Besos que duelen

CAPITULO 10.- Imprevisto

La nieve cae como confeti silencioso sobre Evervale, recordándome que cada final trae algo nuevo. Tengo tareas por terminar, regalos que envolver y compromisos que casi olvido… pero aun así, hay un tipo de calma que no puedo ignorar.
Quizá tenga que ver con Nicholas.
En estas últimas semanas hemos hablado con honestidad: de miedos, de expectativas, de lo que queremos y de lo que aún no sabemos manejar. Y por primera vez en mucho tiempo, siento que estoy caminando hacia algo bueno.

Mensaje de Nicholas

“Buen día, Emily. Espero que tengas un excelente día. Nos vemos pronto, el descanso de invierno nos viene bien, podremos salir a pasear un día de estos.”

Mensaje de Emily

“Nicholas, qué gusto encontrar un mensaje tuyo. Me agrada la idea de salir antes de las festividades, podríamos disfrutar mucho juntos. Después de las fechas importantes, me voy de Evervale, ya sabes, motivos de familia.”

Mensaje de Nicholas

“Está bien, nos ponemos de acuerdo.”

A este punto, mi cuerpo responde a cada interacción con él, lo reconoce. No sé si llegaremos a ser algo más que amigos, pero por ahora, ambos estamos concentrados en la escuela. Por mi parte, tengo la ventaja de vivir aquí, mientras que, por el contrario, Nicholas tiene que viajar con su familia. Incluso, sus calificaciones le otorgan el beneficio de un cuarto en la residencia de alumnos, el mismo donde vive Cassandra.

Llamada entrante...

—Sí, diga...

—Andabas perdida, no me hablas nunca. —Ya viene con sus reclamos.

—¿Y tú qué? ¿Te olvidaste de las buenas almas de Evervale? —su risa resuena al otro lado del teléfono.

—Se que me extrañas, se nota. —Ruedo los ojos. Lo tuve tantos años aquí que, si necesitábamos un respiro, ya lo tuvimos.

—Daniel, no empieces, que tú fuiste quien nos abandonó. Me dejaste aquí, entre tantas responsabilidades sociales.

—Esas son las consecuencias de ser mi amiga, dar la cara y defenderme de la sociedad de Evervale.

—Defenderte me está costando, oye, muchos pensaban que juntos formaríamos el gran imperio de Evervale, la dupla perfecta.

—Sí, pero nuestros sueños son más importantes. Tal vez en algún momento podamos serlo, pero lejos de Evervale. Mientras tanto, serás mi invitada de honor en mi presentación en la Galería de Arte. —Su emoción es tan grande que no me da tiempo ni de felicitarlo. —Y no me puedes decir que no.

—¡Daniel, eso es estupendo! Claro que estaré ahí. No sabes lo contenta que estoy por ti, es un avance tan grande, ¡lo estás logrando!

—Gracias, pequeña torpe. Mi exposición se llama “Girasoles de atardecer”, en honor a ti.

No puedo creerlo, en serio lo hizo, marcó nuestra infancia en un lienzo.

—¿Estás bromeando, verdad? —pregunto sorprendida.

—No, es justo lo que quería como primera exposición. Y lo verás dentro de tres semanas.

La llamada fue larga, entre ideas y viejos recuerdos, Daniel me regaló la alegría que me faltaba en ese momento. Mi familia me esperaba para la cena, un delicioso asado hecho por la abuela y mi madre.

Desde que éramos niños, Daniel siempre tuvo la idea de sobresalir, no por su nombre, sino por su esencia. Es admirable, sin duda, todo el esfuerzo que pone, a pesar de que su familia no siempre esté completamente de acuerdo con sus decisiones. Sin embargo, nunca lo han dejado solo; sé que el señor Costa tiene un corazón grande y cálido, y tanto Daniel como sus hermanos lo heredaron. Siempre que necesitan algo, ellos están ahí, como si fuera un pacto no hablado. El arte que llevan en el corazón debe ser visto por todos.

La infancia que vivimos no fue fácil, al menos desde la perspectiva de un niño. Tantas reuniones, reglas estrictas que nos impedían dejar brillar la verdadera luz que teníamos dentro. Nos llamaban altas expectativas.

Ahora es mi turno de sobresalir, al igual que él. Pero en mi caso, lo hago bajo reglas más rígidas: sacar buenas notas, ser una excelente abogada. Principalmente, quiero usar mi profesión para ayudar a quienes no tienen la posibilidad de defenderse. No voy a quedarme callada.

—Elena, ¿está todo listo para las vacaciones de invierno? —Mis padres están organizando la salida de este año. Siempre que no se trate de mis primos, todo está bien.

—Todo listo, solo las chicas tienen que empacar. Y hoy es el último día para hacerlo. —Y mi madre suelta la bomba.

—¿Perdón? ¿Solo hoy? —No puedo creerlo.

—Sí, adelantamos la salida, iremos todos a la exposición de Daniel. —Responde mi padre.

—¿Pero mis pendientes? No puedo irme así. —Replico al instante.

—Hablé con el encargado, eres una de las mejores estudiantes y ser parte de esta familia te otorga ciertos privilegios. Uno de ellos es que la mayoría de tus profesores te conocen desde niña, así que no te preocupes. —Finaliza, sorbiendo un poco de su sopa.

No podía creer que tomaran esas decisiones sin consultarme. Al parecer, mis planes para el invierno se posponían. No era lo que esperaba, pero aun así apoyo la idea de que toda la familia estemos allí para Daniel. Después de todo, su arte es una extensión de lo que somos como familia: siempre apoyándonos mutuamente, sin importar las diferencias, porque al final, lo que importa es lo que tenemos en el corazón.

Respiro hondo y me doy cuenta de que este es otro de esos momentos en los que me toca aceptar las decisiones que otros toman por mí. No es lo que quiero, pero también reconozco que hay algo que me conecta con este viaje, con el esfuerzo de Daniel, con la idea de estar juntos, aunque todo me empuje a seguir mi propio camino.

Justo cuando estoy empacando, caigo en cuenta de que no le he comentado a Nicholas que tendré que salir de viaje antes de lo esperado. El nudo en el estómago vuelve a apretarme.
Hola, espero que esten pasando dias llenos de alegria en esta temporada Navideña, aqui de nuevo compartiendo mi historia con ustedes, espero les este gustando a todo aquellos que se toman el tiempo para leerlo, es una histora que se dividira en tres partes, mi regalo para ustedes es ir dando pistas de lo nos espera, recordemos que es una historia sobre quienes amamos y perdemos pero sobre todo nos encontramos a nosotros mismos, todos fuimos o conocimos a una Emily, aquella persona llena de alegria y esperanza, cuando de pronto llega ese sentimiento que termina por rompernos y reconstruirnos,. La idea es vivir el amor de Emily, sus tres grandes amores, sus tres grandes aprendizajes.




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