Impacientemente lo esperé en su casillero, pero él no venía hasta después de su próxima clase. No estaba seguro de qué hacer, así que empecé casualmente a buscarlo por la escuela. Caminé de clase en clase, mirando por la ventana y rastreado rostros. Era una tarea inútil. Al final del segundo periodo, todavía no podía encontrarlo. Regresé a su casillero y me incliné contra él, escuchando el ruido de los estudiantes pasar cuando ellos hacían su camino a su próxima clase.
Estaba estudiando sus rostros cuando Sam caminó a través de mí.
- ¡Ugh!
Los estudiantes que estaban cerca pararon y miraron en dirección hacia Sam. Él les dio una extraña sonrisa y ellos se alejaron con un confuso ceño fruncido mientras susurraban sobre su rareza. Él esperó hasta que se fueran antes de susurrarme ásperamente:
- Te pedí que no me hicieras eso.
- Oye, yo estaba mirando hacia el otro lado, no te vi venir.
- ¿Dónde estabas?
Él parecía irritado, lo que por alguna razón me ponía nervioso.
- Yo sólo...
- No me dejes plantado. Si no me seguirás, dímelo.
- Bueno, discúlpame.
- Pensé que estabas ignorándome de nuevo... sin mencionar el hecho de que me vi como un completo idiota susurrándole al aire todo el camino a clase.
- ¿No te ves de esa manera incluso si estoy aquí? - Él disparó una oscura mirada en mi dirección. - Tú dijiste que no te importaba lo que la gente pensara.
Él cerró su casillero un poco demasiado fuerte.
- Sígueme, por favor.
Giré sobre mis talones y caminé hacia afuera con él.
- ¿No deberías estar yendo a clase?
- Tiempo libre. - Murmuró sobre su hombro.
Nos dirigimos hacia el aislado extremo del campo. Podía decir que estaba yendo directo hacia las gradas. Era una buena idea, podríamos hablar en privado.
Una vez que estábamos sentados debajo de las gradas, se giró hacia mí.
- ¿Regresaste a tu cuerpo?
- No, yo... vi a Peter y decidí seguirlo.
- ¿Por qué? - Los ojos de Sam se estrecharon.
- No lo sé. - Tiré mis manos en el aire. - Yo sólo quería ver por qué no estaba en clase.
- ¿Y?
Suspiré.
- Él sólo estaba recogiendo un trabajo de crédito extra para el señor Simmons.
- Te dije que era un buen chico. Deja de sospechar de todos.
- Lo siento, pero algo no se siente bien.
- Deja de pensar lo peor de mis amigos.
- ¡No lo hago! Esto no tiene nada que ver con su amistad. Yo sólo pienso que la historia de su coche no es sólida.
- Es sólida como un ladrillo. Estás buscando algo que no existe.
Retrocedí un paso con enojo y traté de quitar la suciedad. Esto no nos estaba llevando a ninguna parte. Me acomodé el pelo y miré a través de las gradas.
- Su papá me asusta un poco.
- Sí, sé lo que quieres decir. Es muy estricto. No creo que le guste mucho.
- Lo sé. Le dije a Peter que no aceptara un aventón de tu parte hoy. Dijo que estaba preocupado de que lo distrajeras de sus estudios.
- ¿Ah, sí? - Sam movió su cabeza. - ¿Qué más le dijo?
- Que tienes un pasado. - Sam miró hacia abajo y rozó sus zapatos sobre la tierra. - ¿Qué quiere decir?
- Mira, no es nada, ¿de acuerdo? Simplemente no te vayas sin decirme de nuevo y deja de pensar que mis amigos son malos.
- Yo estoy...
Él comenzó a caminar lejos antes de que yo pudiera decir algo. ¿Cuál era su problema?
Pisé fuerte detrás de él y estuve a punto de gritarle para que se detuviera cuando alguien lo hizo por mí.
Hice una mueca mientras Steve se acercaba desde lejos, dando pasos enojados.
- ¿Qué demonios has estado diciendo de mí? - Sam se alejó un paso de él y puso sus manos en los bolsillos. - ¿Por qué sigues buscando a Bucky?
- Porque no es un imbécil como tú. - Le dije a mi ex-novio.
Steve avanzó hacia adelante inclinándose para mirar a la cara a Sam.
- ¿Crees que le hice algo? ¿Tú crees que yo lo herí o algo?
Él empujó a Sam, lo que lo hizo tropezar.
- Dile que se pierda, Sam.
- No lo toqué, hombre. - La agresividad de Steve vibraba afuera de él. - Salió de mi auto. Le pedí que volviera a entrar, pero no lo hizo. Nada de esto es mi culpa.
- Es mentira, idiota. Si tan sólo hubieras tomado dos segundos para escuchar y controlarte a ti mismo nada de esto habría sucedido. - Le grité.
- No he hecho nada malo.
Sam le dio una mirada de furia que decía otra cosa.
Antes de que yo supiera lo que estaba sucediendo, Steve puso sus dedos en un puño y golpeó a Sam directo en la cara.
Sam tropezó hacia atrás.
- ¡Estúpido! - Empujé a Steve lejos de Sam, pero mis manos fueron directamente a través de él. Ni siquiera se encogió. En su lugar, se inclinó hacia la forma caída de Sam y le apuntó con el dedo.
- Olvídate de eso, caracortada. Él simplemente se fue y a nadie le importa una mierda.
Caí sobre mis rodillas junto a Sam mientras Steve se alejaba.
- ¿Estás bien? - Traté de mover sus manos para poder ver su rostro.
- No me toques. - Él se giró lejos de mí y se tomó su tiempo sentándose.
La sangre estaba corriendo por su nariz y entrando a su boca.
- ¿Por qué no dijiste nada? ¿Cómo pudiste dejarlo hacerte eso?
- No es como si hubiera tenido opción. - Sam se levantó y quitó rápidamente la sangre de su nariz con el dedo. Asqueroso. - Además, tú abriendo la boca cada dos segundos fue difícilmente de ayuda.
- Bueno, lo siento, pero no estabas haciendo mucho para defenderte.
- ¡Tal vez si hubiera tenido un segundo para pensar podría haberlo hecho!
Hurgando en su bolsa, sacó su camiseta de EF y la usó para limpiar la sangre.
- No es mi culpa que seas un pensador lento.
Sam lanzó la camiseta manchada en su bolsa y se paró recto. Su nariz estaba roja y aún tenía una mancha de sangre debajo de su barbilla.
Apunté a eso.
- Aún tienes...
- No tengo que estar haciendo esto, ¿sabes? Si me alejo, no tendrás a nadie.