—¿Quieres trabajar solo? Es una carga bastante grande, pero si así lo deseas, estaré de acuerdo... Si necesitas otra cosa habla directamente conmigo ¿quieres? —le dio la espalda para ir hacia la puerta, Shaw sabía que King era un elemento confiable.
—Con gusto, señor —dijo mientras apagaba de nuevo las cámaras y micrófonos.
—Llámame Shaw, ten más confianza, hijo, si vamos a ser socios necesitaremos tratarnos con confianza —dijo antes de irse con una sensación de triunfo en su interior.
King volvió al cubículo de Big Boss, ella continuaba dormida, la puso en una camilla y la movió de lugar, tomó sus signos vitales, su temperatura, la tensión y todo cuanto se podía hacer sin despertarla, volvió a moverla, pero esta vez hasta el cuarto de médicos, la acostó en una de las camas.
—Descansa, mutante —acarició su cabello suavemente para luego observarla por un momento—, debiste haberme dicho que te dolía de esa forma; pude haberte ayudado.
King salió y cerró la puerta, envió la lista de elementos que habían acordado a Shaw, minutos después comenzaron entrar las enfermeras con las muestras de sangre de los elementos identificadas detalladamente, él sólo tecleaba en la computadora, todo estaba perfectamente ordenado y clasificado por las divisiones que habían en la organización.
—Estas son las últimas muestras —dijo una enfermera con alivio, se aseguró por última vez que todo estuviera bien ordenado.
—Gracias, buen trabajo —dijo sin mirarla pues su atención estaba en el cúmulo de información que mostraba en su computadora— retírese.
—Doctor —dijo con tono coqueto para llamar su atención, pero no lo logró—, ¿qué hará mañana en la noche?
—Lo mismo que hago absolutamente todas las noches —estaba concentrado en la computadora y no la miraba—, trabajar.
—¿Y no te gustaría ir conmigo a cenar o tomar algo? —su tono de voz inocente era tan falso como su calzado marca "Gucci".
—No —dijo automáticamente, aún sin prestarle atención.
—¿Y si insisto? —se negaba a ser ignorada por el chico.
—Diría que está buscando con mucho afán una muerte infinitamente dolorosa —dijo la Big Boss en la cabeza de King.
—¿Me escucha doctor? —insistió ella pasando la mano frente a sus ojos de un lado a otro.
—Si la escuchó, pero la respuesta sigue siendo no.
—Bien, como desee —la chica entornó los ojos y tomó un bolígrafo y un papel— aquí está mi número de teléfono por si cambia de parecer y desea divertirse —su voz sonaba algo urgida.
—Ahora si la exploto —dijo la voz colérica de Big Boss de nuevo.
—No será necesario, por favor váyase ya —gritó él y simuló estar molesto, su corazón se aceleró, pero no se permitió pensar en nada extraño debido a Big Boss.
La enfermera salió del laboratorio de inmediato y él corrió al cuarto de médicos, Big Boss estaba sentada en la cama con cara de asesino en serie, King trataba de parecer valiente, pero tenía el corazón en la garganta y sudaba como puerco.
—Mutante... — de pronto gritó del dolor al sentir que algo explotaba en su pierna, miró su pierna y parecía una herida de bala— ¿Qué demonios te pasa?
—Te advertí que no me llamaras mutante —lo miró con los ojos entrecerrados y no mostraba signos de arrepentimiento— además se cerrará pronto, ¿de qué te quejas? —lo miró retorcerse por un momento.
—Espero que no se te haga costumbre —dijo al sentir alivio en su pierna y trató de ponerse de pie.
—¿Ya mejor? —preguntó con una sonrisa en el rostro como si no hubiera hecho nada.
—Si, creo que ya se está terminándo de curar —respondió tocando superficialmente la zona de la herida.
—Perfecto —tomó aire y lo sacó poco a poco con los ojos cerrados—, ahora querido King, quiero que me expliques lo que sucedió con esa...
—No sucedió nada...
—Cierra la boca que no he terminado de hablar, si me mientes voy explotar lo que tienes entre las piernas hasta que los nano-robots no puedan repararlo —King se cubrió con las manos para luego darle una sonrisa nerviosa— ¿entendiste, amorcito? —King asintió repetidas veces— ahora comienza de nuevo con tu historia.
—Ella y yo tuvimos algo hace mucho tiempo...
—King, sé el nombre completo de cada una de tus novias, sus números de teléfono, sus direcciones, fechas de nacimiento, colores favoritos, tipos de sangre y la razón por la que terminaron, y si mal no recuerdo ella dijo que no quería verte nunca más.
—Si, pero no se que mosca le picó hoy —dijo restándole importancia a lo que había pasado.
—No sé cúal le picó hoy, pero si sé que la próxima que le picará será de las que explotan, y le van a explotar los dientes si vuelve a acercarse a ti.
—¡Genial! —pensó y entornó los ojos dramáticamente— Me saqué la lotería con una celópata súperpoderosa.
—¡¿Cómo me acabas de llamar?! —King se congeló unos segundos, miró a los lados y sin perder un segundo salió corriendo— ¡Ven aquí imbécil!
—Lo siento, lo siento —gritaba mientras era perseguido por ella alrededor de una mesa.
—Voy a explotar tu trasero tan alto que vas a defecar en la Luna, imbécil —Big Boss estaba furiosa aunque era difícil determinar si era a causa de King o si se debía a lo ocurrido con la chica— ¿sabes qué? —se detuvo jadeando, su cuerpo aún no se recuperaba del todo— creo que iré mejor a explotar los dientes de una idiota suicida que anda por ahí buscando problemas —caminó hacia la puerta, sabía que con King un acto directo no daría efectos, su agilidad era buena, por lo que sería mejor usar la estrategia para hacerlo caer— a ti te mataré luego.
King corrió hacia ella y la detuvo, fue después de rogar clemencia por un largo rato que Big Boss se calmó y desistió de asesinarlos a ambos, un pensamiento fugaz se cruzó por la mente de él acerca de sus sentimientos por la chica, pero lo evitó inmediatamente y creyó que ella no lo había notado por lo que para hacer la escena más interesante Big Boss decidió seguirle el juego, sólo para ver en qué terminaba todo.