Best of me //jimin //

05

Jimin caminaba de camino a la parada de autobuses, escondía sus manos en los bolsillos de su sudadera, llevaba puesto los audífonos reproduciendo su lista musical mientras tarareaba por lo bajo su canción favorita.

Al llegar a la parada se recostó en el anunció de paradas y se dispuso a sacar su teléfono para pasar el tiempo mientras llegaba el autobús.

Estaba tan concentrado en su teléfono que no notó cuando una chica de acercó, no fue sino hasta que toco su brazo que se dio cuenta de su presencia.

—Disculpa — habla la chica pelinegra con algo de vergüenza y pena — ¿puedo... tener tu número? — y como si fuera robot la chica se inclina agachando la cabeza y estira sus brazos frente a Jimin con su teléfono.

El rubio aprieta los labios incomodo sin saber que hacer, a pesar de que esa no era la primera vez que una chica desconocida le pedía numero, todavía se seguía sintiendo nervioso.

—Ah... eso... — balbucea Jimin sin saber que hacer.

Justo en ese momento el autobús llego frenando, la chica se pone recta y hace una mueca de desagrado.

—Tengo que irme — habla el rubio sonriendo tensamente es entonces que se da cuenta que la chica tiene el mismo uniforme de su instituto.

Vamos al mismo instituto pensó él con desagrado.

Él pasa al lado de la chica y entra al autobús, ella le sigue detrás de él, al pagar la entrada se sienta en los puestos de ls mitad del autobús, la chica le sonríe al conductor buscando entre sus bolsillos su dinero sin éxito, pues forma una mueca de desesperación y frustración.

—Yo... ¿puedo pagarle mañana? — dibuja una sonrisa nerviosa que le dedica al conductor.

Él hombre forma una mueca de desagrado.

—¿Como sabré que vendrás mañana?

—Prometo subirme a este autobús mañana — asegura la chica.

—Mañana tengo día libre — dice — hazte a un lado niña, tienes una fila enorme detrás de ti.

La mirada del rubio y de la chica de topan, esta le da una mirada de suplica juntando las manos. El desvía la mirada pensando que si no la ve, no existe, pero una vez más sus miradas se cruzan al mirar por el cristal de la ventana.

—¿No me has escuchando niña?

—Señor...

Teniendo en cuenta que van tarde el chico murmura un 'maldición' al verse a si mismo buscas dinero de entre sus bolsillos.

—Yo pagaré — dice Jimin con firmeza estirando el dinero al conductor.

El hombre lo recibe con una sonrisa de agradecimiento y como si no hubiera pasado nada le sonríe a la chica dejándola pasar.

La pelinegra sonríe ampliamente una vez entra y se sienta al lado del chico.

—Gracias — agradece la chica — te pagaré.

El chico asiente desviendo la mirada hacia la ventana mientras vuelve a ponerse los audífonos.

&&&

—¡Vaya, llegaste temprano! — exclama el rubio una vez entra al salón y encuentra a Jay sentada en su lugar leyendo un libro. Era la única en el salón.

La castaña levanta la mirada para mirarlo.

—¿Olvidaste algo?, llegaste temprano — comenta la chica con fastidio — además, ¿porque me hablas como si fuéramos amigos?

El rubio sonríe.

—Porque lo seremos desde ahora — contesta de vuelta dejando caer la mochila al lado de su silla, luego se sienta.

—¿Que te hace pensar que seremos amigos? — pregunta la chica siguiendo los movimientos de su compañero.

—Porque te agrado, enana

Jay bufa por el apodo y vuelve a mirar su libro, tenia un examen de química y quería repasar lo ya estudiado.

De un momento a otro Jimin toma el libro tomando desprevenida a Jay, este empieza a ojear el libro y una mueca de fastidio adorna su rostro.

—Eres aburrida enana

—Iris ibirridi inini — remeda ella con voz chillona y Jimin sonríe con diversión — dame eso — le arrebata el libro al rubio para seguir con lo suyo.



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En el texto hay: fanfic, romance, drama

Editado: 24.06.2022

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