros, comenzando a bajar las escaleras hacia el comedor “Que le cuente. ¿Qué va a hacer Leo? ¿Prohibirme que le lleve un alfajor a Gabriel? No es su dueño.”

“No lo entiendes” insistió Fiat, siguiéndolo “Para Leo, Gabriel y Max son su propiedad, su séquito. Que hables así de uno de ellos, sobre todo de Gabriel, al que él ve como su ‘cerebro' lo va a tomar como un desafío personal; como si estuvieras intentando quitarle algo".




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.