Between sky and sea

Capítulo 3

Eveling:

Y mi turno de triunfar ha llegado. Sip, ¡tengo un espacio en DreamAir Company! ¡Hoy se bebe bitches!

Salgo de la oficina donde me entrevisaron durante unos 20 minutos seguidos intentando disimular toda la emoción que tiene ahora mismo todo mi ser. ¡Necesito ver a Shelly!

Cuando estoy por avanzar hacia la morena que veo sentada en la sala de espera, tropiezo al enredarme con unos cables desordenados que hay en suelo y estoy a punto de irme de cara al suelo cuando unos brazos muy fuertes me reciben justo cuando había aceptado mi trágico destino.

Se me paró el corazón cuando logré reponerme y lo vi. Ojos almendrados café oscuro, cejas abundantes, cabello café claro, cara de antipático, tan alto como un gigante y...

—Ten más cuidado niña.—Habla una voz muy varonil, sip, esa es la palabra correcta.

¿No le preocupa si estoy bien?

—¿Perdón? —Respondo algo atontada

—A parte de torpe, sorda. Menuda gente contratan ahora.

—En primer lugar, estoy bien, gracias por preguntar amable caballero.—Respondo con educación pero usando su mismo tono mientras sacudo mi ropa—En segundo lugar, no soy torpe —Digo haciendo comillas cuando pronuncio la palabra torpe— y mucho menos tengo problemas auditivos.

Me mira como si no creyera que le he dicho todo eso, y lo que no espera es que no he terminado.

—De echo, si su capacidad visual está en perfecto estado, podrá notar que hay cables por toda esta zona—Debo levantar mi rostro para encararlo, ¿cómo hacen las mamás de estos gigantes para dar a luz?

Dicen que los ojos son el reflejo del alma, si es verdad su alma debe ser el mismísimo infierno ahora. Me carcajeo mentalmente.

—¿Si tanto le molesta la situación y me trata con tanta frialdad, por qué me sujetó?—Pregunto mientras señalo al suelo.

Sigue atónito por mi respuesta, debe estar adaptado a que le bajen la mirada, conmigo se equivocó mi ciela.

—Torpe, sorda y malagradecida.—Ahora la que está atónita soy yo.

Justo cuando voy a responderle, me corta la sarta de cosas que le iba a decir.

—Hazte a un lado, niña, aquí no hay espacio para distraídas.—Me dice como si nada—Mejor aprende a ver por donde caminas y evitas arruinarle el día a otras personas. Buen día.

Entra a la oficina de la que acabo de salir y yo sigo con la boca abierta. Todas las personas que están en la sala de espera e incluso el personal de la limpieza me está mirando con la boca abierta. ¿Qué acabas de hacer Eveling Smith?

Hay una chica, cabello negro, piel pálida y ojos verdes que viene directo hacia mí con una ¿sonrisa?

—Hola —Me saluda.—Debes ser la señorita Smith, ¿verdad?

—Buen día, sí, soy Eveling, un gusto. —La saludo, poniendo de lado mi mal humor debido al accidente de hace segundos.

—Soy Amanda, y estoy aquí para guiarte en todo lo que necesites —Me dice con una bella sonrisa en su pálido rostro.

—Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? —Obtengo un pequeño asentimiento por su parte y eso es suficiente para mí—¿Quién es el chico de antes?

Una pequeña risita de su parte me confirme que ha dicho que me va a decir muchas veces.

—Es William James, el mejor piloto de toda la aerolínea; hijo de Conrad James, el fundador y director ejecutivo de DreamAir Company; y muy posiblemente tu capitán si la intuición no me falla.

Todo iba bien hasta que dijo lo último, ojalá y su intuición falle.

Me encuentro con Shell en la recepción e intercambiamos las buenas noticias y en efecto, hoy se bebe

Vamos saliendo del edificio mientras me cuenta su trágica y aventurera mañana cuando me topo al señor grosero mientras va entrando otra vez a la corporación. Su perfume me repugna, demasiado fuerte, y ni hablar de cómo camina, es muy arrogante.

Empecé con el pie izquierdo, ya lo sé.

Una calmada caminata tiene lugar mientras Shell y yo intercambiamos ideas y chismes, sobre todo chismes.

—Me enteré de que el capitán William está comprometido—Me cuenta mientras come un pedazo de su Croassantt.

—Shell ¿cómo carajos te enteraste? —Demonios, con razón y le tengo que decir Sherlock Homs

—Te cuento bebe—El chisme va a estar bueno, lo presiento— Conocí a Robert, un chico súper apuesto y muy parlanchín, por cierto, es gay, y me contó que su ex novio fue asistente de una amiga de la prometida de William.

—Amiga ¿se conocen desde cuándo? —O cada día mi amiga supera sus habilidades para encontrar chisme, o ya se conocían.

—Bueno... es que es medio vecino mío. Te explico —Aquí no vamos a entender ninguna de las dos.

—Un día yo salgo a la lavandería porque se me rompió la lavadora, la vez esa que cogí con Alex, el repartidor que me robó la Laptop, súper hot la rata, y que me lo encuentro en la dulcería donde suelo comprar brownies de chocolate, y le saco conversación porque a ambos nos gusta el chocolate. Entonces hoy cuando nos vimos de casualidad terminamos un chismecito pendiente, y me contó sobre el piloto más apuesto de toda DreamAir Company.

El diablo, que miedo las redes de esta niña. Ya entendí por donde va la cosa.

—No tengo palabras para describir lo que estoy pensado mi querida Sherlock Homs.—Estoy más fría que la pata de un muerto.

—No te preocupes querida, te entiendo perfectamente.

Nos despedimos después de hablar durante una hora más, porque me dijo que tenía unas heridas es los pies que le molestaban mucho.

¿Cómo no han de dolerle si corrió descalza sobre cristales rotos?

Le pedí un taxi para que se fuera segura y cómoda y también uno para mí. Quiero llegar rápido a casa para dormir un poco más de lo normal, mañana es mi primer día de trabajo, necesito llegar modo diva aprendiz.

New York es tan hermoso como peligroso, sus calles pueden ser un laberinto sino las conoces bien, llenas de ratas hechas personas con corazones y conciencias tan tranquilos que dan asco. Entiendo que hay más pobreza de la que se reconoce públicamente, y que el desempleo siempre toca a tu puerta de una manera u otra manera, ¿pero por qué hacer daño a los demás, que incluso afrontan en cierto punto tu misma incertidumbre?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.