Besos De Dinamita.

La Evacuación.

—¡Demonios! —dijo poniéndose la mano en la frente— ¿no lo sabías? Usé mis habilidades para eso.

—¡No! Nunca me hablaste de tus habilidades —dijo escandalizado al comprenderlo todo.

—Pues si, exploto cosas y un par de tonterías más —dijo ella con obviedad, no creía que él fuese tan tonto como para no notarlo.

—¿Y los demás? ¿cuáles son tus otras habilidades? —Ivanna trató de no verse sorprendida, pero no lo logró del todo.

—No puedo hablar de eso —evitó el tema al instante como si fuese un campo minado.

—¿Por qué no? —insistió él y ella de pronto se sintió acorralada.

—Porque no las tengo —mintió para luego mirar por la ventana como si estuviese distraída.

—No me engañas —dijo él mirándola dulcemente y sonrió al verla actuar de esa manera— tú corazón te delata.

—No hablaré sobre el tema —dijo cruzándose de brazos y haciendo puchero.

—Entiendo, esperaré a quieras hacerlo —tampoco quería que se sintiera obligada a decírcelo.

—Eres lindo nene, pero no me provoca hacerlo todavía y menos aquí —le dio doble sentido para aprovechar al máximo la oportunidad de cambiar el tema.

—No lo dije con esa intención, yo hablo de...

—Te estoy fastidiando —dijo entre risas al ver una expresión nerviosa dibujada en el rostro de Pilot.

—¿Entonces me dirás? —retomó el tema y ella dejó de reirse al instante, pero luego volvió a hacerlo.

—No, aún no es el momento —dijo juguetonamente haciendo que Pilot comenzara a cuestionarse si ella tenía más de una personalidad.

—¿Y cuándo será el momento? —Pilot ahora comenzaba a preguntarse como una mujer podía ser sexy y tierna a la vez, era una mujer fatal, eso era seguro.

—Probablemente nunca —dijo ella y Pilot lanzó una sonrisa fugaz y luego volvió a concentrarse en el camino hacia el hotel.

Pilot continuó conduciendo en silencio, veinte minutos después ya estaban en el hotel, él buscaba dónde estacionar, pero no habían lugares disponibles, hasta el lugar donde habían encontrado el auto estaba ocupado, bajaron por los espirales hasta el segundo nivel, pero el resultado fue igual, bajaron al tercer nivel y suspiraron aliviados cuando vieron que estaba todo desocupado.

—Que alivio —dijo rompiendo el silencio con un suspiro— por un momento creí que tendríamos que dejarlo afuera.

—Ni hablar —dijo ella alarmada por el comentario de él— podrían ponerle bomba y sería un terrible desperdicio —dijo acariciando el tablero del auto como si fuera su bebé.

—Iré por un carrito para poner tus compras —dijo mirando la cantidad de bolsas que había no sólo en el maletero sino también en los puestos traseros del auto— no me tardo.

—Está bien —dijo él mientras bajaba del auto— creo que se me fue un poco la mano —pensó contemplando el panorama—, pero fue por una buena causa.

Ivanna salió del auto, abrió el maletero, abrió la puerta trasera y comenzó a contar las bolsas y a totalizar las compras que acababa de hacer, la sonrisa que estaba pintada en su rostro era de otro mundo.

—El imbécil de Shaw se va a molestar muchísimo —pensó mientras se reía sin control solamente imaginando la escena.

—¿De qué te ries? —preguntó Pilot cuando la escuchó reirse de una manera tan alocada— ayúdame a poner las cosas aquí.

—Bien —comenzó a pasarle las bolsas—, ¿sabes? Creo que estará algo difícil concluir el trabajo mañana.

—¿Por qué lo dices? —preguntó mientras recibía las bolsas de compra y las ponía en el carrito.

—Porque deben estar pensando que fue un segundo atentado así que tomarán medidas rápidas y creo que no sería prudente hacer un ataque así, a menos que sea distancia y no lo planeé así —se inclinó para tomar las bolsas del fondo y su vestido se atoró, así que Pilot tuvo que acercarse a ayudar, pero ya estaba comenzando a creer que todo aquello era intencional.

—Tienes razón, pero le dijiste a Shaw que terminarías el trabajo —dijo luego de liberar la falda del vestido.

—Buen punto, bien, entonces mañana lo haré —le dio las bolsas que había tomado y él las llevó al carrito.

—¿Y qué tenías planeado? Sólo por curiosidad —preguntó ordenando las bolsas para que entraran todas.

—Secuestrarlo y torturarlo hasta que muera —dijo con naturalidad mientras luchaba por cerrar el maletero.

—Algo simple —el chico cerró el maletero con una mano y entrecerró los ojos para mirarla, ella le sonrió en respuesta—, ¿pero cómo lograrás secuestrar a un alto mando de ISIS? Es imposible aún para ti.

—¿Quieres apostar contra mí? —retó ella pegando pecho con pecho y se esforzaba por parecer intimidante.

—Por mí está bien, tendrás que esperar a que yo regrese a la base para poder evaluar el cumplimiento de las reglas, ¿qué quieres apostar? —dijo despreocupado para luego señalar en dirección al resto de las bolsas que faltaban.

—No lo sé, si yo gano quiero —se puso el dedo índice en la barbilla mientras trataba de buscar algo que quitarle— que me des todo tu salario de un año y serás mi esclavo por tres meses y si yo pierdo...

—Saldrás conmigo —la interrumpió, su entusiasmo sorprendió a Ivanna, pero ella sólo sonrió.

—Hecho —se estrecharon las manos con una sonrisa en sus rostros— esperaré a que regreses a la base.

Terminaron de subir las bolsas que estaban en el maletero, así que Ivanna subió a la parte trasera del auto y desde ahí le pasaba las bolsas a él, de pronto una bolsa se abrió y su contenido cayó al piso.

—¡Demonios! —dijo él al notar que se trataba de lencería muy sexy, no pudo evitar imaginarla a ella con eso puesto, ella sonrió desde el auto.

—No me había fijado en lo espacioso que era esto, creo que Shaw sabía que compraría en exceso —dijo mientras se inclinaba para buscar una de las bolsas que estaba bajo el asiento— esta es la última de todas.

—Gracias al cielo —pensó él mientras que intentaba calmarse y calmar a su "compañero".

—¿Por qué estará todo tan solo? —preguntó "inocentemente" mirando a todos lados.




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