Besos De Dinamita.

El Rescate.

—Son elementos muertos en acción...

—¡No soy estúpida, ya sé quienes son! La pregunta es ¿por qué demonios enviaste tantos elementos a esos sitios teniendo esta clase de información? ¿Cómo demonios volaron esas antenas y descubrieron sus identidades?

—Calma por favor, todo tiene una explicación —Shaw estaba al borde de un colapso nervioso, ella usualmente estaba enfadada por todo, pero esta vez estaba a otro nivel— tenemos un delator...

—Oye, fíjate que no se me había ocurrido eso —dijo con sarcasmo y eso no era buena señal— ¿crees que necesito que me expliques cosas tan obvias? Enviaste elementos a sitios plagados de terroristas ¿era una especie de misión suicida?

—¡No! Es que...

—También explícame esto —tiró la última carpeta con fuerza haciendo que el ruido sobresaltase a Shaw y que la carpeta se abriera de par en par al caer— ¿por qué no enviaste a los cazadores a buscar a este agente que tiene tantos años desaparecido? Y si es que está muerto ¿por qué no lo has retirado de la lista de elementos?

—Big Boss, olvidaste esto en el avión —dijo una chica entrando a la oficina con la heladera en las manos.

—Gracias Camry, hablaremos cuando resuelva esto...

—No hay problema —dijo con una sonrisa radiante en el rostro, era evidente que estaba feliz—, ya debo irme.

—De nuevo gracias, te veo luego —le guiñó el ojo, Shaw comenzaba a pensar que aquella chica tenía doble personalidad.

—Está bien —sus ojos se iluminaron y se fue casi dando saltitos.

—Esto es para ti —le arrojó el objeto y él lo atrapó con algo de desconfianza.

—¿Qué es? —abrió la cava y su expresión se llenó de horror— ¿por qué demonios traes esto?

—Es la cabeza de Alí, ¿no querías pruebas? —dijo con indiferencia, estaba demasiado enfadada como para burlarse de él.

—Con una foto habría bastado —dijo conteniendo las ganas de vomitar, hizo a un lado el objeto y la miró con algo de rabia—, estás fuera de control.

—No quieras cambiar el tema infeliz, ¿por qué no has hecho nada respecto a este caso? —señaló la última carpeta, quería saber dónde estaba su único pariente— y será mejor que tu respuesta sea buena.

—Ese es un asunto confidencial...

—¡Confidencial mi trasero! Me vas diciendo ya...

—¡Desertó! Ahora es un terrorista —explotó Shaw ante la presión de Ivanna quien de inmediato ocultó la sorpresa que le causó la noticia— y no sólo eso, sino que se alió con los terroristas que mataron a tus padres y luego de eso mató al resto de los agentes que conformaban su grupo, no está fuera del registro porque así los del consejo lo han decidido.

—Interesante —Ivanna estaba muy sorprendida, pero algo no encajaba bien ¿cómo alguien conspiraría en contra de su propia hermana? A juzgar por el perfil descrito por Bruno, no parecía ser consistente con la versión de Shaw—, averiguaré más sobre el tema...

—Jefe —entró un chico alto de cabello castaño, ojos claros, de piel blanca, alto y muy atractivo— tenemos problemas.

—¿Qué clase de problemas? —preguntó Ivanna tratando de contenerse para no sacar al chico a patadas de la oficina para poder despellejar a Shaw con tranquilidad hasta que le contara toda la historia.

—Es confidencial...

—¿Quieres enseñarle tú cómo debe responderme o lo hago yo? —dijo frotando sus manos, Shaw sabía que no se había calmado para nada, por lo que no era prudente molestarla.

—Habla ya —dijo Shaw vencido por la situación, no tenía caso ocultarle nada, a menos que quisiera ser el próximo blanco de ella.

—Bien —dijo luego de la orden de Shaw, tomó aire y procedió con su reporte—, Tank —el nombre clave del tío perdido de Ivanna— ha sido localizado en Medio Oriente, obtuvimos información de que ha mantenido contacto con Abu Bark...

—Es el actual jefe de ISIS —dijo Ivanna; sus sospechas eran ciertas, pero no esperaba comprobarlo tan rápido— no puede ser una coincidencia, Shaw.

—Quizás está involucrado en los ataques —apoyó las palabras de Ivanna sin dudarlo un segundo.

—Tenemos que detenerlo antes de que exponga a Tártaro aún más —dijo ella por lo bajo, pero Shaw alcanzó a escucharla.

—No será fácil, es persona es como un fantasma, aparece y desparece a voluntad —respondió Shaw pensativo; debía hacer algo, pero ¿qué exactamente?

—¿Entonces para qué sirve Tártaro? —gritó Ivanna dándole un golpe fuerte a la mesa, eso causó sorpresa en el otro hombre en la habitación; los rumores eran ciertos, la bruja de Tártaro era capaz de hacer temblar hasta al mismo Shaw— Es una...

—El segundo problema es —interrumpió el extra, era obvio que no quería estar en medio del fuego cruzado entre ellos— que el segundo desertor no ha querido hablar —aquello captó la atención de ella particularmente.

La ira se apoderó súbitamente de ella, se volteó y le de un golpe en el rostro lo tiró al suelo y una vez ahí lo pateaba y lo golpeaba sin piedad, Shaw intentó detenerla, pero un golpe directo en el estómago lo hizo desistir de su idea.

—Eso te enseñará a no interrumpirme mientras hablo —dijo cuando al fin se detuvo sin siquiera sudar— y tu... —refiriéndose a Shaw— no hemos terminado.

Luego de darle una verdadera paliza al chico, salió hacia las prisiones de Tártaro, Shaw no pudo seguirla ya que estaba ocupado recuperando el aliento y tratando de entender qué era lo que había causado esa reacción por parte de ella, Ivanna caminó por los pasillos y en el elevador bajó hasta el sótano; por lo general las celdas estaban vacías, pero esta vez habían unas seis personas fuera de una de ellas, según la información de Gina el estaba en la sala de juegos, pero se acercó al sitio por curiosidad y vio que no era Pilot así que continuó su camino, el sonido de su caminar inundaba el lugar, sus caderas se movían de lado a lado con una sensualidad hipnótica, llegó al final del pasillo y abrió la puerta que la llevaría a sala de torturas de una patada para hacerlo más impactante...




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