Black

5

Besos entre humanos y muertos

Giselle

***

Una luz muy brillante lastima mis ojos provocando un ardor en ellos, los abro y lo primero que siento es un dolor de cabeza insoportable, tengo la boca seca y un sabor amargo en mi paladar.

Me siento y me fijo en el panorama de mi habitación, todo parece dar vueltas y vueltas, cierro los ojos con fuerza con el fin de que eso disminuya el mareo. Me pongo de pie, pero me detengo cuando veo mi celular roto, la pantalla esta partida en mil grietas.

—Mierda —murmuro fastidiada.

Dejo el celular en la mesita y entro en el baño para asearme. Cuando estoy colocándome el uniforme del trabajo me percato de unas marcas rojas en mis muñecas que empiezan a tomar un tono amoratado.

Me pregunto qué mierdas hice anoche, no me acuerdo ni cómo llegué a casa. No pude haber estado con alguien anoche jamás soy tan irresponsable conmigo. Yo mejor que nadie sabe lo que puede pasar cuando alguien es irresponsable y no se cuida cuando se tiene relaciones con otra persona, incluso en estado de inconciencia ese chip está muy plasmado en mí.

Voy a la biblioteca y entro en el laboratorio subterráneo. Mónica la doctora en turno se levanta del escritorio al verme.

—Hola, Dra. Wester —me saluda.

—Hola, Mónica —saludo a la enfermera de turno— Informe.

Le pregunto colocándome las medidas de seguridad y lavándome los brazos antes de entrar en la habitación de cristal, me seco los brazos con toallas mientras ella me explica su estado.

—Ha estado estable, le di la primera dosis de antirretrovirales en la hora correspondiente y le di una de trimetoprima. No ha presentado ninguna complicación desde que recibí turno y según los análisis del día vi un 0,1 por ciento de avance en su sistema.

Me giro de repente en busca de Mónica que tiene una gran sonrisa y asiente con emoción, lanzo la toalla utilizada al bote de basura y camino hasta donde está el computador, reviso el informe yo misma sin saltarme un solo detalle y sí, así es, ha presentado un 0,1 por ciento de avance.

Un avance, tuvo un avance, pequeño, muy pequeño, pero enorme para mi alma que se llena de esperanza.

—Está funcionando —susurro frente a la pantalla del computador.

No hay nada que me haga más feliz que esto, mi pequeño que yace en aquella incubadora luchando por su vida obtenga un poco más de vida, irónico de un ser queriendo aferrarse a quedarse en este mundo tan lleno de crueldad y carente de empatía.

Voy a la habitación de cristal acercándome a la incubadora.

—Hola, mi amor, ya me di cuenta de la hermosa noticia —introduzco mis manos por los orificios y tomo su pequeña manita—, has mejorado muchísimo, no es así, lo estas logrando estoy muy orgullosa de ti y mami también debe de estarlo.

Inevitablemente se me vienen las lágrimas por el sentimiento, odio ser tan sentimental cuando se trata de mis personas. Son mi fortaleza, pero a su vez mi debilidad.

Reparo sus facciones viendo el parentesco, es imposible no verlo en su nariz y labios pequeños iguales a los de ella o el tono rojizo de su cabello. La extraño un montón. Lagrimas mojan mi rostro sin darme cuenta cuando saboreo el sabor salado de ellas, limpio mi cara y evito pensar en eso tratando de alejar aquellos pensamientos, pero es inevitable, su viva imagen se proyecta en mi cabeza todo el tiempo.

Saco mi mano del orificio de la incubadora, me giro hacia la pared blanca del fondo, me arde el pecho y me tiembla la mandíbula, inhalo, exhalo y subo la cabeza hacia el techo para evitar llorar.

Una mano reposa sobre mi hombre, baja por mi espalda y acaricia, giro mi cabeza, es Alex, me dedica una mirada lastimera, y me lanzo a sus brazos, él me aprieta fuerte contra su pecho y suelto en llanto, liberando ese nudo de sentimientos que tengo atorado en mi pecho y garganta desde hace meses.

—Yo... —intento hablar entre sollozos.

—Está bien, está bien —susurró arrullándome entre sus brazos— no tienes por qué decir nada.

Cada quien supera sus caías a su paso; corriendo, caminando o simplemente deteniéndose. A mí me tocó ser la primera, corriendo, no porque haya querido, hay quienes no pueden detenerse a llorar y contemplar cuán injusta es la vida, mucho menos cuando la vida de alguien está en tus manos, cuando de ti depende que respire un ser humano. Simplemente continúas corriendo y corriendo, pero habrá un momento en que ese corredor se canse, un momento donde todo se acumula y se forma un nudo en el pecho que te impide respirar, que te impide vivir en paz, que te impide vivir bien.

Alex se queda conmigo transmitiendo calidez y apoyo como una familia, brindándome un sentimiento reconfortante que me ayuda para tomar coraje de seguir adelante.

Me recupero y Alex me informan que las apoyas con la sustancia ya se encuentran en el laboratorio siendo analizadas y que guardó una en la caja fuerte incrustada en el suelo de la biblioteca.

Regreso a mi habitación y termino de arreglar las cosas que tengo que llevar al trabajo, cuando abro la puerta para salir a mis pies cae un cuerpo como un bulto de papa.

—Pensé que te quedarías a hibernar —dijo Danae tirada en el piso— ¿Nos vamos?

—¿En el futuro no piensas comprar un auto para que te transportes tu sola?

—No me compro un auto exactamente para no transportarme yo sola.

Ruedo los ojos y salgo de la habitación.

—Vamos —levanto el pie para saltar por encima de ella y seguir caminando

Ambas subimos a mi camioneta y salimos por el largo sendero.

—No has pensado en cambiar la fachada de la casa, es terrorífica podría confundirla con una casa del terror teniendo en cuenta que está en medio de un bosque.

Esta siempre fue la casa soñada de mi abuela, ella no solo era una investigadora fantástica sino también era una escritora extraordinaria, solía decir que Dios traía a las personas a este mundo con un propósito de dejar una huella en el mundo, por más pequeña que sea, y que ella quería dejar una inmensa, dejaría en escritos y documentos todo su conocimiento sobre la ciencia adquirido a lo largo de su vida.



#17465 en Fantasía

En el texto hay: cienciaficcion, drama, muerte

Editado: 15.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.