—Eso sería realmente inconveniente —dijo Pilot continuando con el tema que parecía ser del interés de la chica— y muy problemático.
—Es cierto —dijo Alpha compartió su preocupación con el grupo— todos estaríamos expuestos, además de que seriamos llevados a la corte marcial.
—Los tribunales militares estarían muy ocupados, si es que los gobiernos permiten que las habilidades de los elementos se pierdan, después de todo hasta los elementos no intervenidos de Tártaro son mejores que diez agentes de cualquiera de sus gabinetes secretos, no se darían el lujo de perder eso, preferirían armar su propio equipo de matones, como garantía.
—Claro, eso tiene sentido —contestó Alpha, después de todo era lo que alguien inteligente haría— el problema es que si nos atrapan aquí estaríamos en problemas.
—Ya ella lo resolvió —la señaló con la mirada y el invitado parecía confundido—, veremos que tanto control tienes y si eres tan temeraria como dicen.
—¿Bromeas? Ella es la bruja de Tártaro, ella lo puede todo...
—¿Cómo la llamaste? —preguntó Pilot enfadado, dándole un golpe a la mesa que los hizo sobresaltar a todos en la mesa, Ivanna estaba conmovida por el comportamiento del chico.
—Tranquilo, todo está bien, es sólo un apodo que me dieron en la base y a decir verdad, me gusta —dijo para calmar al toro rabioso que por alguna razón ahora se veía más alto de lo que era— suena interesante.
—Así es —intervino Alpha para tratar de ayudar a salvar su cuello—, además todos saben lo poderosa y despiadada que puede llegar a ser, nadie se atrevería ofenderla.
—¡Mira, es Big Boss! —dijeron dos chicas casi gritando de la emoción— Hola —dijeron cuando se acercaron lo suficiente—, cuanto tiempo sin vernos.
—¡Chicas! —se levantó y para sorpresa de todos los presentes estaba realmente emocionada de ver a aquellas dos chicas— Hola, Lory —la abrazó y le dio un beso en ambas mejillas— hola, Camry, ¿cómo han estado? Desde cuándo están aquí.
—Desde hace unas semanas —las chicas estaban coloradas por la emoción de ver a Ivanna.
—¡Genial! ¿Cuándo las reclutaron? —la sonrisa de Ivanna no podía ocultarse y tenía completamente hipnotizado a Pilot.
—Hace un par de meses... de verdad creímos que habías muerto, pero cuando llegamos escuchamos hablar de la bruja de Tártaro, decían que era una temeraria sin piedad y dijimos: no puede ser otra más que nuestra Big Boss del FBI —las chicas tenían los ojos como si se tratara de un niño hablando por primera vez con el Santa Claus del centro comercial.
—Se necesita más que un poco de fuego para matarme, cariño —dijo pasando su cabello por sus dedos y povoneándose frente a sus amigas.
—Ya lo creo... Pero mejor así —dijo Lory con voz dulce, era evidente que Ivanna era algo así como su ídolo y a ella no le molestaba en lo absoluto— no sabes como lloramos el día en el que te sepultaron.
—Bueno, ya nos vamos —dijo Camry como si aún sintiera dolor por aquel tema—, tenemos que trabajar.
—Bien, háganlo rápido y sean discretas —dijo por lo bajo y ellas asintieron emocionadas— recuerden que su seguridad es lo primero y aún más si no estoy con ustedes.
—Lo haremos —se despidieron con grandes y radiantes sonrisas en sus rostros— nos vemos luego de que terminemos, tomemos un trago juntas luego de que regresemos junto a Pinky—se fueron luego de que Ivanna asintiera en aprobación de la propuesta.
—¿Quienes son? —preguntó Pilot con curiosidad, en el tiempo que llevaba observándola no la había visto reaccionar de esa forma y lo intrigante era que no había sido falso, ella de verdad apreciaba a aquellas chicas.
—Antiguas compañeras de mi equipo del FBI, tenía mucho tiempo sin verlas —su mirada delataba que habían pasado momentos felices juntas— y las extrañaba mucho.
—Son iguales a tí —dijo Alpha participando en la conversación para tratar de liberarse un poco— por lo que escuché sobre ellas, sus ejecuciones son buenas, tomando en consideración que no son elementos intervenidos.
—Lo sé, las entrené bien —suspiró como si estuviera un poco cansada, cosa que puso alerta a Pilot—, pero les falta algo de voluntad, creo que hasta el momento no se ha podido corregir, lo bueno es que ahora que están aquí tendré más tiempo para eso.
—Si, por lo que alcancé a ver son chicas bastante dóciles —dijo Alpha mientras se colocaba el dedo índice sobre el mentón— y eso las podría poner en riesgo si no tienen a alguien fuerte con ellas para protegerlas.
—¿Por qué no las invitaste a sentarse con nosotros? —preguntó Pilot mirándola con curiosidad, quizás no quería que otras personas molestaran a sus amigas para llegar hasta ella.
—Estaban por salir —Ivanna se sentó aún con algunos rastros de la sonrisa de antes— tenían que cumplir con una misión, nos veremos después.
Continuaron comiendo tranquilamente, luego de eso se quedaron un rato más hablando, otras personas se acercaron y se unieron a la conversación, pero casi todos trataban de acaparar la atención de ella, pero Ivanna sólo los ignoraba en su totalidad, Pilot notó como la situación estaba incomodando a la chica.
—Debo irme ya —se levantó de la mesa muy seria cuando ya no pudo soportar a los intrusos de la mesa.
—Yo igual —dijo Pilot al instante, era obvio que no quería ser el blanco de la multitud una vez que ella se retirara de la sala.
—Los acompañaré —dijo Alpha compartiendo el mismo sentimiento de Pilot, aquellas personas se quedarían preguntando cosas y no estaba de humor para perder el tiempo de esa manera.
Se fueron dejando a la multitud en la mesa, subieron al elevador en silencio y cada uno marcó su piso, no había tensión así que aunque todos estaban en silencio estaban cómodos y eso era reconfortante para ellos, pero Ivanna notó que por alguna razón Pilot se sentía muy ansioso.
—Me gustaría hablarte de algo —le dijo Alpha a Ivanna rompiendo el silencio que había.
—Con todo gusto te atendería, pero debo irme a hacer mis labores —dijo con una sonrisa de pena en el rostro, Ivanna estaría encantada de hablar con el hermano menor de su adorado Bruno.