Una mañana de un lunes el sonido de los autos opacaba la ciudad, los niños iban acompañados de sus padres, los adolescentes iban con sus amigos y los alumnos mayores de los que serían sus parejas, todos ellos se dirigían a sus escuelas. Las campanas que indicaban el inicio de clases sonaban tan fuertes que se podía escuchar a calles. Y dentro de toda la escuela nos ubicaremos en un aula especifica.
En una escuela secundaria que no es necesario que digamos su nombre, pero si tienes que saber que hay un aula totalmente nueva que inició su primer ciclo hace poco y son un total de 30 alumnos lo que la conforman, alumnos que poco a poco los iremos conociendo.
El señor Amonnte, él tutor del aula, era como esperarías que sea un profesor, con barba y bigote de un color negro, llevaba puesto una camisa junto a pantalones formales, también unas gafas y su edad no pasaría de los 50 años.
Para los alumnos no era muy recurrente verlo en el aula debido a su arduo trabajo, siempre paraba en la sala de profesores corrigiendo tareas. Ser profesor no es tarea fácil, sobre todo de un aula tan grande, por lo que tiene a 4 alumnos que podríamos decir son su mano derecha.
Primero está Arthur, un chico alto y con gran físico debido a todos los deportes que practicaba. Además, tenía una cabellera marrón claro con ojos café. Su actitud es como la de un líder, siempre ayudando y guiando a sus compañeros, a los que se ganó su confianza. Y sin dudas era todo un galán que incluso se dice que tiene chicas de otras escuelas detrás de él.
Después tenemos a Daiana quien era la chica más aplicada del salón. Tenía el cabello largo y negro. Además, de una piel pulcra, sin mencionar su alto nivel académico y su nobleza de ayudar a sus compañeros si estaban a punto de reprobar.
Ambos, tanto Arthur como Daiana son los presidentes del aula nombrados por el profesor.
Como también los presidentes necesitan asistentes, conoceremos ahora a Emurtu y Elizabeth que son cada uno la mano derecha. Arthur conocía a Emurtu desde que eran muy niños antes de estar en la escuela y Elizabeth conoció a Daiana en el jardín de niños.
Al juntarse fijaron las tareas con el profesor para el aula, la más importante era hacer que todos convivan de manera agradable, tarea que sería algo complicada porque todos ya habían hecho sus grupos apartados del resto. Por su parte Daiana, si bien era muy inteligente y noble, su habilidad para socializar no estaba tan pulida, por eso es que Elizabeth, que es más sociable, para siempre a su lado.
Para concluir con la presentación de algunos de los personajes conoceremos a Jaden, un chico normal que se ubicaba al fondo del salón, fan de los videojuegos y series de fantasía además de parar leyendo en el aula a cada rato o jugando algún juego en su celular. Era delgado y no tenía el cuerpo tonificado como Arthur o Emurtu. No tenía más que dos compañeros en el aula con los a veces hablaba, pero no porque no tuviera tema de conversación sino simplemente pensaba que lo que él hacía era más divertido. Su familia tenía un negocio y ya tenía pensada que estudiar en la universidad por lo que no tenía muchas ganas de hacer más de lo necesario que concentrarse en su vida académica que no le va mal, de hecho, no tiene malas notas, mas no llega al nivel de Daiana.
Volviendo a la secundaria ya habían pasado las primeras horas de clase siendo ya el momento del receso, así que los chicos sacaron sus almuerzos y empezaron a comer, mientras algunos salieron a comprar algo en la tienda. Pasado unos minutos Jaden ya había acabado su comida y aún quedaba minutos para que acabe el receso, así que sacó su celular y empezó a jugar mientras a su lado los demás conversaban en sus grupos.
Había grupos de solo chicas, solo chicos y mixtos.
Sonaron las campanas del término del receso y todos volvieron a sus asientos para ahora empezar la clase que más ni menos lo daría el profesor Amonnte.
-Buenos días profesor- dijeron todos en el aula parándose.
-Siéntense-, respondió el profesor.
Ya todos sentados, el profesor Amonnte tenía preparado algo para la clase y se trataba de una película que quería enseñar a los chicos para que hagan después un reporte.
Jaden lo tomó como un tarea sencilla y entretenida por lo que se emocionó un poco al pensar de que película se trataría. A su alrededor veía varias actitudes de sus compañeros, algunos los veía conversando, otros con el celular estaban comiendo. Él se sorprendió un poco que casi nadie se interesaba en ver la película, pero como el profesor no decía nada entonces siguió mirando la película.
La película era un documental de historia y aunque no era un tema aburrido, la voz del narrador era muy lenta así que le empezó a dar bastante sueño y sus ojos empezaron a entrecerrarse y casi se hubiera dormido de no ser que vio a Daiana adelante con su hermoso pelo, como ella estaba concentrada en la película decidió imitarla. Pero poco duraron sus ganas porque al instante le dio sueño de nuevo.
“¿Habrá sido la comida?”, pensó.
Ya casi quedándose dormido sobre sus brazos en su asiento se dio una última fuerza para intentar ver la película, pero cuando abrió los ojos una luz brillante lo cegó. Pensó que era por estar entreabriendo los ojos, pero por más que seguía abriendo los ojos la luz lo cegaba.
“¡Qué demonios!”, pensó.