—Cierra la boca, Pinky, si no quieres que pierda la poca paciencia que me queda —Gina retrocedió al instante, ella sabía que aquella que hablaba no era su amiga, era el demonio que habitaba dentro de ella—, todos ustedes estaban en Medio Oriente hasta hace poco, por lo que presumo que se encuentran enterados de los asesinatos de varios agentes en esa área, recibí nueva información... desde que dejé ese sitio han habido atentados casi simultáneos en sitios que se suponían eran confidenciales no sólo en Medio Oriente sino también en otros países, en total son más de ochenta bajas en sólo dos semanas —esa era la información real obtenida del cerebro de Shaw— el hecho de que la información que se filtró esté actualizada en todo momento indica que tenemos espías dentro de esta ratonera, pero de eso se encargará otro grupo asignado, nosotros nos encargaremos de interrogar a los involucrados y de eliminar la amenaza.
—Eso será fácil —dijo Albert resoplando y dejando de lado la importancia del asunto.
—Sigue pensando eso y tu cadáver será el primero que recogeremos —dijo Alpha con su frialdad habitual y característica— no debes hacer conclusiones sin antes conocer al objetivo.
—Exacto —dijo Gina apoyando a su compañero de equipo— todos nuestros objetivos se mueven y actúan de maneras distintas, es un error creer que las misiones serán siempre fáciles, además de que ahora somos del equipo de asalto de la bruja de Tártaro, no nos esperan días fáciles gracias a eso.
—Basta de charla —dijo Ivanna interrumpiendo la conversación antes de que se saliera de las manos— el objetivo principal en esta ocasión será un ex-elemento, un desertor muy experimentado, pertenecía al grupo de asalto de los dragones grises, liderados por Shadow Queen —Gina abrió los ojos como platos y los demás lo notaron—, mi madre.
Las exclamaciones de asombro llenaron el ambiente, aunque todos ellos sabían que Ivanna tenía una ascendencia privilegiada, nunca imaginaron que ella sería la hija de la auténtica Shadow Queen, la sanguinaria de Tártaro y prácticamente la intocable en todo el sistema, era de esperarse que su legado sólo fuera superado por su hija quien seguía exactamente y sin perder detalles los pasos de su madre en la jerarquía de la organización.
—Terminen de cerrar la boca —dijo Ivanna tratando de contener la risa ante las expresiones de ellos— este objetivo no sólo es muy peligroso, sino que es, presuntamente, el responsable por la muerte de todos los elementos del equipo de los dragones grises, está aliado con organizaciones terroristas por lo que debe tener muchos recursos a su disposición —todo quedó en silencio nuevamente, ahora parecían entender lo grave del asunto—, aún no tenemos su expediente completo porque se encargo de destruir toda la información sobre sí mismo antes de desertar, por lo que no podemos organizar ataques efectivos en su contra.
—Sería algo inútil y muy riesgoso —dijo Tyler negando con la cabeza, parecía estar pensando en algo sobre la situación— porque este objetivo no sólo es peligroso por sí mismo, sino que también sabe cómo actuamos, tiene conocimiento sobre las intervenciones por lo que perdimos nuestro factor sorpresa, eso sin mencionar de que tiene a su disposición armamento y organizaciones terroristas que aunque no son un problema demasiado serio nos harían pasar un mal rato si están organizados correctamente.
—Concuerdo —apoyó Alpha algo pensativo, si había alguien en la sala que tuviera la inteligencia suficiente para entender la raíz del problema, era él—, lo más prudente sería buscar algo de información, de esa manera tendremos por lo menos un punto de partida para un plan de ataque.
—Ambos están en lo cierto. Por ahora serán los equipos de Tártaro quienes se encargarán de hacer el sondeo para darnos toda la información que necesitemos del objetivo para coordinarlo todo, pero hasta que ellos lo hagan, ustedes deberán entregar los mejores resultados en los entrenamientos futuros; tendrán que patearle el trasero a los cazadores.
Ivanna los hizo entrenar hasta que incluso ella misma quedó exhausta, el resto del equipo con excepción de Alpha; quien tenía una buena resistencia, quedaron sólo tirados en el suelo para recuperar el aliento. Los dos miraban al resto con los ojos entrecerrados como diciendo "débiles"; ellos también se sentían cansados, pero los otros cinco se sentían al borde de la muerte.
—¿Cómo un cuerpo tan pequeño puede tener tanta energía? —preguntó Albert jadeando sin parar.
—No lo sé —contestó Tyler que estaba boca abajo tratando de recuperar el aliento también—, pero me parece increíble.
(...)
Mientras tanto, en algún lugar en Rusia, un grupo de personas alistaban sus armas y subían a sus autos uno a uno, sus expresiones delataban que no tenían buenas intenciones y que no se detendrían aunque murieran en el camino, un hombre alto, de piel blanca, ojos rasgados de color marrón intenso los observaba con las manos detrás de su espalda, su expresión delataba que estaba orgulloso de comandar a este grupo de personas.
—Señor, ya estamos listos para atacar las casas de seguridad que se acordaron —anunció uno de los hombres bajo su mando— ¿tiene alguna instrucción específica que darnos antes de partir?
—No dejen ninguno con vida —dijo tratando de contener una sonrisa maliciosa—, ya quiero que vengas por mí, querida noona.
Ese día atacaron de manera simultanea un total de tres casas de seguridad en Rusia, eso llamó mucho la atención de todos en Tártaro y confirmó la teoría de Ivanna... el terrorista se encontraba en ese país, era más que obvio que era una trampa, pero no había otra manera de eliminar la amenaza sino enviar de nuevo a la Bruja de Tártaro a la boca del lobo para cazarlo, dada la situación, era vital que llevara a su equipo con ella, pues aunque sus poderes la hicieran intocable, no se podía negar que aquel hombre estaba muy bien preparado para contrarrestar cualquier ataque.