Besos De Dinamita.

La Bestia Del Desierto.

King regresó a la oficina de Shaw, sus ojos estaban rojos y parecía que de un momento a otro le saldría humo de las orejas de la rabia que sentía. Le parecía que los actos de Big Boss eran exagerados, por lo que alguien tendría que ponerle un alto a la inestable mujer, era demasiado peligrosa para dejarla suelta a su antojo y eso debía arreglarse de inmediato.

—Big Boss, se fue —dijo al entrar a la oficina de Shaw haciéndolo sobresaltar y casi escupir el café.

—Lo sé, yo mismo la acompañé hasta el avión —parecía ligeramente enfadado por la interrupción.

—¿Sabes lo que hizo? —dijo aún más molesto y se sentó pesadamente en el sofá de la oficina.

—Ella ha hecho tantas cosas últimamente que no te sabría decir, ¿de qué me hablas específicamente? —Shaw no parecía interesado en discutir el tema.

—Ella es la responsable del accidente de la enfermera Kenia —dijo directamente y Shaw levantó los hombros como diciéndole que lo sabía—, Big Boss está descontrolada, debes hacer algo con ella, es muy peligrosa, podría atacar a otros elementos y causar peores desastres.

—Ya veo, era eso, si, me habló sobre ese asunto, pero ¿qué más da? —le restó importancia al asunto descaradamente al instante.

—¿Qué más da? Kenia casi muere....

—King, lo hecho, hecho está —dijo tranquilamente mientras bebía su café y lo miró— no hace falta que nos preocupemos por cosas que no valen la pena.

—¡Con un demonio, Shaw! Esto es grave, no puedes dejar que siga haciendo lo que quiera —dijo levantándose y Shaw sólo lo miraba como conteniendo la risa.

—¿Quieres ir a decírselo tú? —disparó Shaw mientras movía su café dentro del vaso y King sólo se quedó callado— lo siento King, pero prefiero conservar a las personas que no deshonren mi nombre o el de Tártaro, Kenia no cumple las normas...

—¡Al diablo las normas! —argumentó para darle otro rumbo a la discusión— Ella esta fuera de control, ella debe ser castigada, ella no puede jugar de esa manera con la vida de las personas...

—Parece que no haz entendido que ella trabaja haciendo justo eso, o ¿qué crees que hacemos aquí? No tienes derecho a juzgarla cuando tu mismo juegas con la vida de los elementos, tú trabajo es ese, se te paga bien por ello; el de ella también lo es —King se quedó callado ante las puñaladas directas que iban implícitas en las palabras de Shaw—, la diferencia es que el trabajo de ella es más divertido.

—Pero....

—¡Pero nada! Se restituirán los daños y asunto olvidado, ahora vete de aquí —explotó en ira, King era confiable, pero ahora parecía ser que también era algo entrometido.

—No se quedará así —dijo por lo bajo antes de salir, estaba molesto, pero no se atrevería nunca a revelar toda la verdad sobre los poderes de Big Boss, además comenzaba a entender que él también había tenido la culpa al involucrarse con Kenia en primer lugar.

King volvió al laboratorio intentaba calmarse, pero no podía, se preguntaba ¿por qué?, ¿por qué había hecho eso y cómo era que las cosas habían terminado así? Se arrepentía de haber traicionado a Big Boss, estaba aturdido y leía una y otra vez la nota, la llamaba en sus pensamientos, quizás ella lo escucharía, fue entonces que Chars entró al laboratorio, pero tenía la mirada perdida y caminaba como zombi.

—¿Qué demonios quieres King? —dijo él de pronto, cosa que tomó por sorpresa a King.

—¿De qué hablas, viejo? —dijo con una sonrisa para ocultar lo aturdido que estaba, Chars se había convertido en su amigo, pero no consideró prudente contarle lo que había pasado.

—No te hagas el imbécil, ya quédate con Kenia y déjame en paz —entornó los ojos con fastidio, este gesto dejó en claro que no era él, Chars era demasiado masculino para hacer eso.

—¿Mutante? —dijo al darse cuenta de que Chars era controlado por Big Boss.

—¡Que no me llames así! —lo pateó en la tibia y se cruzó de brazos con expresión seria.

—Discúlpame, no se qué fue lo que pasó —se apresuró a decir, la agonía en su voz era casi palpable.

—Si lo sabes, no te hagas el idiota —dijo entornando los ojos nuevamente, Big Boss era muy rencorosa y eso lo demostraba a la perfección.

—¿Por que le hiciste eso a ella? —King decidió que en algún otro momento podría arreglar las cosas con ella, por el momento prepararía el terreno para eso.

—Porque lo merecía, fue una lástima que me interrumpieran...

—¿Quién te interrumpió? —sentía una mezcla de curiosidad y alivio.

—Estaba a punto de matarla cuando este bombón —señaló el cuerpo de Chars con el pulgar— se apareció para decirme que me estabas buscando.

—¿Qué le hiciste? —esta vez King adoptó la expresión seria.

—¿A quién? ¿a ella? Pues; ya que no la maté, sólo tomé un par de recuerdos, ya sabes como amuletos, y a este bombón —se mordió el labio inferior y lo soltó poco a poco— lo secuestré, porque tenía que comérmelo poco a poco para saborearlo bien, fueron horas muy intensas. No me habías dicho que tenías chicos tan sexys en tu equipo, eso estuvo muy mal de tu parte King.

—¿Por qué lo hiciste? —King parecía confundido por las palabras de ella.

—Por la misma razón que tu lo hiciste, me provocó, tu te acostaste con ella y yo bueno hice lo que hice y espero volver a hacerlo —se empezó a reir por lo bajo de forma burlona— sólo asegúrate de que no vuelva a ver a Kenia porque le voy a sacar más que los dientes la próxima vez.

—¡Demonios! —tenía que cambiar de tema, desviar su atención de Kenia— ¿y ahora? Sólo te fuiste ¿y lo nuestro?

—¿Te atreves a preguntar por "lo nuestro" cuando vienes de verla a ella? Aparte de imbécil, eres un caradura, lo nuestro se acabó cuando la tocaste, entiende que ya no te quiero —ella no iba a cambiar de opinión bajo ningún concepto.

—¿Vas a tirar dos años de relación al retrete sólo por eso? —reprochó al instante como si él no hubiese hecho nada para provocar la ruptura.

—No fue una relación, cuando tienes tanto tiempo a dieta cualquier trocito de carne parece un filete...




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.