Betwixt (adaptación Sambucky)

19

Cuando llegamos a su casa, subimos las escaleras en silencio. Sam cerró la puerta detrás de él y tomó asiento en su cama.

- ¿Dónde está Bufón?

- Él ha sido desterrado por hoy luego de orinar en la alfombra persa de mamá.

Me reí y me moví más al fondo en la cama mientras Sam se acostaba sobre su espalda. Me acosté de manera que mi cabeza estaba descansando junto a él y rodé hacia un lado para poder verlo. Se giró hacia mí.

- Me gustaría poder tocarte en estos momentos.

- ¿Por qué?

Por alguna razón eso me puso nervioso. Un montón de chicos me habían dicho eso antes y siempre los había dejado entrar. No quería que fuera así con Sam. No era como si realmente pudiera acostarme con él justo ahora, pero si pudiera o lo hiciera... ¿hablaría conmigo en la mañana?

Mi voz tembló cuando pregunté:

- ¿Qué harías?

- Bueno... - Sam sonrió y se movió sobre su costado, por lo que estábamos yaciendo cara a cara. - Te tomaría de las mejillas y me aseguraría de que estuvieras mirándome para poder decirte que no creo que seas horrible, creo que eres increíble.

- No, no lo harías. - Me burlé.

Él me sonrió.

- Creo que esa es otra razón por la que estaba tan molesto esta mañana. Toda la gente que elegiste para pasar el rato no tiene idea de lo que realmente eres. Están tan ocupados en sacar lo peor de ti que no se dan cuenta de lo maravilloso que puedes ser.

- Yo no soy impresionante, Sam.

- Sí lo eres. Pregunté por ahí... hablé con tus viejos amigos. Uno de ellos me dijo que solías escribir poemas increíbles. Calum, el chico de tu clase de inglés, dijo que solías invitar a todos a esos maratones de películas y tu mamá cocinaba suficientes palomitas de maíz para alimentar a un país.

Sonreí al recordar los grandes cuencos que utilizábamos para llenar hasta rebosar. Palomitas de maíz eran encontradas días después, metidas detrás de los almohadones del sofá o escondidas bajo la alfombra. Papá se irritaba demasiado y mamá sólo se reía y agitaba la cabeza... entonces Pietro comenzaba a comerlas.

- Danielle, de tu clase de baile, dijo que ustedes pasaban horas coreografiando movimientos y realizando recitales para tus padres. Y Ashton, de gráficas, dijo que solías leer libros y luego rediseñar sus portadas. Y...

- Eso es suficiente, Sam. - Demasiado. ¿Había estado jugando al reportero durante todo el día?

- ¿No lo ves, Buck? Eres brillante.

Pensé en todas las portadas que había pasado diseñando en photoshop. Era lo que quería hacer con mi vida, convertirme en un diseñador gráfico y trabajar para autores de todo el mundo. Solía pasar horas en las librerías estudiando portadas, señalando las cosas que me gustaban y que habría hecho de manera diferente a cualquiera que qisiquiera escucharlo. Mi madre solía acusarme de estar obsesionado. Yo solía fijar mis diseños por todas mis paredes.

El verano después de que Pietro murió, los arranqué todos y los deseché.

Lamí mis labios y miré al techo.

Sacudiendo la cabeza, suspiré.

- Cuando Pietro murió toda mi familia se apagó. No teníamos nada que decirnos el uno al otro.

Difícilmente podía decirles la verdad sobre ese día. Tragué y disparé una mirada nerviosa a Sam. Gracias a Dios no me podía ver.

- No sabía qué hacer, estaba tan perdido... y cuando llegué a la secundaria, Brad se fijó en mí. Él pensó que yo era lindo... o vulnerable, no lo sé. Cuando empezó a coquetear conmigo, no me pude resistir. Él fue la primera persona que habló conmigo sin una mirada compasiva o un abrazo torpe. Él me llevó a su vida y me hizo olvidarme de todo. Una vez que me acosté con él todos pensaron que era genial y un fácil. Era un hecho después de eso. - Hice una mueca al recordar. - Antes de que esto sucediera, habría jurado que estaba perdido sin ellos.

- Una gran llamada de atención, ¿eh?

Me moví para mirarlo.

- ¿Parecida a la tuya?

Él frunció su nariz.

- Vamos, ¿cómo eras antes de las cicatrices?

La risa de Sam fue fría y dura.

- Horrible. Era una pequeña mierda. - Tragó. - Mi mamá tenía dieciséis años cuando tuvo a mi hermana, papá era un estudiante de último año saliendo del seminario y cometieron un error. Era bastante malo. Mamá fue llevada a vivir con sus abuelos y nunca pensaron que se verían otra vez. Diez años más tarde tropezaron el uno con el otro y se casaron antes de que nadie pudiera detenerlos... y entonces llegué yo. Tenían mucho que demostrar. Muchas personas en contra de ellos. Creo que estaban asustados de que si no eran muy estrictos, Sarah y yo cometeríamos los mismos errores. - Suspiró. - A Sarah no le importaba, era una buena chica y le encantaba seguir las reglas. Yo me sentía sofocado. Cuando cumplí trece años empecé a pasar el rato con los chicos malos en la escuela, sólo para estresar a mi mamá. Ellos no sabían qué hacer conmigo.

Empezó a recoger un hilo en el bolsillo de sus jeans.

- Tenía trece años cuando empecé a fumar, unos meses más tarde tomé alcohol y luego vino robar y conducir coches. Nos separábamos en unos realmente bonitos y conducíamos tan rápido como podíamos por las carreteras secundarias. Luego nos deshacíamos de ellos en los bosques y corríamos riendo a casa. Era un apuro. Casi fuimos atrapados por la policía un par de veces.

Su rostro se apretó con dolor mientras se quedaba en silencio.

- ¿Qué? - Toqué sus líneas de expresión, él me miró, sus ojos llenos de un dolor que nunca podría deshacer completamente.

Cerró los ojos y suspiró.

- Yo no estaba conduciendo la noche del accidente. Estaba aplastado en el asiento trasero con otros dos chicos. No sé lo que pasó. Golpeamos algo y rodeamos por una colina. El chico a mi lado salió directo a través del parabrisas. Le llevó una hora al conductor para morir y luego otras dos antes de que el tipo de al lado dejara de gemir. No sé cuándo murió Riley. Él estaba en el asiento frente a mí y pasó alrededor de una hora gritando que su pierna dolía. Yo no podía hacer nada. Estaba clavado. Mi cara estaba atrapada en algo afilado y desagradable. Cada vez que trataba de moverme, pensaba que podría arrancarme la cabeza y mi hombro estaba irradiando dolor. No pensé que sería capaz de utilizarlo de nuevo alguna vez.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.